LEAVE JACKO ALONE! Los fans del Smooth Pederast escriben…

Aquí están algunos de mis mensajes favoritos, cortesía de los fans de Wacko Jacko. Si llegan más, los iré añadiendo. Mis respuestas están en LETRA COLOR “ROJO CHAMARRITA DE VIDEO DE THRILLER“…Y lo siento, no puedo traducir las que están en inglés…


From:     lulukordzadze@____.com
Subject:     About your blog about Michael Jackson

To whom it may concern,

I’ll be short but to the point. The content on the following page https://finisimapersona.wordpress.com/2009/07/04/la-muerte-famosa-no-es-otro-estupido-post-de-michael-jackson/#comment-6815 is beyond disrespect! Especially when it comes to a deceased person.

Michael Jackson wasn’t only world’s greatest entertainer but also a great Humanitarian. He never deserved such disrespect. He was the only celebrity who has raised $300 million for charity. During his life, the media has put him though hell only because he loved, cared and has saved lives of thousands of dying children.

Let me remind you, in 2005 Michael Jackson was acquitted on all 10 counts. Michael Jackson is Innocent! Trashing his name the way your page does with this hateful “article” will bring no fame to your page.

There exists a veritable army of Michael Jackson advocates who refuse to accept further denigration of Michael Jackson’s character, legacy and reputation.
On behalf of all the concerned fans, I would like to ask the management of the page to Remove “Michael Jackson Jokes”.This may seem like a small thing, but it means a lot to all of us.

Thank you very much for taking the time to read this. We are looking forward to an immediate response to our plea.

Regards,
Lulu Kordzadze
Tbilisi, Georgia

Hi Lulu,

Thanks for your letter. As the author and proud owner of the blog you just visited, I sympathize with your deep admiration of Michael Jackson and his art. I honestly do.

However, it causes me great pain to realize that you probably didn’t understand a single word within the article itself, and likely didn’t read it at all (not in its original form, that is). It has come to my attention that a significant number of Michael’s fans have been writing and commenting en masse during the past couple of days, no doubt spurred by someone who is actually fluent in Spanish and who deemed the written piece as offensive and disrespectful. This person must have taken it as his/her duty to direct some kind of lame protest directed to my site and e-mail address, probably through some kind of social network group or public forum.

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La Balada de Wacko Jacko

Todo empezó inocentemente hace poco más de un año. Michael Jackson colgó los zapatos de charol con todo y sus calcetines de brillantina. El mundo se puso patas pa’ arriba. Los medios se lanzaron en jauría en pos de la noticia. Sus fans lloraron la irreparable pérdida. Twitter se cayó (bueno, se cae por razones más nimias, así que no es de extrañarse mucho). Y claro, yo hice un post alusivo a la muerte de los famosos.

Hasta ahí todo bien. Los posts de Finísima Persona suelen generar toda clase de reacciones, unas a favor, otras en contra, pero en su mayoría bajo el entendido de que este blog no es un medio informativo serio. Vamos, ni siquiera es un medio informativo. Es la vía de escape para las opiniones de su servidor, e intento que las mismas tengan algo de sustento y contenido que vaya más allá de lo que uno encuentra cotidianamente en otros sitios similares, pero al fin y al cabo es un lugar donde yo me divierto escribiendo, y donde un segmento cada vez mayor de ustedes también se divierte leyendo y aportando al tema.

Pero como en todo, también hay un segmento de lectores que no disfruta de lo que aquí se expresa. A ellos se les respeta, siempre y cuando puedan sustentar sus argumentos con cierta solvencia intelectual y no opten por el ataque personal, recurso desesperado de la ignorancia. Nunca estoy cerrado a escuchar razones, y aunque no lleguen a convencerme intento respetar los gustos ajenos. Lo único que realmente me saca de mis casillas es la gentecilla que discute sin voluntad de escuchar a su interlocutor, pretendiendo imponer su verdad a través de opiniones masificadas y sin tolerar la existencia del libre pensamiento como una manifestación real y apreciable del desarrollo intelectual del individuo. Y tampoco soy muy gentil con quienes no entienden (o no leen) lo escrito, pero aún así quieren repelar y mentar mamás. Opinar no es un derecho: es un privilegio conferido por el acto de escuchar y entender el dilema en cuestión.

Lo que nos lleva a hablar de los fans de Michael Jackson. O, como lo llamaremos para darles motivo de queja, Wacko Jacko…

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El clásico post de explicaciones

Padece de sus facultades mentales...

Antes que nada, MIL disculpas. Ordinariamente reciben avisos y excusas burdas cuando voy a ausentarme de este blog por causas de fuerza mayor, pero ahora sí las obligaciones regulares y mis distracciones habituales me hicieron ausentarme como la criada malpagada que suelo ser en materias de consideración hacia los demás. He aquí las razones de mi prolongada sequía posteadora:

  1. Estoy a nada de convertirme en el Lic. Antonio. En efecto, tras múltiples intentos y estúpidos errores de cálculo de mi parte, al fin terminé la dichosa tesis. De hecho me pasé como por 50 páginas, o sea que la hubiera acabado mucho antes si acaso me hubiera tomado la molestia de LEER los lineamientos de formato que me entregaron en un principio, pero en fin… ya les contaré. El caso es que entre la entrega, revisiones finales, enmiendas y demás trámites he perdido valiosas horas-nalga, misma que solía utilizar para plasmar mis brillantes pensamientos bloguísticos.
  2. Me encuentro afinando un par de grandes posts (en extensión, no en calidad). De entrada conseguí colarme a una función premiere de La Saga de Crepúsculo: Eclipse, así que la tan ansiada y vilipendiada (“¡Al Batidiccionario, Robin!”) reseña de ese gran monumento a la popó cinematográfica quedará lista antes de lo previsto. Intento terminarla antes del estreno oficial del viernes. O sea, mañana en la noche. El otro post monumental tiene que ver con un post que subí hace más de un año a este blog. En efecto, los fans de Michael Jackson nada más tardaron un año entero en descubrir mi post relativo a su sensile fallecimiento, generando una vorágine de e-mails que van de lo amenazador a lo francamente desquiciado… pero eso sí, todos me hicieron reír como si me hubiera metido un grillo con epilepsia en cada axila. El caso es que ese toma y daca de e-mails, cuya historia se está poniendo más estúpida que, por ejemplo, la saga de Crepúsculo, tendrá pronto una versión abreviada (son más de cincuenta mails hasta el momento) en este Finísimo Blog.
  3. El Mundial me tiene ocupado. Es cada cuatro años, sean comprensivos. Además la eliminación del Tricolor me provocó una extraña sensación de júbilo personal por el odio que le tengo desde hace ya un rato. Ni modo, para todo hay gustos y disgustos. El mío es regodearme en las desventuras de nuestros sobrevaluados futbolistas, lo admito.
  4. Tuve un par de freelanceadas muy demandantes. La chamba, simple y llanamente. También mi hija tiene que comer de vez en cuando, según me dijo el pediatra.
  5. Estoy explorando algunos de mis proyectos accesorios. En concreto, la producción del Paikast, que me ha permitido convivir con los Paiki una vez más (saludos a todos ellos y a ella). Y también he posteado en Cazagoles, con otra banda asaz (“¡Al Batidiccionario otra vez, Robin!”) talentosa. Y he estado algo activo en Twitter, así que no los he abandonado del todo.
  6. La luz y el Internet no cooperan. Sonará a mala disculpa, pero he perdido mucho tiempo productivo lanzándome de emergencia a cibers y Starbucks para poder terminar chambas y otras obligaciones que se han quedado inconclusas por frecuentes apagones (tres esta semana) e interrupciones del servicio de Internet (la de hoy duró 9 horas), así que esto también afecta el rendimiento.
  7. Natalia está yendo a clases de ballet. Dos horas por semana, pero se comen tiempo productivo de mis tardes previamente ociosas. Y ya saben que mis horas-hija son más sagradas que el Mundial, incluso.

En fin, los pretextos de siempre. Los dejo porque tengo que acabar de eviscerar cierta película de vampiros y licántropos hipsters. Nos leemos pronto.

La Muerte Famosa (No es otro estúpido post de Michael Jackson)

Twit_Mike

Bueno, sí habla mucho de Michael Jackson, pero no es esencialmente suyo. Tómense su tiempo, que me quedé un rato escribiendo este chorazo…

Una vez más me ha tocado vivir un acontecimiento de impacto mundial del tipo que te hace preguntar, para hacer conversación en momentos donde el diálogo se suspende de manera espontánea, “¿En dónde estabas tú cuando sucedió?”

Esta vez fue la muerte de, claro, Michael Jackson. Con el perdón de Farrah, una temporada de una serie de tele de los setenta y un poster con fines onanistas no la califican para esta Liga Premier. La instancia previa, entonces, fueron los atentados del 11 de septiembre de 2001. A riesgo de sonar como un occidental desalmado, el gran tsunami asiático fue demasiado distante (geográfica y socialmente hablando) para dejar huella indeleble en esta parte del mundo. O quizás estoy equivocado y necesito rodearme de familiares y amigos más sensibles. En fin…

Antes de esos eventos tengo que remontarme a la muerte de Lady Diana. Años antes, al asesinato de Luis Donaldo Colosio. También recuerdo con viveza el de Ruiz Massieu, pero más por motivos profesionales (estaba trabajando en un noticiero radiofónico cuando ocurrió) que por un auténtico impacto en mi entorno sociocultural. Vamos, el asesinato de un líder priísta difícilmente iba a desbancar al suicidio de Kurt Cobain, ¿o me equivoco?

La primera Guerra del Golfo. La caída del Muro de Berlín. Los terremotos de 1985. El San Juanicazo. John Lennon. Muy vagamente, la muerte de Elvis. Todos dejaron una huella especial en mi, pero son las muertes de esos grandes nombres los que suelen llamarme más la atención, pues el análisis de la reacción colectiva es tan interesante como suelen ser las vidas de quienes protagonizan el evento. Podría decir que muertos son tan interesantes como lo fueron en vida. A veces más interesantes, de hecho. Y por una singular razón, estos decesos individuales marcan a la sociedad en forma muy distinta que el efecto que tienen las muertes masivas. Es La Muerte Famosa, creo yo.

Mucha gente me preguntó porqué no puse nada en este blog o en Paiki al ocurrir la muerte de Michael Jackson. Claro, la mayoría de quienes preguntaron estaban esperando más secuelas a los “boletines noticiosos” que estuve emitiendo por Twitter en cuanto comenzó a cundir la noticia sobre la hospitalización y el deceso del Rey del Pop. Confieso que sentí una migaja de remordimiento al ver lo insensible, cruel, injusto y falto de tacto que fui al hacer mofa de alguien que, a fin de cuentas, dejó un sello tan marcado en la mayoría de la gente. Pero también recordé que el mayor parodiador de Michael Jackson fue, en vida, Michael Jackson, así que eso acabó por calmar mi conciencia. Me animé a escribir sobre él, y sobre la peculiar naturaleza de la fama cuando muere alguien de su calibre, al ver la cara de pasmo de mi hija de cinco años presenciando en la tele a centenas de personas llorando con fotos de un “señor raro” (sus palabras) en mano.

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