FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 9

“Toño entregó casi a tiempo, ¡albricias!”

¡Logré ponerme al corriente! Les entrego DOS hermosas reseñas DOS en UN fin de semana, así que creo que me merezco algo. Como poner una alcancía para propinas en el blog resulta complicado, les agradeceré si recomiendan en sus redes sociales estos profanos textos pletóricos de mala leche (como AdeS) y humor cuestionable. ¡En serio, al menos páguenme el esfuerzo con tráfico, so engendros! Perdón por lo anterior, pero quería “hacer un Herrera” y comenzar con regaños a lo estúpido, a ver qué se sentía. Ya en serio, al menos mándenme alguna clase de regalillo para la Finísima Esposa, pues su labor de arrearme con los textos, hacer corrección de estilo, conseguir fotos y ver las grabaciones de esta gansada de programa la han privado de la poca vida social que yo le brindaba el fin de semana. ¡Salven mi matrimonio, so engendros! Bueno, vamos todos a sufrir…

EPISODIO 9: ¿Dónde tragarán los niños?

¿Es el Dismaland de Banksy?

¿Es el Dismaland de Banksy?

Iniciamos con la llegada de los concursantes al magnífico parque temático Six Flags®, situado en las laderas del Ajusco, a espaldas de las instalaciones de TV Azteca. ¡Ja ja, ilusos! No, más bien se trata de un parque de diversiones genérico, situado en un lugar de Colombia que está muy, pero muy apartado de las instalaciones de la tres veces mediocre televisora del Ajusco. Algunos de los participantes hablan de sus remembranzas de la niñez en estos lúdicos espacios de esparcimiento. Bueno, Alan Gump dice que él no tuvo estas vivencias, pues nunca fue a un parque de diversiones. El drinking game estipula que los “nuncas” de Alan son para efectos de ingredientes y platillos, pero es justo hacer una excepción para este caso: ¡BEBAN! Luego admite que sí fue a un parque una vez, colándose por una puerta de salida, pero el efecto de generar pobrezofilia empática ya se logró.

Debería existir un juego para tirarle pelotas de béisbol a los jueces…

Debería existir un juego para tirarle pelotas de béisbol a los jueces…

Rodeada de felices niños con acento bogotano, Niñette Michel da la bienvenida a los 10 cocinerillos aún en contienda, ante la mirada atenta del trío de jueces: la chef Betty Vázquez, el chef Benito Molina y el “chef” Adrián Herrera, cuyo título es tan ilegítimo como los juguetillos que regalan en los juegos de destreza del dichoso parque. El regiomontano sombrerudo les advierte (siempre en tono de pendexearlos) que los niños que visitan ese lugar vienen a divertirse con sus amigos (¿En un parque de diversiones? Atípico), así que más vale que ninguno de los concursantes les eche a perder la feliz jornada preparándoles comida que induzca a la diarrea explosiva. Para eso está el puesto de hot dogs. Sigue leyendo

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FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 8

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“Mmmftammuenisimmmo…”

¡Hola, finísimos amigos! Tengo que confiarles que he estado varias veces a punto de abandonar la innoble labor de hacer estas torturantes reseñas, pues MasterChef México parece alejarse más de lo culinario para explotar lo melodramático con cada nuevo episodio, pero qué quieren… me debo a ustedes y a sus necesidades de dudoso humor. Que prosiga la debacle:

EPISODIO 8: Canastas de ricos y pobres

Iba a hacer un chiste soez respecto a la entrega del

Iba a hacer un chiste soez respecto a la entrega del “anillo único”, pero este es un blog decente…

Los chefspirantes son recibidos por Anethelien, princesa élfica de la Tierra Media, en las colombianísimas instalaciones de siempre. Alan Gump dice que le gustan los retos de “Caja Misteriosa” pues nadie sabe qué hay dentro de la caja y todos tienen que cocinar con los mismos ingredientes. Gracias, Einstein. “Si sus vidas son aburridas, eso no me importa a mí, ¡no quiero un plato aburrido!”, les advierte el chef Herrera con ese encanto que asociamos con oficiales nazis en películas de campos de concentración. Benito Molina dice que han visto “bastante evolución, cada vez mejores platos”, así que sospecho que los jueces tienen acceso a material que a nosotros no nos pasan, ya que lo más memorable que hemos visto en este show es el plato vacío de Healthy Diana. Hey, al menos fue MUY original, dicen que NADIE había presentado así.

Al destapar la caja encontramos ternera, pollo y camarón entre las proteínas. Y claro, también hay un litro de AdeS. O “miados de soya”, como los describió la abuelita de mi co-conductora en Gastronomicast, Mariana Orozco. Miren, quejarnos más del product placement excesivo de TV Azteca sería redundar, pero hablo MUY en serio cuando digo que deberíamos enseñarles nuestro desdén por su insultante abundancia mediante un boicot. Yo, por lo pronto, me referiré a esa xodida bebida como miAdoS de ahora en adelante. Gracias, abuelita de Mariana. Y gracias, TV Azteca, haces cada vez más fácil el odiar a tus marcas asociadas.

“ASCOMIIIIIIL…”

Herrera hace el comentario que todos parecen gallinas descabezadas en el mercado, y que hacen puras cochinadas y no sé qué otras idioteces. Cállate, pelmazo, por piedad. Corren los 40 minutos. Carmen La Tâmaliérè dice que si ella gana no intentará favorecer a nadie con la elección de ingredientes en la siguiente fase. Un momento, ¿como si estuvieras en una competencia? ¿Ya le comentaste ese concepto a otros de los participantes? Digo, porque de pronto la gente se toma las cosas como si estuviera en una dinámica de los Boy Scouts.

¡Oh, veo que esperamos la visita del canciller!

¡Oh, veo que esperamos la visita del canciller!

El “carismático” Adrián y la chef Betty se pasean por las estaciones. Le dicen a Ale La Cachirula que está quemando sus elotes y que su risotto tiene pocas probabilidades de éxito. Ella CREO que se defiende, pero la verdad es que su acentillo Lobuki no ayuda a la comprensión de sus parlamentos. La hermana Flor estaba haciendo un guisadito muy cuco, pero como ya había hecho algo similar le dicen que le varíe un poco. ¡Cocíneles algo molecular, hermana Flor! Seguro en el convento se la vive haciendo esferificaciones de pipián sobre espumas de totopo azul. Sigue leyendo

FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 7

"Chef" Herrera, hablando al chile.

“Chef” Herrera, hablando al chile.

¡Hola, amantes del mal gusto en telerrealidad! Ya ni les explico mis prolongadas ausencias, pues ustedes toman mis razones como excusas y yo nada más me acongojo como gorgojo. Sí, me sigo mudando de casa y eso ha retrasado mis ocupaciones ociosas (este blog), pero ya mero me pongo al corriente. Mientras eso sucede vamos a la reseña de…

Episodio 7: Welcome to the Hotel Cali, Colombia

A la monjita ni ser despertada a las 2 de la mañana le altera el ánimo

A la monjita ni ser despertada a las 2 de la mañana le altera el ánimo

Los Chefspirantes duermen a pierna suelta, soñando con regresar algún día a México en vez de seguir semi secuestrados en tierras colombianas. A las 2:30 am el Huracán Anette irrumpe en la casa y se pone a despertar gente sin ningún remordimiento, ignorando almohadazos en el pelo, costras de baba en cachetes, lagañas pegajosas y una que otra erección nocturna para decirle a los pobres involucrados que se espabilen, pues la siguiente prueba de campo les espera. “Ya sólo quedan 12… y muy pronto… serán 11…”, reflexiona la conductriz con una lógica a prueba de balas.

Aquí notamos otro terrible vicio de los creadores de MasterChef México, extraído directamente de ‘Producción Televisiva para Idiotas, vol. 1’: la hermana Flor se pregunta si tendrán que ir al campo a “matar a una vaca o a un borrego”, y en edición de sonido… le ponen un mugido de vaca y el balido de un borrego “para reforzar el chistoretín”. No sé ustedes, pero yo creo que los que producen este programa son personas que mueven los labios al leer y miran el papel de baño después de limpiarse. Esa impresión me dan a raíz de sus decisiones estilísticas.

HotelLobby

Un lobby de hotel en la madrugada de por sí es “creepy”, ahora súmenle a estos saltimbanquis…

Madruguette Michel y los jueces esperan a los participantes en el lobby de un hotel. Marlene y la monjita son capitanas de sus respectivos equipos por ganar la prueba principal del episodio previo. La Güerita-Alfa va a ser la primera en elegir integrantes, mientras que sor Flagüer puede escoger el menú  a preparar. Así quedan conformados: Sigue leyendo

FINÍSIMAS RESEÑAS: MASTERCHEF MÉXICO – EPISODIO 6

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Hoy me siento tan mal con ustedes como Carmen frente a los jueces…

“¿Otra vez tarde con la reseña, Toño?” Otra vez tarde con la reseña, Finísimos Lectores. Estoy en medio de mudanzas, frilanzas (bonito palabro) y dolores de panza, los últimos provocados precisamente por el aborto de episodio que MasterChef México nos regaló esta semana. ¿Pero para qué preambular? A lo que te truje, lencha…

EPISODIO 6: UNA TAMALERA EN APUROS (sólo en cines)

Los Chefspirantes llegan a la cocina, y Alan cuenta a la cámara que han estado hablando las cosas entre ellos para que no haya rencores después de los ríspidos incidentes del episodio previo. La Ballena de la Premonición salta sobre las aguas y nos salpica con gotas de AHORA VA A SER PEOR. En fin, arrancamos con OTRO regaño de los chefs a los presentes, quienes un día van a acabar reaccionando como perritos ante un periódico enrollado. Dicen que hasta el momento les habían estado perdonando todas sus pendexadas (¿presentarse al casting, por ejemplo?), pero que se acabaron las contemplaciones. Menos mal, porque hemos visto cada platillo por ahí… estoy casi seguro que Gabriela presentó unos panes Bimbo remojados en La Lechera durante un reto previo.

El chef Benito y su fiel bigote nos anuncian que en este reto de Caja Misteriosa solo van a elegir los TRES platillos más interesantes para sacar un ganador. Marlene hace algo de aritmética rápida sotto voce: “Ya no son seis, ni cinco, son tres…” ¡No tan rápido, Alicia Villarreal de las hornillas!

"Corro el punto decimal, divido entre seis, le resto el número que pensé…"

“Corro el punto decimal, divido entre seis, le resto el número que pensé…”

[CORRO POR UNA CALCULADORA PARA COTEJAR SU CÁLCULO] Sigue leyendo