GALERÍA: Videojuegos Retro

Atari 2600: ¿Cuántas horas-nalga fueron invertidas en admirar tus pixelotes?

Me iba a tomar la Semana Santa libre, sin postear nada en Finísima Persona, pero sentí un poco de culpabilidad por dejar colgados a los Finísimos Lectores sin previo aviso, así que les dejaré un par de posts sencillitos, pero con harto cariño y buena intención…

Resulta que me encontré la página de Penney Design, un brillante despacho de diseñadores gráficos australianos, donde entre otras cosas están desarrollando un interesante proyecto de adaptar películas y series de televisión recientes como si fueran juegos del Atari 2600. He aquí la muestra de lo que llevan hasta el momento (hagan clicks en las imágenes para verlas en grande, la atención al detalle de las cajas es increíble)…

Finísimas Recomendaciones: The King of Kong

Surfeando canales me topé de nueva cuenta con un documental que les quiero recomendar “musho”: The King Of Kong – A Fistful Of Quarters (2007). La película narra la saga de unos individuos bastante peculiares, por no llamarles geeks de la peor tesitura: jugadores competitivos de videojuegos clásicos. Resulta que hay toda una liga de gente que se quedó retropada (¡Hey, inventé una palabra nueva!) en la onda Pac-Man, Centipede, Asteroids y demás videojuegos clásicos de arcade, lo que en México solíamos llamar “las maquinitas” o “Las Chispas” si estabas familiarizado con el local chilango donde pululaban estas adictivas avenidas de expresión gamer durante la edad de piedra.

Billy Mitchel: Todo un freak...

Por un lado conocemos a un tal Billy Mitchell, poseedor de innumerables récords mundiales en videojuegos desde los 17 años, y hoy firmemente establecido como propietario de una cadena de restaurantes especializados en alitas de pollo, por el sur de Florida (REPRESENT!). Mitchell tiene una visión sobre su persona que escapa al narcisismo y entra en los peligrosos terrenos de la megalomanía, por demás irónica al analizar su anticuadísimo corte de pelo, sus imprescindibles corbatas con la bandera norteamericana y su filosofía barata sobre el éxito y la superación personal.

Incidentalmente, Billy es considerado una leyenda viviente en los videojuegos clásicos, concretamente en Donkey Kong. Este juego no sólo mostró al mundo por primera vez la estereotípica imagen de Mario, el heroico plomero italiano, sino que es además uno de los videojuegos más difíciles del orbe, según expertos. Los algoritmos que progresivamente complican cada nueva pantalla suelen ser una auténtica prueba de fuego para la paciencia, concentración y habilidad de sus devotos aficionados. Y el rarísimo Billy posee la mejor puntuación registrada en este juego.

Steve Wiebe: le gusta la Kongfrontación.

O digamos que la posee hasta que aparece en escena Steve Wiebe. Es un apacible y afable hombre de familia, un tipo común y corriente que fue bueno en muchos frentes (béisbol y básquetbol universitario, tocando la bataca en una banda de grunge) pero jamás logró llenar sus expectativas de ser el mejor en algo. Hasta el momento en que descubre Donkey Kong. Wiebe se interesa por el juego, acaba por comprarse una vieja máquina en eBay y la instala en el garaje de su casa en Seattle. Y tras muchos días de práctica frecuente, rompe el récord de 25 años de Billy Mitchell.

Y aquí es donde el pedo se complica. Mitchell no reacciona de buena manera ante el récord de Wiebe. Es más, comienza a movilizar a sus legiones de nerds (quienes parecen caricaturas humanas de sí mismos) para desacreditar al nuevo ocupante del trono en Donkey Kong y, básicamente, crear una tempestad en un vaso de agua.

El humilde Wiebe quizá se hubiera conformado con dejar pasar las diatribas enajenadas de su rival, pero aquí es donde encuentra el apoyo de otras personas que sienten desagrado por el admisiblemente desagradable Mitchell. En todas las instancias, Wiebe propone un amistoso torneo “mano a mano” en un sitio neutral para determinar quién es el auténtico maestro de Kong, pero las maquinaciones de Mitchell y sus ímpetus de autopromoción echan por tierra toda aproximación entre ambos.

King of Kong es fascinante por sus obsesivos personajes, su aparente trivialidad y su temática que, al menos a mi, me genera ese pedacín de nostalgia cuando juntaba monedas de cierta denominación para poder echarme unas partiditas de Galaga, Kung Fu Master o Street Fighter en la farmacia cercana. El documental está lleno de mala leche, traición, sabotaje y te hace desear no tener una relación personal cercana con tipos de tan particular calaña, pero no puedes dejar de verlo.

Walter Day (Izq.) checando que Wiebe no haga trampa en su búsqueda del récord en Donkey Kong.

Es especialmente interesante conocer al punto medio de esta disputa, Walter Day. El buen Walter es un afable jipiosón que se dedica a homologar todos los récords en videojuegos clásicos desde su portal TwinGalaxies.com y asumiendo el papel de réferi supremo en disputas como la existente entre Mitchell y Wiebe. Su dedicación y seriedad ante algo que la mayoría desdeñaríamos como una idiotez y una pérdida de tiempo tiene una cierta nobleza quijotesca, y la visión del conflicto que obtenemos a través de su punto de vista nos permite entender porqué hay gente capaz de llegar a los extremos que aquí se ven con tal de defender su único boleto a la inmortalidad, por trivial que ésta pueda parecer.

Disfrútenla, Finísimos. Y cuéntenme algo sobre sus “maquinitas” preferidas, ¿porqué no?

La Vida Real y los Videojuegos

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LA NOTA CON BOTAS: Llevo semanas de búsqueda infructuosa en pos de una vieja columna que escribí para la Eres (en mi sección AgüeBOX) donde mencionaba las diferencias entre la vida real y los videojuegos. La versión final no aparece, pero me encontré un borrador de la misma y le di una pequeña actualizada para compartirla con sus mercedes. Y todo fue gracias a unas inspiradoras fotos del alemán Patrick Runte, que engalanan este estupidísimo post. Siéntanse en libertad de aportar al texto en sus comentarios, siempre bienvenidos.

  • En la vida real, lo primero que debes hacer cuando una patrulla policial se te empareja es bajar tu velocidad, detenerte al borde del camino y preparar tu licencia y tarjeta de circulación para el agente.
  • En los videojuegos, lo primero que debes hacer cuando una patrulla policial se te empareja es intentar sacarla del camino embistiéndola con tu auto, y huir a toda velocidad hasta llegar a tu destino. Si lo logras, las autoridades milagrosamente te dejarán en paz.
  • En la vida real, matar a una persona provoca la llegada de las autoridades, del forense y de los servicios que llegan a remover el cuerpo del lugar de los hechos.
  • En los videojuegos, matar a una persona te da da experiencia, acceso a mejores armas y por el cadáver, ni preocuparse… desaparece después de un rato o una vez que hayas dado muerte a muchas personas más.tetris-mundo-real
  • En la vida real, comer en exceso te puede matar.
  • En los videojuegos, comer mucho te repone la energía vital cuando estás a punto de morirte.
  • En la vida real, obtener municiones para un arma requiere de un permiso de posesión y/o portación de las mismas, además de un desembolso económico en un comercio autorizado.
  • En los videojuegos, las balas suelen estar por todos lados: tiradas en el suelo, debajo de objetos cotidianos, o simplemente se les caen a otras personas en cuanto les das muerte.
  • En la vida real no puedes dispararle a especies animales en vías de extinción sin enfrentar la ira de la Secretaría de Protección al Medio Ambiente,  autoridades ecológicas o Greenpeace.
  • En los videojuegos, es perfectamente aceptable meterle un tiro a un tigre, un gorila o un dinosaurio si eres una arqueóloga chichona oriunda de la Gran Bretaña.
  • En la vida real, consumir hongos puede nutrirte, envenenarte o provocarte experiencias psicotrópicas.
  • En los videojuegos, consumir hongos te hace crecer al doble de tu tamaño, hacerte chiquito o te permite revivir una vez que te mueres.
  • En la vida real, los peores enemigos de los plomeros son las cañerías obstruídas.
  • En los videojuegos, los peores enemigos de los plomeros son los gorilas y las tortugas.
  • En la vida real, el uso de una motosierra indica que te ganas la vida como leñador.
  • En los videojuegos, el uso de una motosierra indica que los zombis y los alienígenas que viven en el subsuelo no se impondrán sobre el género humano mientras tú tengas algo que decir al respecto.space-invaders-mundo-real
  • En la vida real, alguien que se rodea de niños de 10 años, de desempleados y de nerds suele ser conocido como Michael Jackson (QEPD).
  • En los videojuegos, alguien que se rodea de niños de 10 años, de desempleados y de nerds es conocido como un genio que formó un equipo invencible en Halo 3.
  • En la vida real, los senos de las mujeres abarcan toda clase de tamaños, consistencias y firmezas, mismas que varían con el paso del tiempo.
  • En los videojuegos, los senos de las mujeres van del 34 C al 38FF, y no están sujetos a las incómodas e inconvenientes leyes de la gravedad.
  • En la vida real, México se está jugando la clasificación al mundial de fútbol enfrentando a equipos como Honduras, Costa Rica y Estados Unidos.
  • En los videojuegos, el Tricolor lleva ganados 697 mundiales de fútbol al hilo contra adversarios como Brasil, Italia y Alemania.
  • En la vida real, el sexo con prostitutas puede provocarte enfermedades como sífilis, herpes o VIH, además de la posibilidad de que te maten y roben el dinero al consumar el acto.
  • En los videojuegos, el sexo con prostitutas te proporciona vitalidad, además de la oportunidad de matarlas y robarles el dinero al consumar al acto.
  • En la vida real, lograr el éxito como músico depende de constancia, dedicación, originalidad, práctica y un chingo de suerte.
  • En los videojuegos, lograr el éxito como músico depende de lograr apretar cinco botones y una manivela al compás de música que ya compusieron otros güeyes.
  • En la vida real, los miembros de la tercera edad merecen nuestra asistencia, comprensión y trato digno.
  • En los videojuegos, los miembros de la tercera edad suelen ser temibles, desalmados y ágiles peleadores a quienes debemos dar muerte con toda clase de artes marciales o poderes psíquicos. Lo más efectivo suele ser electrocutarlos, o congelarlos y destruirlos con un buen upper-cut.
  • En la vida real, meterte a una coladera te deja echo un asco y oliendo a madres.
  • En los videojuegos, meterte a una coladera te da acceso a tesoros de valor incalculable, pero suelen estar protegidos por murciélagos, mutantes o momias.
  • En la vida real, un botiquín de primeros auxilios te ayuda a aliviar cortadas o quemaduras menores.
  • En los videojuegos, un botiquín de primeros auxilios te ayuda a reponerte de 14 escopetazos en cabeza y torso.
  • En la vida real, el arte de la conversación depende de la experiencia social del individuo, su facilidad de palabra, su inteligencia y su nivel cultural.
  • En los videojuegos, el arte de la conversación suele consistir en elegir una de cuatro o cinco posibles frases prefabricadas, propias para toda ocasión.pong-patrick runte
  • En la vida real, un ataque alienígena probablemente terminaría con la humanidad en cuestión de segundos, gracias a su avanzada tecnología.
  • En los videojuegos, un ataque alienígena suele ser repelido con relativa facilidad, pues suelen descender hacia nuestros disparos formados en filita y moviéndose en perfecta armonía.
  • En la vida real, el agradecimiento que le muestras al amigo que te acompañó a darle en la madre a toda una pandilla de maleantes que secuestró a tu novia es una sólida amistad y la promesa de que intentarás corresponder a su desinteresado altruismo cuando se encuentre en un aprieto.
  • En los videojuegos, el agradeciemiento que le muestras al amigo que te acompañó a darle en la madre a toda una pandilla de maleantes que secuestró a tu novia es la oportunidad de agarrarse a madrazos entre ambos, para que el vencedor se quede con ella.
  • En la vida real, si necesitas dinero tienes que trabajar para conseguirlo.
  • En los videojuegos, si necesitas dinero tienes que destrozar todos los objetos destruibles a tu paso, pues al terminar con ellos dejan caer una moneda de oro.
  • En la vida real, un paraguas sólo sirve para repeler la luz del sol o las gotas de lluvia.
  • En los videojuegos, un paraguas te permite saltar desde cualquier altura sin recibir daño, o fungir como arma punzocortante contra toda clase de oponentes.
  • En la vida real, la saga de Star Wars está cada vez más pinche.
  • En los videojuegos, la saga de Star Wars  está cada vez más chingona.
  • En la vida real, cuando tienes un accidente vehicular debes que esperar a que llegue el del seguro y a que la grúa lleve tu auto al taller.
  • En los videojuegos, cuando tienes un accidente vehicular tu auto regresa automáticamente al asfalto, pero unos veinte metros más atrás. Y con la carrocería en perfecto estado.
  • En la vida real, ocultarte exitosamente requiere de un entrenamiento riguroso en técnicas paramilitares, sigilo extremo y control absoluto sobre tu respiración y movimientos.
  • En los videojuegos, ocultarte exitosamente requiere de meterte en la sombrita o dentro de una caja de cartón.
  • En los videojuegos, los comentaristas deportivos suelen repetir las mismas frases gastadas y los cansados clichés una y otra vez, al punto de que prefieres quitarles el volumen por completo.
  • En la vida real, los comentaristas deportivos suelen repetir las mismas frases gastadas y los cansados clichés una y otra vez, al punto de que prefieres quitarles el volumen por completo.

¡Almost Famous!

Eso que llaman "sinergias"...

Eso que llaman "sinergias"...

Este blog se encuentra de plácemes, pues Paco Almaraz (Pacasso, para quienes siguen su carrera como caricaturista en el diario Metro y con el Mario Netas de Reforma.com) fue de los que se apuntó con un nombre para su banda roquera que promovimos en el post previo (también cedimos derechos a Jericaya Funky, que viene con grandes augurios). Paco extendió su creatividad al punto del desgarre inguinal, citando además de la banda a la fuente de cuyo cacumen emanó tan dilecto nombre. Vamos, que nos puso un link en Ozonóvoros, su blog. Esperemos que dicha banda no se quede perdida en el conformismo del Guitar Hero, sino que florezca y rinda frutos aunque sea en un disco tributo a José María Napoleón.

El buen Pacasso también se comprometió a ser una de nuestras Finísimas Visitas en fechas próximas, así que estén pendientes con sus comentarios mordaces y carotas de “no le entendí”. Su humor no es para intelectos primarios. ¿Cómo se comprometió a colaborar? Tengo fotos de él saliendo de la regadera durante un viaje que hicimos a Ixtapan de la Sal. Un viaje que ambos hemos tratado de olvidar, inútilmente. *ESCALOFRIO*

OK, me voy a apurar a ver si acabo de subir algo más en lo que resta del día. Es que voy invicto en mi temporada del Madden, que es la única alegría (virtual y ficticia) que me dan mis 49ers de unos años para acá…