FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 7

"Chef" Herrera, hablando al chile.

“Chef” Herrera, hablando al chile.

¡Hola, amantes del mal gusto en telerrealidad! Ya ni les explico mis prolongadas ausencias, pues ustedes toman mis razones como excusas y yo nada más me acongojo como gorgojo. Sí, me sigo mudando de casa y eso ha retrasado mis ocupaciones ociosas (este blog), pero ya mero me pongo al corriente. Mientras eso sucede vamos a la reseña de…

Episodio 7: Welcome to the Hotel Cali, Colombia

A la monjita ni ser despertada a las 2 de la mañana le altera el ánimo

A la monjita ni ser despertada a las 2 de la mañana le altera el ánimo

Los Chefspirantes duermen a pierna suelta, soñando con regresar algún día a México en vez de seguir semi secuestrados en tierras colombianas. A las 2:30 am el Huracán Anette irrumpe en la casa y se pone a despertar gente sin ningún remordimiento, ignorando almohadazos en el pelo, costras de baba en cachetes, lagañas pegajosas y una que otra erección nocturna para decirle a los pobres involucrados que se espabilen, pues la siguiente prueba de campo les espera. “Ya sólo quedan 12… y muy pronto… serán 11…”, reflexiona la conductriz con una lógica a prueba de balas.

Aquí notamos otro terrible vicio de los creadores de MasterChef México, extraído directamente de ‘Producción Televisiva para Idiotas, vol. 1’: la hermana Flor se pregunta si tendrán que ir al campo a “matar a una vaca o a un borrego”, y en edición de sonido… le ponen un mugido de vaca y el balido de un borrego “para reforzar el chistoretín”. No sé ustedes, pero yo creo que los que producen este programa son personas que mueven los labios al leer y miran el papel de baño después de limpiarse. Esa impresión me dan a raíz de sus decisiones estilísticas.

HotelLobby

Un lobby de hotel en la madrugada de por sí es “creepy”, ahora súmenle a estos saltimbanquis…

Madruguette Michel y los jueces esperan a los participantes en el lobby de un hotel. Marlene y la monjita son capitanas de sus respectivos equipos por ganar la prueba principal del episodio previo. La Güerita-Alfa va a ser la primera en elegir integrantes, mientras que sor Flagüer puede escoger el menú  a preparar. Así quedan conformados:

EQUIPO AZUL: Marlene, Carmen La Tâmaliérè, “albañil” Carlos, seño Gina, Diseñorita Tianne (a quien siguen llamando “María”, para confundirnos a lo güey) y Healthy Diana. El menú: copa de fruta con amaranto y coco, tostadas francesas con plátano, huevos divorciados.

EQUIPO ROJO: Hermana Flor, Abogonzalo, Ale La Cachirula, Alan Gump, Santaclós Veracruzano y OILfredo. Su menú: plato de frutas con queso cottage y granola, hot cakes (“joqueis”, en dialecto adorbz de monja) con miel de abeja, huevos rancheros.

El proceso de selección muestra a Carmen muy contenta de no estar en el equipo de la monjita, pues no cree que la religiosa tenga voz de mando, además de que Marlene y ella ya no son las enemigas del primer episodio. ¡Ah, vientos de paz! La hermana Flor no se complicó la existencia: dijo que comenzó escogiendo a los más talentosos y a “los más moviditos”, como debe ser. Al final Marlene está muy satisfecha porque “les robó” a Diana al equipo rojo. ¿Cómo es eso bueno para tu equipo, Marlene? Diana no es muy hábil ni muy rápida, pero la elegiste en tu bando cuando estaba disponible OILfredo, quien es alguien discretamente capaz y con buena ejecución en sus creaciones. Llámenme loco, pero la estrategia de la güerita luce más ilógica que el plan económico del presi Peña. Por si fuera poco, Marlene pudo tener en su equipo a Carlos y a OILfredo juntos: ¡EL CÁRTEL DE TIJUANA! Interferir a lo tonto con ese bromance le costará caro, ya verán.

Los jueces informan que, a diferencia de la boda falsa del episodio 5, en esta ocasión van a dar servicio a la carta para un restaurante… falso. No, ellos no dicen que todo ha sido falso, pero es obvio que más bien van a dar “servicio” a unas cuantas mesas llenas de paleros, mal acomodadas en una sala de conferencias. Así de auténtico, el show. Logiquette Michel dice que al final de esta prueba habrá “un equipo ganador… y uno perdedor”. ¿Obviedad estúpida de la conductora? ¡BEBAN!

Al parecer los productores están leyendo mis reseñas, pues ya mejoraron la ortografía en los gráficos: solamente se les fueron un par de comas.

Al parecer los productores están leyendo mis reseñas, pues ya mejoraron la ortografía en los gráficos: solamente la regaron en un par de comas.

Ya enfundados en sus relucientes filipinas, ambos equipos ocupan sus cocinas. ¡Corre tiempo! Las capitanas reparten los platillos entre miembros de su equipo, y de entrada notamos que mencionan muchos platillos adicionales a los que nos mencionaron con anterioridad: sopes, chilaquiles, puntas de filete, machaca con huevo. Abogonzalo dice que “la miel la va a preparar Alejandra”. Técnicamente la miel la preparan las industriosas abejitas, abogado, pero si lo que intentaste fue señalar la poca confianza que tienen en las habilidades de Ale La Cachirula, touché. La hermana Flor dice que OILfredo “es rápido para picar”. SEXY. Digo, PRECOZ. Luego añade “Y José Luis dijo ‘yo me cojo la carne’”, así que yo no puedo ni tuitear de la pinshi risa. Idea millonaria, estúpidos ejecutivos de TV Azqueta: ‘La Hora del Albur Involuntario’, conducida por la monjita. La romperían en los ratings.

El chef Adrián Herrera, que ni es chef pero que maneja una fonda, llega con pose muy sacalepunta a ver cómo va el equipo azul. El chef Benito Molina, que sí es chef en serio y tiene un restaurante famosote, hace lo propio con los rojos. Sor Flor ni se altera al explicar su proceso de trabajo, y lo cierto es que todo mundo parece estar en el mismo canal. Del lado azul tenemos la impresión que le cargaron la chamba pesada al pobre Carlos, quien va a ejecutar machaca con huevo Y TAMBIÉN puntas de filete, mientras Marlene se barniza las uñas, supongo. Benito da instrucciones sobre el manejo de la fruta para el coctel y la importancia del orden en cada estación. Herrera nada más da vueltas como mayate.

"Si se te va un dedo con el cuchillo ya no se puede servir el plato como opción vegetariana, ¿entiendes?"

“Si se te va un dedo con el cuchillo ya no se puede servir el plato como opción vegetariana, ¿entiendes?”

Benito tiene que corregirle la forma de rebanar a Ale La Cachirula, pues está a punto de llevarse un dedo al picar manzanas. LA CHEF PROFESIONAL. Algo me dice que Alejandra tiene de chef lo mismo que Adrián Herrera. Hablando de este último, le dice a Marlene que en este momento “no le interesa saber si sabe cocinar, quiere saber si puede mandar a su equipo”. Más bien son las dos cosas, ¿no? Carmen dice que todos están funcionando como una máquina en el equipo azul y que “a nadie le falta aceite”. Menos mal, porque si llega a faltar aceite van a forzarlos a  usar la méndiga margarina Primavera y pues qué asco, la verdad. En fin, el sombrerudo, de la nada, dice que “esto tiene todo el tipo de la boda”. Suponemos que se refiere a los malos augurios que hay para los concursantes, aunque yo creo más bien que es una alusión a que todo es una farsa mal montada por los productores de cuarta.

Carmen dice que los azules comienzan a desesperarse un poco con Diana, quien es más lenta para picar que Stephen Hawking para jugar “burro castigado”. GRAN estrategia, Marlene, ¿sí entiendes que ese retraso sería para el equipo rojo si no les hubieras “robado” a la health coach. Me imaginé a Marlene como general en el ejército, disparándole a sus propios soldados para quitarle el gusto al enemigo de matárselos en combate. Diana defiende su lentitud diciendo que “le gusta hacer bien las cosas”. Mientras esto sucede, unos plátanos que Seño Gina tenía en la sartén se queman, pues ella estaba muy movida haciendo otra cosa y sus compañeritas no se acomidieron a bajarle las llamas del quemador. ¿Mal presagio?

Herrera es tan útil como una "práctica rebanadora de plátanos" comprada en un infomercial de madrugada…

Herrera es tan útil como una “práctica rebanadora de plátanos” comprada en un infomercial de madrugada…

Los azules creen que llevan la ventaja pues los rojos “no se hablan” y sor Flor tampoco pega gritos, pero es claro que esto se debe a que todos están haciendo su chamba. Marlene sí da instrucciones, y debo confesar que fui el primer sorprendido al verla operar con cierta eficiencia. Tras más comerciales de productos que boicotearemos (Ades, Primavera), vemos que el servicio está a punto de comenzar. La chef Betty se suma a la Cocina del Mame para supervisar a ambos bandos. Y suelta esta joya a Abogonzalo, encargado de preparar los huevos: “Si yo le pido huevos y usted no me los da bonitos yo no me los como…” SEXY. Luego ve que Alan tiene una plancha a punto de prenderse y le sugiere que tenga hielo a la mano, por si acaso, porque “acuérdese que grasa con aceite brinca y usted se puede quemar”. Imaginamos que era “agua con aceite”, ¿pero nosotros qué? Diseñorita Tianne le pregunta a Betty si los huevos divorciados llevan guarnición, y nosotros desde casa le decimos que suelen acompañarse de abogados, demandas de pensión alimenticia y comentarios pasivo-agresivos entre las partes en disputa. ¿Qué quieren? La vida lo malea a uno.

Comensal en el "hotel", invitado en la "boda". No, nadie se iba a dar cuenta.

Comensal en el “hotel”, invitado en la “boda”. No, nadie se iba a dar cuenta.

Los “clientes” comienzan a llegar al “restaurante”… y son los mismos pelmazos que hicieron bulto en la sospechosa “boda”. Sí, ni cómo negarlo. Reconocimos a varios de ellos en pantalla, particularmente a un godínez alternaquito que luce una larguísima trenza, así que no podemos más que reírnos de lo mucho que le vale madres a la producción el guardar las apariencias. Miren ustedes: yo sé que en el 99% de los programas de este tipo hay comensales “fingidos”. Digo, no creo que ningún turista visite Las Vegas y, teniendo al alcance una pléyade de magníficos establecimientos erigidos por los chefs más talentosos del mundo, mejor diga: “creo que una de mis comidas la realizaré en el restaurante/foro de grabación de Hell’s Kitchen, pues mi idea de consentirme es echar un volado con la calidad de mis alimentos, preparados por unos subnormales en busca de quince minutos de fama, y con los gritos de un escocés desquiciado como acompañamiento”. No, no soy tan ingenuo. Pero hay una delgada línea entre querer hacer pasar las cosas como reales de la forma más cercana posible a dicha realidad… y de plano decir “¡AL CARAXO!”, resolviendo todo por la vía fácil. Adivinen cuál de las aproximaciones elige invariablemente la producción de MasterChef México.

Justo antes de que comiencen a llegar las órdenes, Benito reúne al equipo rojo y les da una lección inmediata sobre el procedimiento más eficiente para darle curso a las comandas, recordar los platillos que hay que preparar y evitar que el servicio se demore en la línea. Honor a quien honor merece: el chef Molina realmente se esforzó por compartirle su experiencia a los pupilos, quienes a la fecha han estado más regañados que un cachorro aficionado a morder zapatos. Benito todavía se da tiempo de visitar la cocina azul y pegarles una gritoniza, al parecer porque regaron agua en el piso y ya se hizo un muladar. El pasmado de Herrera no les había dicho nada, claro, porque los estándares en SU cocina deben ser más bajos que la precipitación anual en el desierto de Atacama.

"¿Quién se llevó el gel fijador para mi bigote? ¿QUIÉN?"

“¿Quién se llevó el gel fijador para mi bigote? ¿QUIÉN?”

Y arranca el servicio. Y el chef Herrera no puede ni leer bien la comanda porque… no sabemos, la verdad. Quizá está pensando en otro “original” insulto, apodo o chistorete en vez de aportar algo de utilidad al programa. Vamos, Adrián, al menos pretende que te importa. Benito y Betty le están echando ganas mientras tú luces más desubicado que los concursantes QUE YA SALIERON (exceptuando a mis amiguitos Ariel y Nallely, claro, quienes fueron víctimas de un nefario e inhumano complot). Las órdenes comienzan a despacharse. No lucen tan mal. Benito les recuerda repetir en voz alta las órdenes que él canta, para que no se olvide nada. Del lado azul, Herrera se hace bolas pasándole platos a los meseros. Un plato de machaca con huevo no tiene huevo, y va para atrás. En vez de proponer algo para hacer más eficiente el servicio, Adrián y su sombrero hacen comentarios sarcásticos, demostrando su condición de “cero a la izquierda”.

Nosotros teníamos "una uña" en la quiniela de cosas desagradables que iban a aparecer en los platos de esta semana, tristemente.

Nosotros teníamos “una uña” en la quiniela de cosas desagradables que iban a aparecer en los platos de esta semana, tristemente.

En el comedor, nuestro melenudo comensal-patiño dice que le salió “un pedazo de plástico en los hot cakes”. ¿Estamos completamente seguros que el plástico no es parte de los ingredientes que utiliza el patrocinador, harina Tres Estrellas? En lo que averiguamos qué pasó, Betty se deshace en disculpas y corre a la cocina a decirle al equipo rojo que el plástico se cobra como guarnición aparte es inadmisible en una cocina que emplea ingredientes de altísim… de alt… de regula… de tolerable calidad. Los hot cakes eran responsabilidad de Alan, quien está visiblemente apenado y no empleó el clásico “es que yo NUNCA había hecho hot cakes, y pensé que el plástico era para que no se les escurriera la miel”.

Los rojos se recuperan del percance y continúan con su servicio, atentamente vigilados por el exigente chef Benito. Del lado azul, Carlos salva la situación cuando la Diseñorita Tianne acerca demasiado unos papeles al quemador de la estufa, y estos se encienden de súbito. Está en todo, ese Carlos: es el más rápido para rebanar y preparar los alimentos, le tocó la mayor responsabilidad con los platos fuertes de su menú, evita que los güeyes de sus compañeros mueran calcinados… Sin duda es un claro favorito para ganar este programa [MÚSICA TRÁGICA].

"Por última vez, Tianne, así NO se prepara un 'menú a las brasas'…"

“Por última vez, Tianne, así NO se prepara un ‘menú a las brasas’…”

Marlene está pegando de gritos por cualquier cosa (“¡DOS ÓRDENES DE HUEVOS! ¡PILOTO APAGADO! ¡ALGO DE FIERRO VIEJO QUE VENDAAA!”), y Benito la regaña con razón, pues tampoco es como que la cocina necesite más caos encima del trajín del servicio. Marlene repela en voz bajita cuando Benito se da la vuelta: “No porque su equipo vaya mal venga a cagarnos…”, aunque lo cierto es que el equipo rojo no va mal. Están trabajando. No se lo tomamos a mal a la pobre güerilla, quien se ve que ha trabajado menos en su vida que los diputados del PVEM y carece del fogueo real de las cocinas. En fin, se nota que Benito está cansándose rápidamente de tener que corregir a la consentida de Herrera, así que la explosión no tarda en llegar.

El chef Adrián le dice a Marlene que le grite a su gente para que se apure. Marlene dice que Benito ya la regañó por gritar, omitiendo el dato clave de que el regaño fue por gritar SIN PARAR. Herrera le dice que no, que TIENE que gritar (no sabemos a santo de qué). La vieja tradición del chef que les dice una cosa y de inmediato se contradice vuelve a manifestarse, en un programa que se pasa la lógica por los huevos divorciados a los que les falta sal.

Benito se emplató… o algo que rima con "emplató".

Benito se emplató… o algo que rima con “emplató”.

Y sucede lo que tenía que suceder. Benito intenta comunicarse con una mesera en espera de una orden y Marlene, tan oportuna como un ataque de diarrea durante una prueba olímpica de nado sincronizado, le grita a esa misma mesera para que se lleve una pinchurrienta copa de frutas (¿se enfría?).

MOLINA (a Marlene): Sí sabes que estoy hablando con ella, ¿verdad?

MARLENE: ¡El chef me dio permiso! ¡El chef me dio permiso!

MOLINO: A ver, ¡te tienes que bajar de tu pinche caballo! ¿El chef te dio permiso? ¡YO SOY EL CHEF AQUÍ TAMBIÉN! ¡Entonces si yo estoy hablando con el mesero TÚ TE CALLAS y así de fácil!

Solo le faltó dejar caer el micrófono sobre el escenario, a Benito. Aunque viendo la repetición, tal parece que Molina le estaba gritando a Marlene para que lo escuchase Herrera, quien ha sido de tanta utilidad para este servicio como una manita de pintura en el casco del Titanic. La burra de Marlene se queda con una sonrisita sardónica y Benito le pega un grito más, ya de despedida. Herrera medio intenta arreglar la cosa pidiéndole “sentido común” a la capitana azul. Mejor le hubiera pedido que explicara el teorema de Fermat-Wiles, el resultado hubiera sido el mismo.

[SONIDO DE LÍNEA OCUPADA]

[SONIDO DE LÍNEA OCUPADA]

En el comedor los comensales terminan de llenarse de bazofias y el servicio culmina. Bueno, no del todo: Downette Michel les dice que aún falta que los jueces prueben los platos de los equipos, así que viene una tanda final para ambas escuadras.

Herrera es a los modales de mesa lo mismo que Donald Trump al Orgullo Latino.

Herrera es a los modales de mesa lo mismo que Donald Trump al Orgullo Latino.

Los jueces se sientan ante los platillos. Y EL COCHINAZO DE HERRERA coloca su apestoso sombrero, sudado después de todo el vaivén de la cocina, sobre el mantel de la mesa donde descansan las viandas. Ya sé qué voy a ordenar si un día me animo a visitar la fonda que preside este “caballero”: varios shots de gel antibacterial Escudo. Los capitanes explican el trabajo de cocina y los platos que les tocó preparar. Menos bla bla bla y más munch munch munch, gente: a desayunar se ha dicho.

Mientras los chefs mueven el bigote, Monigotte Michel hace un anuncio de Eficaz en la cocina con todos los concursantes sobándose el lomo (¡BEBAN!). La cosa está muy pareja, prácticamente no hay peros. Los chilaquiles de la hermana Flor están soberbios, pues las salsas de la monjita son tan fenomenales como los pollos del Coronel Sanders.

"¡FUTA!"

“¡FUTA!”

Momento de levedad, cuando el pobre Benito está feliz de la vida ignorando los comentarios de sus colegas y de pronto pesca accidentalmente un chile en sus puntas de filete que le alacia el bigote y le enrojece la tez a base de puro picante. ¿Dónde está el patrocinio de Melox, equipo de ventas de TV Azteca? Cero y van dos que el chef Molina paga caro el precio de juzgar alimentos cocinados con maldad volcánica. O cero y van tres, si contamos la enchilada que se dio al dialogar con Marlene.

Llega el veredicto. Ambos equipos están muy confiados. Herrera vota por los azules (¡qué sorpresa!), pero tanto Betty como Benito favorecen a los rojos en base al carácter definitivo de la contienda: el sabor. Las salsas de Sor Flor le echaron a perder la fiesta a los azules. Ale La Cachirula aprovecha para fresear HO-RRI-BLE ante la cámara diciendo que Marlene le tiene que “bajar dos rayitas” a su actitud altanera. Buena suerte con eso, la niña primero admite que la han bateado en Tinder antes que reconocer que está equivocada.

Ya en la cocina, todos los miembros del equipo azul visten los mandiles negros. Benito le pregunta a Marlene a qué atribuye la derrota de su bando, y ella se va como hilo de media diciendo que no entiende, que la cosa le parece injusta, que a los azules no les regresaron ningún plato, que el haragán de Herrera nunca tuvo que regañarlos y no sé qué más repelos. Por menos que eso la pobre Carmen se llevo una sarapiza épica en el episodio anterior, pero al parecer decirle a un concursante que “le falta humildad” no aplica si dicho concursante califica como “güerita”. Los jueces sí le hacen ver a Marlene que está en drogas y no sabe nada, pero le entra por un oído y le sale por las fosas nasales, para variar el trayecto. “Me da igual, la verdad”, es su aprendizaje de lo resumido.

¿Qué opinas ahora de tu estrategia al armar equipos Marlene?

¿Qué opinas ahora de tu estrategia al armar equipos Marlene?

Carmen dice a la cámara que la división entre los concursantes ya es muy clara: en un bando están Gonzalo, CachirAle, Alan Gump, Santaclós, Healthy Diana y la hermana Flor, mientras que ella, Marlene, Diseñorita Tianne, seño Gina y el Cártel de Tijuana son un grupo aparte, y hay tensiones entre ambos. ¿Terminará esto en un baño de sangre? Cruzo los dedos porque así sea.

Los azules tienen la opción de salvar a alguien para el reto de eliminación, así que se ponen a deliberar. Tras elucubraciones estratégicas que no llevan a ningún lado, terminan por decir que Seño Gina “se merece” que la salven, así que la buena señora se pone felipe y contenis al punto de la lagrimita. Buen detalle, la verdad. Hasta Alan Gump dice que fue un bonito gesto, a raíz de su edad, pero “nos puede ganar”. Estamos contigo, lavaplatos. ¡Al balcón, Gina!

Katsuji Tanabe: El Samurai de la Cocción.

Katsuji Tanabe: El Samurai de la Cocción.

Por primera vez desde que esta Locomotora del Mame emitió su primer bocanada de vapor, la producción de MasterChef México decide echar mano de un invitado con talento. Se trata del chef Katsuji Tanabe, de ascendencia japonesa y mexicana, radicado en Estados Unidos y con pinta de que puede resolver cualquier disputa en la cocina a punta de katana y jiu-jitsu. Tras repasar el impresionante palmarés de Katsuji, él les platica su filosofía de cocina y les enseña a crear “niveles de sabor” en sus platillos, por básicos y sencillos que puedan ser. De golpe y porrazo el chef prepara varios confecciones que lucen sensacionales, partiendo de la base de soya, mirim y sake.

En serio es abrumador el nivel de conocimiento que Tanabe logra expresar en pocos minutos: desde el concepto del umami hasta la necesidad de variar texturas en una misma presentación, de la adecuación de productos mexicanos en la cocina japonesa a la importancia de mantener calientes  los platos del servicio. “Nunca sirvan en platos cuadrados”, les enfatiza como consejo a título personal, en algo que será relevante dentro de pocos minutos. Alan hace una pregunta tras otra, al igual que Diana, pese a que sus compañeritos se desesperan un poco. ¡Hey, no tienen enfrente a cualquier pelagatos! Yo también le estaría preguntando hasta el NIP de su tarjeta bancaria e este invitado, la verdad. La lección concluye con el chef diciéndoles que tendrán que “reinterpretar” sus preparaciones en un platillo propio. A ver si aprendieron algo…

Marlene le hace a Diana la "L" de ¿"Lindura"?

Marlene le hace a Diana la “L” de ¿”Lindura”?

De vuelta en la cocina, Marlene dice que “Diana tiene que irse ya”. De perdedora no la baja, afirma que no tiene idea de cómo cocinar, se queja de que Abogonzalo y el resto de sus amiwis se la han pasado diciéndole cómo preparar todo y creo que hasta logra responsabilizarla por el hecho de que ahora el dólar americano ya se cotiza en más de 17 pesos. Diana revira en cámara diciendo que Marlene es “arrogante” y que “es una princesita acostumbrada a hacer las cosas como ella quiere”. Así son las rivalidades entre güeritas, amigos lectores.

Los mandiles negros tendrán una hora para recrear el platillo de Katsuji, quien nos recuerda que él se lo chuta en cuarenta minutos, casual. Los cinco eliminables corren hacia la cocina por sus ingredientes, aunque en TV abierta no vemos otra cosa que close-ups a botes de Helados Holanda, sobres de productos Knorr y empaques de Margarina Primavera. Eres una MIERDA, MasterChef México. Sé que ya lo sabes, pero no está de más recordártelo de vez en vez.

Marlene va a hacer un preparado con langosta, al igual que Carmen y Diana. Diseñorita Tianne vilmente se va a fusilar el plato que hizo Tanabe, pero ella empleará carne de res en vez de pescado. Carlos está haciendo algo muy ambicioso, e incluso probará suerte con unos hongos shiitake. Esto es riesgoso, pues son delicados de trabajar. Mal augurio.

Cada vez que toman a Diana deberían sonar los Beatles con 'HELP!'…

Cada vez que toman a Diana deberían sonar los Beatles con ‘HELP!’…

Healthy Diana echa un ojo al plato y otro al balcón, donde le están asesorando todo su platillo. La health coach es más insegura que la carretera libre a Cuernavaca con media botella de brandy Presidente entre pecho y espalda, ¿qué le aconsejará a sus clientes? “Mire, es prácticamente imposible que usted pierda peso, pero… pues… en una de esas pesca una amibiasis o algo y sí, los kilos se le van de volada… creo que un amigo sabe dónde hay riesgo de contagio, deje le pregunto… pero no le prometo nada…”

Filete LaRegué…

Filete LaRegué…

Carlos es el primero en pasar al frente con su “Filete Le’ Carle” (no pregunten). Y sí, sus shiitakes todavía tienen dentro el trocito de madera junto al tallo, así que los pronósticos no son muy buenos. El platillo está pasado de sal y el pescado se pasó de cocción. Todo pinta mal para el estimado artesano de la construcción (AJÁ).   Luego la Diseñorita Tianne muestra su costilla… de res, no se emocionen. No hay muchos comentarios.

¿Carmen 1? Creatividad 0.

¿Carmen 1? Creatividad 0.

Carmen hizo una presentación muy bella, en un plato que llamó “Carmen 1”. Ay, concursantes, necesitan trabajar MUCHO en la bautizada de sus creaciones. Marlene preparó un estofado de pulpos con betabel y colas de langosta. Herrera se siente obligado a recordarle que “no se ve muy apetitoso”, pues su nivel de atención a la estudiante de gastronomía comienza a rayar en los límites de la incomodidad.

Marlene presentó su platillo en plato cuadrado, y Katsuji le pregunta si recuerda lo que él les aconsejó sobre el uso de esta pieza de vajilla. Ella, ante cámara, se monta en su macho y dice que “si él no quiere platos cuadrados en SU restaurante, que no los use, no estamos en SU restaurante y…”, pobrecita, no aprendió NADA. ¿No sirve de mucho traer a buenos chefs para que compartan sus conocimientos si algunos participantes son tan receptivos como ISIS a la hora de reclutar adeptos en la comunidad LGBT, ¿o me equivoco?

Diana presenta una “langosta tropical”, y Katsuji le pregunta si había empleado piña con anterioridad en una preparación de este tipo. Al parecer el resultado fue muy bueno. El encanto del interés POR LA COMIDA desaparece de inmediato cuando el bueno para nada de Herrera decide preguntarle a la coach si ha hecho amigos en el programa. “¿Y enemigos?”, añade, alzando la ceja inquisitivamente.

"¿Enemigos? No creo… fuera de cualquier concursante que no se llame "Gonzalo", claro…"

“¿Enemigos? No creo… fuera de cualquier concursante que no se llame “Gonzalo”, claro…”

A continuación voy a hacer una gentil observación a Adrián Herrera que quizá no sea agradable para mis lectores más impresionables. Siéntanse en libertad de seguir leyendo después del siguiente bloque, lleno de mayúsculas.

APRENDE ALGO DE UNA BUENA VEZ, REMEDO DE HIPSTER CON ÍNFULAS DE GORDON RAMSEY VERSIÓN WALDOS: ERES JUEZ DE UN REXODIDO CONCURSO DE COCINA, NO LA TXINGADA ADELA MICHA EN BIG BROTHER. ¿A QUIÉN CARAXOS LE INTERESA SI ALGUIEN HACE AMIGOS O NO EN UNA COMPETENCIA? DEJA DE MANUFACTURAR DRAMAS PENDEXOS Y DEDÍCATE AL ASPECTO MERAMENTE CULINARIO DE ESTA FARSA IDIOTA. SABEMOS QUE ES MUCHO PEDIR CUANDO TÚ MISMO NO ERES MÁS QUE UN FOTÓGRAFO MEDIOCRE, UN BLOGGERO QUE ESCRIBE CON LAS NALGAS, UN PSEUDO ARTISTA FRACASADO Y UN COCINERO CHANGARRISTA SIN MÉRITOS REALES PARA JUZGAR PLATILLOS AJENOS, PERO AL MENOS DESQUITA EL XODIDO CHEQUE. O EN SU DEFECTO CÁMBIALO Y TÓMATE UNOS CURSOS DECENTES DE GASTRONOMÍA, ASÍ SEAN POR CORRESPONDENCIA. CADA VEZ QUE ABRES LAS FAUCES PARA VOMITAR TUS INEPTITUDES ALGUIEN DECIDE CIMENTAR UNA CASA SOBRE UN SUBSUELO LLENO DE TRUFAS BLANCAS, PEDAZO DE ESTÚPIDO.

"O sea que… ¿no te simpatizo? ¿Eso quieres decir?"

“O sea que… ¿no te simpatizo? ¿Eso quieres decir?”

Me siento un poco mareado, creo que exageré el tono… voy a oler algo desagradable para ver si así reacciono…

[HUELE EL INTERIOR DEL SOMBRERO DEL CHEF HERRERA]

[NÁUSEA INCONTROLABLE]

Mala idea. Bueno, regresemos al martirio. Herrera dice que la langosta de Diana “está funky”, así que quizá debería ver a un médico o algo. Más drama entre Marlene y Diana a la cámara. Más bilis derramada por parte del que escribe, quien considera seriamente buscar al productor de este show para darle una muy merecida patada en las gónadas.

El chef Tanabe dice que la persona que mejor preparó el platillo, ajustándose a sus instrucciones y añadiendo un toque personal distintivo… fue Diana. Marlene no puede creerlo, quizá porque ella NI SIQUIERA PUDO HACERLE CASO CON LO DE LOS PLATOS A KATSUJI. La vena de mi frente está a punto de estallar, se los juro. Y la segunda mejor fue Tianne, quien de plano no se lo puede creer. Y así, de buenas a primeras, tenemos una eliminación a decidirse entre “albañil” Carlos, Carmen La Tâmaliérè y Marlene.

¿No pueden resolver sus diferencias luchando en lodo como la gente decente, Diana y Marlene?

¿No pueden resolver sus diferencias luchando en lodo como la gente decente, Diana y Marlene?

Katsuji Tanabe abandona la cocina entre merecidos aplausos (aunque Marlene probablemente piensa que él no sabe nada de nada). Siguiente etapa: Betty hace una eterna presentación para hablar del ingrediente base para la prueba. Herrera dice “toma tu chile” pues su edad mental es de once años, siendo generosos, y destapa la caja de chiles que los eliminables van a emplear. Hay pasilla, pulla, chipotle, mulato, de árbol, huajillo, piquín seco, cascabel… y el chile tiene que ser el protagonista del plato. Tienen 45 minutos. Otro viaje a la despensa, otras tomas eternas de los mismos productos de zurrada y listo. ¡Venga, gente, a vender caro el pellejo! ¡De eso vive la fonda del chef Herrera, diiicen!

Sí, deja que tu odio fluya… el Emperador Palpatine estaría orgulloso de Carmen.

Sí, deja que tu odio fluya… el Emperador Palpatine estaría orgulloso de Carmen.

Carmen dice que quiere “demostrarle a unos estúpidos que están allá arriba (en el balcón), como Alan, Alejandra, Gonzalo, también Diana, que sé que hablan a mis espaldas” que ella es capaz de cocinar como la mejor. El odio es un poderoso ingrediente, no cabe duda. Marlene llora ante la cámara pues su futuro es incierto: “O puedo ganar, o me puedo ir, o… [PAUSA LARGA E INCONGRUENTE] …o uno de mis compañeros se va… o se queda…” ¿Alguien sabe si la NASA está contratando gente? ¿No?

¡Ah, el dulce néctar del dolor!

¡Ah, el dulce néctar del dolor!

Los jueces hacen su cónclave mientras los mandilones cocinan. Dicen que cuando se les presiona en esta instancia, los resultados suelen ser muy buenos. ¿En serio? Visitan a los tres eliminables. Marlene va a hacer un atún sellado con costra de chiles. Dice que ese plato ya lo había hecho, con buenos resultados. Carmen prepara un chile seco capeado relleno de atún, manzana y pasas. Carlos va por un aguachile con camarón y almeja, en tres salsas. Carmen no está satisfecha con su emplatado, y lo cambia con solo un minuto en el reloj. A ver qué sale.

Carmen muestra “La Guerra de los Chiles” (pronto en cines). Herrera critica su presentación, pero lo cierto es que sus opiniones no interesan a nadie. Carmen llora ante la cámara (¡BEBAN!). La pobre lleva varias eliminaciones al hilo, y ya tiene esa mirada distante de los soldados que regresan de la guerra y han visto demasiado. No sé, creo que este programa sí le está afectando psicológicamente a algunos de los concursantes. En fin, sólo en México.

Al parecer la producción deja "añejar" los aguachiles durante nueve horas antes de acercárles la cámara. Estas salsas están más separadas que las dos Coreas.

Al parecer la producción deja “añejar” los aguachiles durante nueve horas antes de acercárles la cámara. Estas salsas están más separadas que las dos Coreas.

Carlos muestra un “Aguachile a mi manera”, con tres salsas distintas. Betty le sugiere más variedad con las proteínas si va a presentar tres salsas distintas. Herrera le dice que esto de los aguachiles “es un asunto muy repetitivo” en él, pero Carlos de inmediato se defiende diciendo que él NUNCA había preparado aguachiles en lo que va del programa. Y es cierto, revisamos sus participaciones y ésta era la primera vez que se aventaba a competir con este plato. Pero bueno, la atención que cierto juez sombrerudo presta a lo que debería ser su labor es la misma que le pone un perro labrador a un texto de Nietzsche. El atún sellado de Marlene se ve falto de salsa, y Herrera le tira un choro estupidísimo que mejor me salté, en aras de conservar las pocas neuronas que aún me quedan vivas. Esto sí es un asunto MUY repetitivo en él, no los aguachiles fantasma de Carlos. Los jueces deliberan. En el balcón Diana dice que escuchó a Marlene refiriéndose a ella como “la pendeja de Diana”, y… ya no puedo más. Ignoraré este mame de conflictos personales en lo que resta del episodio, todos tenemos un límite.

Bimbette Michel hace un anuncio de pan Bimbo mientras los jueces deliberan y los posibles eliminados se despiden de la concurrencia. Marlene aprovecha para decirle a Alan que sea “más humilde” y él se lo toma un poco personal, comprensiblemente. Al parecer hay un lío de que el papá de Marlene le regaló unas camisas y unos pantalones al lavaplatos, y luego le cantó el detalle y… en serio, no puedo más. Esta experiencia me está poniendo a prueba. Carmen sigue llorando, pero ya no les puedo decir que sigan bebiendo pues tengo miedo de que alguien se nos muera con el drinking game. Marlene se salva porque es güerita, Carmen se salva porque tiene talento y Carlos se va porque lo necesitan en la obra, o algo.

"¡A cargar bultos de cemento se ha dicho!"

“¡A cargar bultos de cemento se ha dicho!”

En efecto, el “albañil” que se ha mostrado en redes sociales como “profesional de alimentos y bebidas”, es el eliminado de este episodio. Adiós, Carlos del Cártel de Tijuana. Y adiós también para uno de los participantes más habilidosos, técnicamente hablando. El argumento es que se va por la presentación. Nos quedan muchas, MUCHAS dudas al respecto. El plato del tijuanense y el de Carmen sí tenían a los chiles como protagonistas… y el de Marlene no, a más de que le faltaba salsa y el atún se veía pasado de cocción. Pero claro, yo no probé los platos. Y no soy productor, así que no puedo influir sobre los jueces para que se queden las personas que le aportan DRAMA a este mugrero. Ni hablar, corro a reseñar el siguiente episodio, a ver si los logro consentir con doble reseña en la misma semana, amigos. ¡Hasta pronto!

Esto valen mis promesas, claro.

Esto valen mis promesas, claro.

7 comentarios en “FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 7

  1. entiendo que esta retrasada reseña -por lo tarde que se publica y no por otra cosa- y la que sigue, se la debemos en gran parte a la finisima esposa, asi que gracias totales por ello
    muy cierto ya es muy castrante lo de herrera, el gag se le acabo como por hay del episodio 3, y de los jueces el unico que vale la pena y rescata el programa es Benito Molina Dubost, neta por que no contrataron a @AquilesChavez, en ves de a herrera, pero en fin
    saludos y que el tren del mame nos lleve pronto al siguiente capichurro

    @FinisimaEsposa ya digale a maese que publique las reglas del drink-game, para como vamos las va a publicar para masterchaf3

    y sos un grande maese -no se olviden de escucharlo con fernanda familar en imagen radio-

  2. Vuelvo a presentar mis respetos Mr Sempere, adminro su resistencia y tolerancia a la estupidez de la TV mexicana, en verdad no entiendo como(afortunadamente no) ha caido en un coma profundo viendo ése bodrio ascteca (asco/azteca). Verdaderamente su amor al deber del escritor y su compromiso con nosotros sus lectores es admirable.

  3. Gracias por la reseña…Veo Masterchef México ya que me parece una joya…del humor involuntario(el humor que no se atreve a decir su nombre). Te dejo un regalito, una entrevista que le hicieron a Benito Molina . En el 2007 BM hizo la siguiente declaración a La Jornada : “Aquí la mayoría de los programas de televisión están fatales, a excepción de La Ruta del Sabor, de Canal Once. Y el ejemplo más claro es el chef Oropeza de Televisa, que cocina con aceite Capullo, así como con margarina y mermelada de las marcas patrocinadoras. Hoy si eres chef vas a salir en periódicos, revistas y televisión, pero… ¿anunciando Knorr Suiza que tiene cantidades inimaginables de glutamato monosódico?”
    Ajá…
    Saludos.

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