FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 6

carmenjueces2

Hoy me siento tan mal con ustedes como Carmen frente a los jueces…

“¿Otra vez tarde con la reseña, Toño?” Otra vez tarde con la reseña, Finísimos Lectores. Estoy en medio de mudanzas, frilanzas (bonito palabro) y dolores de panza, los últimos provocados precisamente por el aborto de episodio que MasterChef México nos regaló esta semana. ¿Pero para qué preambular? A lo que te truje, lencha…

EPISODIO 6: UNA TAMALERA EN APUROS (sólo en cines)

Los Chefspirantes llegan a la cocina, y Alan cuenta a la cámara que han estado hablando las cosas entre ellos para que no haya rencores después de los ríspidos incidentes del episodio previo. La Ballena de la Premonición salta sobre las aguas y nos salpica con gotas de AHORA VA A SER PEOR. En fin, arrancamos con OTRO regaño de los chefs a los presentes, quienes un día van a acabar reaccionando como perritos ante un periódico enrollado. Dicen que hasta el momento les habían estado perdonando todas sus pendexadas (¿presentarse al casting, por ejemplo?), pero que se acabaron las contemplaciones. Menos mal, porque hemos visto cada platillo por ahí… estoy casi seguro que Gabriela presentó unos panes Bimbo remojados en La Lechera durante un reto previo.

El chef Benito y su fiel bigote nos anuncian que en este reto de Caja Misteriosa solo van a elegir los TRES platillos más interesantes para sacar un ganador. Marlene hace algo de aritmética rápida sotto voce: “Ya no son seis, ni cinco, son tres…” ¡No tan rápido, Alicia Villarreal de las hornillas!

"Corro el punto decimal, divido entre seis, le resto el número que pensé…"

“Corro el punto decimal, divido entre seis, le resto el número que pensé…”

[CORRO POR UNA CALCULADORA PARA COTEJAR SU CÁLCULO] Sigue leyendo