Toño vs Los Alebrijes (de la Muerte)

Originalmente este post se iba a quedar tan sólo como “Toño vs Los Alebrijes”, pero creo que añadir el “de la Muerte” lo hace mucho más marqueteable o algo.

En fin, como adolescente que revisa su cutis antes de salir a su primera cita con una chica, iré directamente al grano: soy fan de los alebrijes. No, no sé si “alebrije” se capitaliza en mayúscula o no, ni me importa. Sólo sé que me gustan, mucho. Esa idea de hacer monstruosas creaciones con maderita o papel maché y pintarrajearlas para completar el cuadro de mal viaje de LSD se me hace una de las tradiciones más disfrutables de este país, y es mucho más vendible a los turistas que descabezados, discos de Cristian Castro o las playas pletóricas de popó montadas por el gobierno del DF.

El caso es que mi amiga fotógrafa Marvelous me contó de la exposición de alebrijes monumentales en Reforma, así que nos dimos a la tarea de asistir para constatar con nuestros ojitos que esas criaturas no sólo existen en nuestras alucinaciones de Absenta, sino también en la labor creativa de artesanos nacionales.

La idea no comenzó con el pie derecho, pues después del chasco de descubrir que los alebrijes habían desaparecido de Reforma nos enteramos por Twitter que los habían mudado al Zócalo capitalino, así que nos lanzamos para allá como viles manifestantes del SME (pero más bañaditos). Aquí hay algunas imágenes de los 300 bicharajos que posaron sus policromas deformidades en nuestra plaza mayor, junto con mis comentarios idiotas al respecto…

Todos los alebrijes tenían un nombre, pero hay que empezar por admitir que no todos los nombres fueron muy afortunados, que digamos. Este se llama “La Falsa Tortuga”, que resulta un denominador muy idiota. Si no fuera falsa, sería una tortuga, punto. Y las tortugas, aunque raras y horrendas en su mayoría, no califican como alebrijes. Señores escultores de albrijes: si necesitan ayuda encontrándole nombre a sus creaciones, dénse una pasadita por este blog. Si algo me sobra es tiempo para idear idioteces.

Este alebrije me llamó de inmediato la atención por recordarme a Audrey II, la planta carnivora del musical Little Shop of Horrors. Me imaginé clarito la gutural voz de Levi Stubbs cantando "FEED ME, Seymour..." Necesito salir más a menudo.

Una especie de pavorreal albino mezclado con dragón. Lo que ven en su pico es un puñado de listón de brillantina rojo, como el que se usa para adornar arbolitos de navidad, pero el artesano le adaptó un ventilador de computadora con batería para darle “animación” a la supuesta flama. No sé aún cómo me siento con los aditamentos tecnológicos en los alebrijes. Vimos algunos que tenían partes motorizadas (desarrollados por unos inges del IPN), pero en mi opinión el alebrije debe conservar su carácter rústico, artesanal, análogo. De lo contrario corremos el riesgo de que esta evento acabe por convertirse en exhibición de Transformers o algo.

Algunas piezas daban la impresión de haberse roto entre tanto traslado y manoseo. No sé si la impresión que querían comunicar los creadores de este alebrije era la de un bicho desplomándose, pues la idea de que está raptando al alebrije más peque que trae del brazo no se ve muy convincente. Digo, el monstruo grandote está como cayéndose y con la lengua de fuera. Para mi fue una gran alegoría de lo que siente un visitante al Zócalo después de chutarse dos horas al rayo del sol sin consumir líquidos suficientes.

El rostro de este alebrije está inspirado en el pez que se conoce coloquialmente como ‘Lora’, una colorida especie marina que parece tener pico de loro y que se alimenta de durísimo coral. O a lo mejor está inspirado en Celia Lora, que es más o menos igual de atractiva.

Mi premio titulado “Alebrije con Mayores Aspiraciones de Llegar a Convertirse en Antagonista de una Película de Godzilla” es para este animalejo. Algo increíble es que los alebrijes más pequeños eran prácticamente del tamaño de una persona, mientras que los más grandes podían llegar a competir en dimensiones con una camionetota de escolta presidencial. Y el ejemplo comparativo me vino a la mente pues nos tocó ver la salida de Felipillo de Bolsillo del Palacio Nacional mientras echábamos foto y aplanábamos baldosas con nuestra excursión cultural. La verdad me imaginé que el Presidente de México iría acompañado por una escolta más imponentes que un par de enormes SUVs Lincoln. Siquiera les hubieran puesto encima un par de alebrijes de los más horrendos, para asustar a los malvivientes.

No recuerdo el nombre pretencioso de este alebrije, pero yo lo bauticé como “Daemoniodrilo”. Creo que el nombre original era algo, como "La Concepción del Caos" o "Nahuaolintecuhectli" o algo similarmente molesto y absurdo. Para mi es un diablo con cuerpo como de cocodrilo. Está mejor mi nombre, por mucho. Créanme.

Ya recordé otro detalle que no me gustó de algunos alebrijes: el mensaje. Varios de los escultores, correspondiendo al apoyo de las instituciones que les comisionaron la obra, pretendieron dar alguna especie de mensaje educativo. ¡A otro perro con ese hueso, digo yo! No quieran inculcarme cultura ni concientizarme de problemáticas sociales cuando lo que quiero es analizar objetivamente cuál de estos bichos me da más miedo, por favor. Mis maestros no lo lograron, ¿creen que ustedes tendrán mejor suerte? Este bicho quería hacernos reflexionar algo sobre las lenguas indígenas, creo, pero yo casi no lo pelé por considerarlo un vil gusano barrenador glorificado.

Por otra parte, ponerle chichis a tu alebrije garantizará siempre mi atención, amigo artesano. No lo olvides jamás.

Algunos de los alebrijes más grandotes mostraban detalles de criaturillas menores adheridos a su figura, como si fueran parásitos o hijos adoptados por Brangelina. Si me animo a concursar haciendo mi alebrije el año entrante, creo que colaré un facehugger de 'Alien' en mi mexicanísima creación. Será un mashup de alebrije, vamos.

Digo, es obvio que algunos de los escultores de plano hallaron inspiración en Monsters, Inc. y el universo Pixar. Conté como tres escuincles refiriéndose a esta creación como “Mike Wazowski”.

Este alebrije se llama “¡No soy lo que soy!”. Seguro el tarado de Olallo fue el que le puso el nombre. "This is Not an Alebrije"...

El creador de este alebrije se inspiró tras meterse unos ácidos mientras se servía un plato de Zucaritas.

Los alegres caballitos de mar, imprescindibles a la hora de idear alebrijes inspirados en motivos marítimos. Mi afición previa por la biología marina me hizo de hecho reconocer varias esculturas claramente basadas en criaturas de las profundidades abisales. Ojalá me inviten como juez el año próximo, sería genial humillar a un mugroso estudiante de artes plásticas diciéndole “¿Creías que ibas a hacer pasar este híbrido de anémona con celacanto como un alebrije original? ¡A las mazmorras contigo!”. Todos me odiarían.

Escondan este alebrije antes de que lo vea George Lucas, pues seguro le va a poner una voz chistosona y lo incorporará como sobrino de Jar Jar Binks en la enésima reedición de sus pinches películas.

Fue bueno hacerme acompañar de una fotógrafa profesional, pues las fotos que yo tomé están todas llenas de dedos y encuadres charros. Esta foto me gustó pues parece que un descomunal monstruo está por atacar la Torre Latinoamericana. Como 'Cloverfield' dirigida por Sariñana o algo...

¡Que no se pierda la bonita tradición de los alebrijes que se ponen a echar desmadre en vez de asustar a la población civil!

Si un alebrije me hizo recordar una visión de mis peores crudas, seguro fue este. Creo que soñé con algo así en la velada que aún vive en las crónicas de mis años preparatorianos como “La Noche del Oso Negro con Bonafina y Shots de Richardson con Viña Real de Fresa”. ¡Ah, juventud, divino tesoro!

Pero tenía que haber un favorito personal, claro. Este reunió los requisitos para mi. La fórmula para definirlo es Licker de Resident Evil + Velocirraptor + Fell Beast de Tolkien + El Dragón Tragón + Iwi el Iguanodonte. El resultado es fascinante.

Bueno, aquí termina el safari fotográfico por esta atípica fauna artesanal. Gracias a Marvelous por las fotos, aunque la muy desconfiada las marcó todas con su cuenta de Twitter, previniendo así que yo pudiera tomar el crédito de las mismas. Y gracias a la mente desquiciada que creó el primer alebrije. Mi vida, mis crudas y mis regalos a extranjeros se han visto enriquecidos por su presencia en el mundo.

17 comentarios en “Toño vs Los Alebrijes (de la Muerte)

  1. “La Noche del Oso Negro con Bonafina y Shots de Richardson con Viña Real de Fresa”. Que pinche espanto D: . ¿No había alguno llamado “¿soy o me parezco?” ?.

    • William Shakespeare mataría por nombrar a una de sus obras asi: “Sueño de la Noche del Oso Negro con Bonafina y Shots de Richardson con Viña Real de Fresa, parte I”.

  2. Genial Toño, una descripción de la cultura mexicana, muy al estilo de Finísima Persona! Qué cagado eres!

    P.S. Cuidado con empezar a hacer ver a los Alebrijes como algo muy alternativo, corremos el riesgo de que los hipsters los empiezen a traer de aditamentos.

  3. De acuerdo, cualquier movimiento en el alebrije le quita lo… alebrijoso… 0..0
    Si le ponen movimiento van acabar siendo un simple y sencillo “Desfile de las Rosas” o cartones, según yo…

    • ¡Este fue el comentario #11,000 en Finísima Persona! Y para celebrar este evento, usted y una acompañante se han ganado…. (REDOBLE DE TAMBORES)

      ¡LA OPORTUNIDAD DE TENER SU PROPIO PODCAST DE TV EN FACTORÍA UNO! Pueden canjear su premio en la semana del 14 de noviembre, previa cita, para grabar el demo. ¡FELICIDADES! Y recuerden….

      ¡TODOS GANAMOS CON FINÍSIMA PERSONA ENTERPRISES!

  4. “This is Not an Alebrije”… jajaja vaya que fue un espectaculo desagradable, faltaron titulos como “monstruo de la rama” o “monstruo terrenal” aunque el que parecia que iba a luchar contra godzila estaba padre

  5. Mi mejor amigo viene llegando de la capital y me contó de esa exposición, de igual forma trajo fotos de sus alebrijes favoritos. Yo estaré por allá la 4ta. semana del mes, confieso que me intimida la ciudad capital pero me atrae y no perderé la oportunidad de ver esa exposición … podría decirme… porfavor… en qué turibus llego a los Finisimos Estudios? Para darme una vueltecita por allá y a ver si por fin me puede mandar un saludo en el podcast…

    Saludos, espero

  6. Esperen esperen…!!! eso del podcast porno no suena nada mal pero creo que finisimas Jevas suena mas rentable espero que esa propuesta no se quede solo en un comentario o en el tintero

  7. todos son unos finísimos ignorantes!!! los alebrijes no son monstruos, se han ido deformando a “dragones chinos” (horror) y es una pena porque la idea original que no es de los Linares ya que en la región de Guerrero se hacen hace centenares de años con las raíces deformadas las cuales les veían las formas y los decoraban y así nacieron, alguien se le ocurrió hacerlos de papel y cartón, creo que el único merito.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s