¿Estás en tu Día?

El lunes fue el Día Internacional del Tuitero. Lo de “internacional” es un decir, pues según esta nota tan sólo fue celebrado por México, Venezuela y Colombia, así que seguro pensaron que el Día Trinacional del Tuitero no sonaba tan bien. El caso es que alguien, en algún lugar de los países arriba mencionados, decidió que valía la pena instaurarse. Esto me puso muy triste. Y a ustedes no les gusto cuando estoy triste, así que me explico…

Hay demasiados Días Internacionales. Y Días Nacionales. Y Días Mundiales. Y seguro ya deben haber inventado el Día Universal de algo, con todo lo erróneo que es el concepto de “universal” hasta que no hagamos contacto con civilizaciones extraterrestres. En fin, me puse a hacer una lista sustanciosa de los Días que nos falta por celebrar. Si tú representas a uno de los grupos que voy a mencionar a continuación, es necesario que te organices con el resto de tu gremio para que se les reconozca con un Día Nacional, Internacional, Mundial, Global o Universal. Creo que no es necesario acudir con ninguna dependencia regulatoria, basta con decir “hemos declarado que hoy es el Día Mundial de Sacarse Borrita del Ombligo” y ¡listo! Ya es legal. En fin, pónganse las pilas si quieren que se reconozca el:

  • Día Nacional de Tomarse Fotos en el Espejo y Subirlas a Facebook.
  • Día Nacional de Tomarse Fotos en el Espejo y Subirlas a Facebook sin Adelgazarse con Photoshop.
  • Día Internacional de Patearle las Gónadas al Imbécil que Quiere Iniciar Charla en el Elevador Hablando Sobre el Clima.
  • Día Nacional de Hablarle por Teléfono a tu Ex y Decirle que Fuiste un(a) Estúpido(a) a ver si te Regala un “Pity Fuck”.
  • Día Mundial de Cambiar tu Cepillo de Dientes por uno Cuyas Cerdas no Parezcan los Bigotes de Pablo Morsa.
  • Día Mundial de Acosar Sexualmente al Tu Bloggero Favorito.
  • Día Global de los Días Mundiales.
  • Día Internacional de Dejar de Hacer Chistes de Gordas Cada Vez que se Habla de Adele. Sigue leyendo
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Patrimonio de Jotos

Política y homosexualidad: ¿jamás podremos ponernos de acuerdo?

Noteja de Lentejas: Dedicado a todos mis amigos y amigas gays. Los pondría en evidencia identificándolos a todos por nombre, pero sé que algunos de ustedes están más metidos en el clóset que los niños que viajan a Narnia, así que mejor no meternos en problemas. ¡Con cariño, ya saben!

No fue una gran semana para la tolerancia sexual. En Estados Unidos, el actor Kirk Cameron (quien fuera un ícono juvenil de los 80 en una inocentona serie llamada Growing Pains) afirmó en una entrevista para CNN que las uniones homosexuales eran “destructivas para la las bases de la civilización” y que el matrimonio se definió en el Jardín del Edén entre Adán y Eva, así que pretender cambiar sus parámetros es peor afrenta para Dios que jugar fútbol en domingo. En otro caso, Mark Cuban, dueño de los Mavericks de Dallas de la NBA, fue censurado por ESPN al hacer un chiste sobre gays en el marco de un podcast. Y en México, un “diputado juvenil” (alguien explíqueme la razón de existir de esta “división de ascenso” del parasitaje nacional)  se soltó hablando como borracho en brindis de boda durante un evento en la Asamblea Legislativa del DF, culminando su triunfal paso por la tribuna política criticando a un partido de oposición por permitir el aborto y el “matrimonio entre jotos”.

Kirk Cameron en CNN… y como lucía a finales de los 80. Cero gay.

Resulta difícil creer que en plena Era Glee todavía siga luchándose esta cruenta batalla entre quienes gustan de practicar su sexualidad de acuerdo a lo que el cuerpo y el alma pidan, y los que opinan que las relaciones tienen que quedar perfectamente demarcadas de acuerdo a libritos religiosos donde se ignoran convenientemente casos de poligamia, concubinato y hasta misteriosas “eutanasias en reversa”. En efecto, Yisus Cráist reviviendo muertitos se me hace más aberrante para la naturaleza que dos señores bigotones dándose besos, pero es mera apreciación personal. Discúlpenme si los ofendo.

Este espacio dista mucho de querer reconciliar puntos de vista tan opuestos como los que privan entre los defensores encarnizados del homosexualismo y sus contrincantes en el bando de los heterosexuales. El tema está muy cabrogne, la verdad. Dejando de lado que a nadie le gusta discutir para perder, está clarísimo que los puntos de vista sobre religión, política, fútbol y preferencias sexuales sólo cambian cuando ocurre una experiencia personal que realmente nos mueve. El caso típico de la madre mocha que aprende a aceptar y querer a un hijo homosexual puede sonar muy distante del político conservador que de pronto se enamora de una periodista de corriente liberal, pero ambos casos suceden en la vida real y están basados en el principio de la tolerancia.

Y tolerancia es lo que nos falta, siempre. Cameron no se disculpó públicamente, e incluso explotó su súbita relevancia para fortalecer su agenda pro-Cristiana en un foro político del Partido Republicano de EEUU. Cuban se vio motivado a escribir un largo post en su blog manifestando su aceptación de la comunidad gay y diciendo que un chiste no debe definir a una persona. Y el mencionado polítiquillo en ciernes expresó una disculpa torpe ante los medios, después de desligar al Partido Acción Nacional de lo que él definió como “expresiones a título personal”. Lo que es lo mismo: sí creo en lo que dije, pero el partido político que me permitió hacerme mis tarjetas de presentación tan monas de “diputado juvenil” no tiene la culpa. Pan con lo mismo.

¡Ah, pero aunque no lo creas, este blog estúpido tiene una solución! Sigue leyendo