Trabajos Felices

Forbes no sabe nada. Este tipo tiene el mejor empleo del mundo, sea el que sea.

El admirado Héctor García Quintana (escritor con toda la barba) reprodujo en su blog (lectura obligada) una lista publicada por la revista Forbes sobre los empleos que generan mayor felicidad, así como los trabajos más odiados. Ya hablé alguna vez de las actividades profesionales para las que tengo vocación, así que ahora me decidí a explorar mis cualidades y aptitudes para estas labores aparentemente gratas.

De acuerdo a la encuesta global de Forbes, estos son los empleos más felices, en orden descendente:

1. SACERDOTE

Sorpréndase, perros descreídos: yo sería un GRAN clérigo. Lo digo sin ninguna sorna. Verán, hasta mis amigos mochos coinciden en señalar que sí “les manejo lo que vienen siendo las Sagradas Escrituras”, pues mi tía Maru era mochila mayor y catequista renombrada, por lo que algo se le pegó al hoy hereje de su sobrino (¡PRESENTE!) a la hora de prepararlo para la Primera Comunión. Además siempre que escucho un sermón estoy pensando en cómo yo daría un mejor sermón, y puesto que me encanta hablar en público creo que las misas oficiadas por mi se cotizarían hasta con reventa de boletaje impreso por TicketMaster. No es egolatría, es la pura verdad. Fray Toño sería más popular que el Fried Chicken de Kentucky. Por si fuera poco, estoy a que salga un nuevo videojuego onda Mass Effect o de Fallout para calificar legítimamente como célibe forever alone, así que seguro me aceptaban en sus filas.

Tengo en contra: Todo el bagaje que acarrea ser sacerdote hoy en día, gracias al Padre Maciel y a ese puñado de curitas manoseadores de menores que hacen ver a Michael Jackson como un individuo mesurado y respetuoso en lo que a relacionarse con la niñez se refiere.

2. BOMBERO

Mis parámetros respecto a la profesión se basan en la serie de TV Rescue Me, así que creo estar calificadísimo para esta labor, pues soy malhablado, alcohólico, irrespetuoso, malo para cultivar relaciones duraderas, pendenciero, cínico y buen cuate. Tanto las parrilladas como improvisar sopletes anti insectos con aerosol y encendedores me han familiarizado con las llamas, al punto de que las respeto mucho… más no les tengo temor. Y me gusta vaciar extinguidores, aún estando sobrio.

Tengo en contra: El calor no me agrada mucho, pues me pongo a sudar como mixiote en Mexicali. Y deslizarme por el tubo de la estación de bomberos sí me da como asquito. Quizá lo asocio demasiado con los antros de strippers y su cuestionable higiene.

3. FISIOTERAPEUTA

El campo de desempeño es muy amplio, pues involucra tanto al paciente especialista que ayuda a que la gente se rehabilite de lesiones como al hippie budista que te brinda masajes en habitaciones llenas de incienso, pasando por el sádico que te truena los huesitos. Mucho de esta labor involucra animar a la persona que uno atiende, y soy bueno para echarle porras a otros o para pedirles que se relajen, flojitos y cooperando. También hay que demostrar actitud positiva, ser paciente y ayudar a que las personas se sientan a gusto, y por las escasas quejas en este blog de parte de ustedes creo que no ando tan perdido en ese renglón.

Tengo en contra: Ser masajista no tiene broncas, pero hay otros ramales de esta actividad que pueden ser riesgosos para alguien con mi sentido del humor, pues tengo un largo historial de hacer chistes inoportunos. Imaginen que soy el fisioterapeuta encargado a ayudarles a caminar después de que un aparatoso accidente en coche les dejó confinados a una silla de ruedas durante dos años. ¿Creen que podría contenerme de referirme a ustedes como “ese mi Iron Man” en cuanto les vea llegar con sus arneses y muletas metálicas? No es crueldad, es estupidez espontánea.

4. ESCRITOR

Es básicamente la forma principal de obtener mis ingresos actuales (¿o creían que hay millones en esto de los podcasts, ilusos?), así que corroboro lo feliz que uno puede ser escribiendo para vivir. Y yo escribo puras pendexadas, ahora imagínense lo feliz que es Neil Gaiman, Douglas Coupland o Yordi Rosad… OK, olviden a este último.

Tengo en contra: Que mis escritos más populares suelen ser los más estúpidos. ¿Mi credibilidad autoral? Poco arriba de cero. No veo un Nobel de Literatura en mi futuro, vamos.

5. PROFESOR DE EDUCACIÓN ESPECIAL

Aquí se complica el rollo. No creo estar hecho para esta profesión. Lo cierto es que no soy el maestro más paciente, aunque los niños con necesidades especiales responden favorablemente a mi presencia. Según mi mamá es porque creen que soy Kung Fu Panda (gracias, mamá).

Tengo en contra: Mi falta de paciencia, mis limitantes para explicar las cosas “poniéndome al nivel” de otros, mi tendencia rayana en el Tourette’s a referirme a propios y extraños como “idiota”, “retrasado” y demás términos políticamente incorrectos.

6. MAESTRO

Aquí la moneda está en el aire. Soy bueno para hablar en público, así que acaparar la atención de un salón de clases no me representa un reto infranqueable, como a algunos entre ustedes que se hacen de la pis al dirigirle la palabra a más de cuatro gatos. Y me gustaría ver las expresiones de terror cuando pongo mi rostro todo serio y les digo: “Saquen una hoja… pregunta número uno…” (¡Ah, el sádico encanto del examen sorpresa!). Pero hay aspectos del magisterio que no me encantan, como lo mal pagada que es la profesión y la cantidad de tiempo que hay que invertir manifestándose y haciendo destrozos en Oaxaca (que dicen que es muy bonito).

Tengo en contra: Fui un alumno bueno la mitad de mi vida, desde los años en el Muppetssori hasta el segundo de secundaria con los hermanos maristas del Colegio México, pero después como que me hice medio cabresto y eché a perder mi imagen de cuadro de honor y diploma de aprovechamiento perpetuo. ¿Sería capaz de exigirle a las jóvenes mentes que forjarán el futuro del país que se conduzcan como lo hice en la primera etapa de mi vida de alumno, o sería un “barco” que califica en base a la calidad y precio de la botella que me regalaron?

7. ARTISTA

Soy buen monero, mal pintor. Soy buen cantante amateur, mal músico dedostorpes. Soy un genio con la plastilina, malo esculpiendo el mármol. Soy un entusiasta de la palabra escrita, mal y corriente poeta. Soy buen mentiroso, mal actor. Bueno, al menos hay variedad en las actividades. Pero lo que sí me motiva mucho es el aplauso y la adulación gratuita e inmerecida. Creo que sería un artista feliz, entonces.

Tengo en contra: que la imagen jipiosona, bohemia y pretenciosa del “artista” me provoca prurito y me asquea sobremanera. Soy un pelmazo mamón y ególatra, de acuerdo, pero reside en mi un mínimo de vergüenza que me impide “creerme” del todo que soy genial, y pienso que engañarse a uno mismo en el rubro del talento que se posee es vital para el artista de éxito.

8. PSICÓLOGO

Fuera de decir “tengo la impresión de que eres un(a) pendejo(a)”, me cuesta trabajo analizar a las personas. Pero me encantaría trabajar sentado en un cómodo sofá, con mi pipa en la boca, juzgando las debilidades ajenas. ¿Qué tan complicado es decirle a la gente “cuénteme de su niñez”, después de todo?

Tengo en contra: mi tendencia a quedarme dormido cuando alguien me cuenta sus problemas. El tabaco para pipa me da un poco de náuseas. No me sale una buena barba.

9. VENDEDOR DE SERVICIOS FINANCIEROS

¿En serio, Forbes? ¿Trabajar en esto hace felices a las personas? ¿En esta economía, justo cuando Grecia está a punto de rentar el Partenón para fiestas de quince años y las mujeres respetables están cambiando sexo callejero para poner moussaka y hojas de parra sobre la mesa familiar? ¿Y cuando Carlos Slim tiene que dudar seriamente en regalar sus tradicionales Rolex con manecillas de trufa blanca en esta Navidad, a causa de las fluctuaciones bursátiles?

Tengo en contra: me da envidia de la mala sugerirle a las personas qué cosas maravillosas pueden hacer para convertir sus muchos millones en muchos millones más. Soy la clase de naco que cree que existen los Rolex con manecillas de trufa blanca.

10. OPERARIO DE MAQUINARIA PESADA

Aquí sí me luciría, pues opero maquinaria pesada todos los días cuando voy a hacer pipí… chicas. OK, dejando de lado el obligado chiste soez sobre mi pinga, no hay nada más increíble que usar una bola de hierro gigantesca para demoler un edificio, operar una excavadora o aplanar calles a bordo de un vehículo amarillo con etiquetas de CAT que consume más combustible que un transbordador espacial sin verificación vigente.

Tengo en contra: que me veo como escapado de Village People cuando visto ropa de trabajo. No me gusta masticar tabaco y tengo tolerancia limitada para escuchar música country o norteña.

En fin, esa es mi evaluación laboral. En la secuela de este post hablaré de los diez trabajos más odiados, y mis posibilidades de desempeñarlos como se debe. Ahora, a escribir algo que SÍ deje dinero…

22 comentarios en “Trabajos Felices

  1. Te la mamaste con la foto de George Costanza, xD
    Yo creo que sería feliz en cualquier tipo de trabajo que no sea:
    -Maestro, pues me chocan los niños y soy muy impaciente.
    -Doctor, porque le saco a las agujas. Y a la sangre. Y al excremento. Y los hospitales me enferman.
    -Oficinista, porque, aunque sería pagarme por algo que hago todos los días (sentarme frente a la computadora durante 8 horas), el estrés y el tener que trabajar en equipo no van conmigo.
    -Cualquier profesión ligada a tener talentos artísticos. No sé tocar ningún instrumento, ni siquiera la flauta dulce, con eso te digo todo.
    -Guionista de La Rosa de Guadalupe, aunque sé que los escritores se echan unas risas al hacer el programa.
    -Bartender, porque no tomo y no soportaría estar entre borrachos.
    -Barista, me encanta el café, pero no arriesgaría mi gusto a esta bebida de los dioses por un montón de hipsters.

    Y creo que esas serían todas las profesiones infelices para mí, aunque la verdad yo ya soy un infeliz, así que no importa.

  2. haha por su foto necesariamente seria conocido en la diosesis como el padre-ote, lo unico que no entiendo es por que a su hijos -ilegitimos- los curitas banditas les andan llamando sobrinos pero mas en la onda pato donald
    y esta mal la lista falto añadir la de bloger/podcaster
    ahora para ser bombero hay que tener la manguera larga en la onda hung ejem ejem
    y un off topic ya existe el juego -en real life- de pajaros molestos, no shitty se supone que es for real, pidanselo a santa en estas navidades

  3. Yo siempre creí que habría dos trabajos que me harían inmensamente feliz: Vendedor de una tienda de discos (cuando llegó mixup a mediados de los 80) o vendedor de librerías de viejo, de esas que abundan en la calle de Donceles… sin embargo, en ninguna de las dos opciones me pude quedar nunca, a pesar de haber metido docenas de veces mis solicitudes de empleo…

    Posteriormente, me dediqué a la música (hasta el día de hoy) pero simepre me faltó un pelito para llegar a ser famoso. Trabajé muchos años en bares de la Zona Rosa, y otros puntos; ahoy, le tengo que hacer a los moles (le manejamos lo que es la bonita cumbia de ayer y hoy, la salsa y el merengue!) Sería totalmente feliz, pero hay dos cosas que detesto: Tocar “Caballo Drogado” y el popurrí timbiri-ochentero, aunque lo tratamos de adecentar un poco tocando algo más rockerón (Por cierto, mi lic, por ahi debe un post sobre sus experiencias como DJ de fiestas, creo que desde cuando inauguró este finísimo blog)

    También pasé un tiempito por la falsa ilusión de ser DJ en un despacho contable (“con table-dance”) Pinches viejas, me cai que son odiosas. Desde enotnces, no he vuelto a pisar un lugar de esos…

    Usté de sacerdote? Creo que terminarías confundiendo las hostias con alka-seltzers…

    Reciba un abrazo fraterno, y felicitación atrasada por sus 40 añotes

  4. Esa última pedrada de que ibas a escribir algo que sí te dejara lana, no me convenció, la gente trabaja por dinero pero muere por reconocimiento, y creo que debes aprovechar a que el anterior post de mierdúsculo, nos ha llamado de vuelta.

  5. Yo ya ni me acuerdo por qué quería ser psicóloga, bueno, lo soy, creo que era algo de hablar de sexo y ah sí! Siempre sé lo que tienen las personas con tan sólo me digan una palabra. No sé qué pinche defecto o cualidad tenga eso pero es cierto. La mayoría de las veces me hago mensa hasta que el culpable o el delincuente me confiese su delito y al final siempre le digo: Te tardaste mucho en decirlo, ya lo sabía. Maldigo mi sentido arácnido. Lo que tengo en contra? Que obviamente nunca ha sido mi pasión, es mi profesión por mensa pero en realidad yo estaría haciendo otras cosas y siendo más feliz, aparte de que tampoco me crece barba, sí uso lentes pero si no tengo un silloncito cool también me duermo, ok, en cualquier circunstancia me duermo por eso prefiero que me hablen de frente, así no le dejo un trauma de por vida al pacientito.

  6. A mi provoca prurito leer palabras como prurito ya que para quitarme lo iletrado me obligan a ir al diccionario solo para darme cuenta de que prurito significa “comezon”, gracias Toño ya soy un poco mas culto que ayer, me encanto tu foto tipo oscar wilde, neta eres muy buen escritor, tus articulos me encantan yo si te daria “el finsimo nobel”

    pd. el trabajo de psicologo apesta escuchar pendejadas todo el día fue insoportable

  7. Yo creo que de jóvenes siempre pensamos que nuestros trabajos ideales tendrían que relacionarse con la música, al menos yo si (quería trabajar en la radio, ser compositora o guitarrista o de plano limpiar consolas en un estudio de grabación), pero uno se va dando cuenta de lo mal pagado que es, de que hay que tener verdadero talento y de que a fin de cuentas no es tan glamoroso.

    Mi trabajo no es la gran cosa, estoy en una oficina de 8 a 6:30 y aunque no es precisamente lo que soñé, si me he siento a gusto y me he desempeñado satisfactoriamente y eso si me hace sentir bien: cuando la gente recurre a mí con algún problema que solo yo puedo resolver (los tengo en mis manos), puedo escuchar música todo el día porque mi jefe tiene casi los mismos gustos que yo, hay infinidad de cumpleaños y fiestas de jubilación, vacaciones, ascensos, etc. lo que implica salir temprano los viernes, comida, BEBIDA… en fin no puedo quejarme.

    En resumen lo importante es hacer que estés feliz en tu trabajo porque al fin de cuentas aquí estamos casi todo el día y si nos pagan bien… ya la hicimos!!!

    Toño te pasas: solo 1 vez al año voy al DF, te mande DM y no contestaste… queria conocer el finisimo studio… Ni modo … además ando de malas… tampoco conseguí boletos para Radiohead hoy, cuando entré ya no había Gral A y cuando casi tenía los de Gral B me salió que había problemas con mi tarjeta (exceso de pago acaso?)

    Tristemente, Tabaskeña =(

  8. Creo que operardor de maquinaria te sentaría muy bien, digo, en esa foto aunque nada mas le hayas puesto tu cara, la verdad te ves bien jejeje. Como siempre te sacaste un 10 en este post.

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