Harry Potter y La Reseña Retrasada

Si lo prometido es deuda… bueno, digamos que yo ya estaba más endeudado con ustedes que Cristian Castro con el diablo al que vendió su alma para poder hacerse millonario con una carrera basada en Karaokizar a José José.

Me refiero a que les prometí una de mis pseudo reseñas para la última peli de Harry Potter, y aquí es como me encuentro a, ¿qué? ¿Tres semanas de su estreno? Y no acabo de escribir lo que les anuncié con un poquito de bombo y platillo. Mea culpa.

Por otro lado ya les había dedicado tres horas y media de Finísimos Podcasts abordando al ciento por ciento la mitología creada por JK Rowling, así que me sorprende esta ansia por consumir aún más de su tan cacareada y manoseada obra, pero yo soy la clase de asno que ya perdió la cuenta de las veces que leyó las obras completas de Tolkien, así que ni cómo reclamarles.

La verdad es que pude escribir esta reseña el mismo día del estreno de la película en nuestro país, pues fui de los primeros tarados profesionales de la crítica que acudieron a las salas para poder opinar con oportunidad respecto al fenómeno mediático en cuestión, pero me puse a pensar… ¿qué pasa si la gente se deja influenciar por lo que yo opine y no va a las salas? Digamos que la mitad de todos mis lectores piensa que mis comentarios guasones equivalen a una sanción negativa al filme, y deciden no ver la obra en señal de protesta o por el simple hecho de pensar que no vale la pena gastar el boleto en ese churro tridimensional. El impacto de la ausencia de esas 14 personas en la sala de cine seguramente hundiría a Warner Bros., al director David Yates, al elenco entero y a la mismísima autora de la obra en una espantosa depresión. 14 boletos son 14 boletos, en especial cuando le sumas los gastos de golosinas, bebidas y estacionamiento.

Pero por otra parte, yo les hice una promesa. En fin, entremos en materia…

Harry Potter y la Fábrica de Hacer Dinero a lo Estúpido, Parte 2

Advertencia #1: Ya pasó un buen rato desde que estrenaron la película, al menos para los estándares de los blockbusters veraniegos. Si no has visto aún la película, no tienes ningún derecho a quejarte por la presencia de spoilers. Estoy asumiendo que si estás leyendo esto, eres fan de los libros y/o las pelis. Y si eres fan de los libros y/o las pelis, leer este blog antes de concluir la lectura de los libros y la vista de las pelis te descarta como fan. Es pura lógica. 

Advertencia #2: Si te vas a poner mamón(a) al leer comentarios estúpidos sobre tu querida saga, mejor deja de leer en el acto. El fan service sólo existe en este blog para apoyar un puñado de fenómenos multimediáticos que le interesan a su autor (Hitchiker’s Guide To The Galaxy, Mad Men, South Park, Ashley Greene, Anthony Bourdain y algunos más). No esperes una apología descarada al objeto de tu culto. Espera, eso sí, cantidad de opiniones desinformadas y buscadoras de la risa fácil.

Advertencia #3: Empecé a escribir esto aún sobrio, pero a estas alturas ya llevo dos whiskys y una cerveza entre pecho y espalda. Ajusten sus expectativas. ¿Ahora sí? Comenzamos…

La película arranca con un rápido montaje que nos pone al tanto de lo que sucedió en la entrega anterior de la saga, Harry Potter y los Magos que se la Pasan Caminando Mientras el Director Comete Costosas Atrocidades Fílmicas, Parte 1. Vemos a Harry enterrando a Dobby, quien (como se me corrigió en múltiples ocasiones durante los mentados Pottercasts) era una especie de esclavo mágico llamado ELFO doméstico, no un “duende” doméstico, ni un “gremlin” doméstico, ni un “cheneque” doméstico ni qué sé yo cuántas otras denominaciones erróneas le adjudiqué al pobre animalillo. Lo único que recuerdo es que casi me sacan del cine en la peli anterior por soltar la carcajada cuando se murió, pero eso quedó en el pasado, por fortuna.

Advertencia #4: Haré muchas referencias a los personajes, criaturas, lugares y objetos de la saga de Jarri Pewter, pero mi familiaridad con ella deriva de haber leído los libros una sola vez (en inglés) y de no haber visto ninguna de las películas dobladas al español. Así que si tienen problema traduciendo términos como dementors, pensieve, butterbeer y awkward but still somewhat magical handjob behind the Whomping Willow, les sugiero lo que siempre aplica en estos casos: busquen al ser más patético que conozcan y cómprenle su vida. O exclamen “¡Al Bati-Google Translate, Robin!”.

Harry Potter termina de enterrar al tlacuache doméstico con sus propias manitas, y nos la quieren vender de que está haciendo algo muy noble y humano, pero es una franca estupidez. Mi lógica: eres un mago que ha sido acosado y perseguido por toda la maquinaria maligna de tu archienemigo Lord Valemadr a lo largo de la peli anterior. Nadie te da posada, estás cansado, harapiento y aún te falta lo más cabrón de tu complicada aventura. Tus enemigos son muchos, están frescos y envalentonados. Conservar tus fuerzas y tu cordura son de lo más necesario. Y tienes a la mano una varita mágica y una gran variedad de hechizos que te permitirían sepultar al chupacabras doméstico sin desperdiciar valiosas energías en lo que, para fines prácticos, es tiempo de guerra. Pero no, lo entierras a mano para que todos digan: “Ese Harry Potter era un tío legal, que enterraba a sabandijas domésticas sin utilizar magia”. Corres el riesgo de que la gente diga esto mientras tus enemigos se hacen pipí en tu tumba, pero eso sí, fuiste muy noble y te ensuciaste las uñas. Prosigamos…

La peli nos plantea otra misión complicada para Harry, su pelirrojo amigo Ron y su pelirrizada (de la cabeza, so puercos) amiga Hermione. Tienen en sus manos a un goblin chaparro, malencarado y sospechosamente parecido al Mini-Me de las pelis de Austin Powers, y usarán su estatus como empleado bancario en las mágicas bóvedas de Gringotts para buscar no sé qué chingaos y destruirlo. Es el plan perfecto.

Advertencia #5: Un crítico, un bloggero y un comunicador (licenciado, nada menos) poseedor de un mínimo de responsabilidad hubiera procurado terminar de escribir la reseña con la peli aún fresca en su memoria, o de menos apoyándose en un repaso de las lecturas para poder describir la trama de la manera correcta. Yo no soy esa clase de persona. Y ya lo sabían, ¿para qué fingir?

Nuestros héroes asumen las identidades (con un hechizo, porque el maquillaje y los disfraces son para los xodidos) de dos magos malos y Hermione se transforma en la híper mala de la peli: Bellatrix Lestrange de Timburton. Aquí lo delicado es engañar a los goblins godínez que chambean en la bóveda, y sin ir muy lejos todo el peligro implica que la bestia de Hermione no sabe caminar con tacones ni hablar altaneramente. Pero al final sí les sale el engaño y logran meterse. Toman un carrito de mina prestado de una peli de Indiana Jones y se les rompe el hechizo al pasar por una cascada o algo. No me acuerdo bien de lo ocurrido porque justo en ese instante me asusté al ver a un mono cincuentón de edad y doscientón de peso vestido como Harry Potter abriéndose paso por las butacas del Cinépolis, y me recetó un baño impromptu de palomitas light. Cuando acabó de pasar y de pisotear a media fila, estos monos (los protagonistas) ya se las estaban arreglando con un dragón encadenado.

Abriendo un paréntesis, hay que recordar que la gran crítica para el director Yates es su absoluta ineptitud para filmar secuencias de acción. En la última película están un poquito mejor logradas, que para él es un logro equivalente a que tu hámster aprendiese a usar el control remoto de la TV. Pero tampoco son nada fuera de serie, no hay que emocionarse. En la bóveda de Helena Bonham Sweeneytodd las cosas se complican y se multiplican por medio de un hechizo, pero Harry logra hacerse con una antiguedad que es importante porque es un Horcrux y encierra parte del alma de Lord Valemadr. Hermione se hace amiga del dragón, Ron dice alguna pendexada graciosona, un goblin muere calcinado, todos se escapan y luego Lord Valemadr arrasa con el resto de los goblins godínez. Verán que el ritmo de la peli es en txinga loca, muchachos y muchachas. Y no llevamos ni la cuarta parte.

Los héroes ahora tienen que ver cómo se meten a Hogwarts, su amada escuela, que ahora parece Varsovia ocupada por los nazis, pues ahí reside otra reliquia que hay que destruir para seguir intentando dársela con queso a los villanos. El hermano heterosexual del difunto Profesor Dumbledore (convenientemente creado para amarrar cabos sueltos) les hace el paro, los mete a un cuadro (reitero, si no son fans ni intenten entender este desmadre) y aparecen en la institución educativa más desprestigiada desde que el Padre Maciel hizo a la gente pensar dos veces la inscripción al Instituto Cumbres.

El odiado profesor Snape (Alan Rickman, actorasasazo) es ahora el director en turno. Los alumnos de Gryffindor (los buenos buenos), Ravenclaw (los buenos listos) y Hufflepuff (los buenos luchones) son ahora los apestados, mientras que los pertenecientes a Slytherin (los malos) son quienes tienen la sartén por el mango y la varita por el.. bueno, por el mango, también. ¡Ah, pero las cosas van a cambiar radicalmente! Harry y un puñado de valientes alumnos y maestros se le ponen punks a Snape, corren a los malos de la escuela y se deciden a defender Hogwarts aunque la recia esté por caerles encima.

Aquí la trama se complica, en especial para los que leímos el libro hace mucho y además matamos reiteradamente nuestras neuronas a base de alcohol. Harry tiene que buscar otra reliquia, así que los buenos deben defender la escuela de los malos para darle tiempo. Viéndolo bien, la trama no se complica nada. Olviden lo que escribí al principio de este párrafo. Es más, olviden todo lo que he escrito en este blog, ya ni yo me entiendo, presa fácil como soy del alcohol y sus volubles tentaciones. El fantasma de Helena Ravenclaw (Kelly McDonald, actrisaza) le dice a Harry donde está la reliquia que falta, Hermione y Ron se meten a la Cámara de los Secretos (como la vio en Harry Potter y la Cámara de los Secretos que Ya No Recordamos Porqué era Importante en la Trama) y destruyen una reliquia con un colmillo de basilisco, y los malos se presentan en las afueras de Hogwarts para abrir un Costco que sólo vende Maldad y Muerte al Mayoreo.

Aquí vemos una secuencia muy chidita de los buenos preparando las defensas: una cúpula mágica envuelve los edificios, estatuas gigantes cobran vida y marchan por un puente a partir jetas, algunos personajes tienen diálogos ominosos que nos anticipan que se van a morir, etcétera. Todo muy enchinador de cueros. Harry se mete a una bodega donde guardan todo lo confiscado a los alumnos de Hogwarts, y curiosamente se trata sólo de escobas mágicas, armaduras y antiguedades varias. Cero revistas de brujas encueradas, que sería lo más lógico encontrar entre el contrabando estudiantil. Draco Malfoy (el güerito malo y némesis de Harry entre el alumnado) y dos compinches intentan frustrar al héroe, pero uno de ellos acaba quemándose vivo. Aquí me taparon la acción unas mamás que se pararon de pronto para sacar a unos niños pequeños de la sala, visiblemente alterados por tanto muertito. La huida sobre escobas voladoras entre el fuego y las explosiones está más o menos, pero hemos visto 76 secuencias más interesantes en pelis doce veces más baratas, así que ni para qué discutirlas.

Como Harry tiene una especie de conexión fibra óptica con la mente de Lord Valemadr, descubre que la serpiente mascota del mago, Nagini, es el último Horcrux que tiene que destruir para poder vencer a su adversario. Por cierto, si hacen la versión porno de estas películas en México y no le ponen “Nalguini” a la “mascota” de Lord Valemadr, considérenme decepcionado del género humano.

Aquí llega un punto bien álgido, que le llaman, dentro del drama de la saga. Harry y sus cuates se infiltran en el embarcadero donde Snape y Valemadr planean el ataque final sobre Hogwarts, y Valemadr se da cuenta de que la Elder Wand (la varita que mató a Dumbledore) no le brindará todo el poder que necesita hasta no matar a Snape, o algo similarmente enredado para una mente semialcoholizada. Entre él y su Nalguini le dan muerte a Snape, quien en su agonía le pide a Harry que guarde sus memorias para hacerle una crucial revelación. ¡Y qué revelación! Resulta que el malvado Snape en realidad ha velado constantemente por Harry pues estuvo eternamente enamorado de su mamá (de Harry, so puercos), y todo el rollo de ser malo y traidor y conspirador y de la porra del América y qué sé yo qué otras máculas a su persona no fue sino una ingeniosa pantalla para despistar al enemigo. Le costó la vida, pero esto lo redime de todo a todo ante el chillón público asistente.

Pero lo más cabrón: Harry descubre que tiene que dejarse matar por Valemadr para poder aspirar a vencerlo. Esto tiene que ver con una piedra que resucita muertos y con otras minucias mágicas, pero es lo de menos. Harry está conmovido al ver que los malos ya se escabecharon a la mitad de los buenos, y que la mayoría de ellos ni siquiera murió “a cuadro”, así que doble injusticia. Así que se despide de todos, y marcha rumbo al bosque donde Valemadr y todos los demás malos tienen sometido a Hagrid, que ya se le había olvidado a todos que existía o algo. Lord Valemadr se mofa un poco de Po-po-po-potterface, la avienta un hechizo mortífero y Harry cae muertísimo al suelo. Créditos.

Claro que no. Bueno, sí se muere, pero como se mueren los héroes de los cómics, los malos de las telenovelas y los candidatos panistas: de a mentiritas, para regresar después en otra encarnación una vez que ya no estamos por cuestionar su mortandad. Harry aparece en el limbo y platica con el fantasma de Dumbledore, que ni aquí está dispuesto a facilitarle la existencia explicándole las cosas con claridad. Esta secuencia se extiende innecesariamente en lo que Harry entiende lo que sigue, vemos un fetito de Lord Valemadr que parece sacado de las advertencias en las cajetillas de cigarros, y el supuesto muerto opta por volver a su cuerpo inerte para enfrentarse una vez más a su archienemigo: la postpubertad Lord Valemadr.

El envalentonado Valemadr lleva el “cadáver” de Harry a las puertas de Hogwarts, se burla de él, creo que hasta hace un poco de pipí sobre el cuerpo y le dice a todos los buenos que aún están luchando que le bajen a sus humos o se los baja él a punta de varazos mágicos. Pero Neville Longbottom, un mago que ha navegado con bandera de pendexo durante toda la saga, se pone la camiseta de héroe en representación de todo el nerdaje devoto de la serie y dice que con o sin Harry, ellos van a resistir hasta el final. Es un discurso muy bonito, pero los malos no se conmueven…

¡Sorpresa, dijo la Tía Teresa! Harry Potter se levanta de un salto, reta a Valemadr y provoca disención entre las filas enemigas con su repentina y milagrosa resurrección. Antes de que podamos decir “¡Zasculera!”, se arma la de Harry es Cristo: la pelea se reanuda a todo lo que da, la mamá de Ron mata a Helena Bonham Fightclub, Neville decapita a Nalguini, Hermione le da una prueba clasificación “A” de su amor a su novio (o eso ocurre antes, ya no me acuerdo), cosas explotan, Harry y Valemadr se tiran abrazados de una torre, mi vejiga llena de refresco pide clemencia y al fin, tras siete películas, ocho libros, un parque de diversiones, billones de dólares en mercancía y una ducha de palomitas light, Harry vence a Lord Valemadr y sus naricitas de alcancía cuata en un duelo de “a ver quién tiene la varita más firme”.

Hay regocijo y alivio entre los buenos. Harry apapacha a la hermana de su mejor amigo (que está medio federica, la verdad), los buenos celebran entre todos los muertos, los malos se marchan con la cola entre las patas, Harry comete la estupidez absoluta de romper la varita más poderosa del mundo (en vez de usarla para reparar la escuela, de perdida) y se acaba la película. Casi.

El final-final llega “19 años más tarde…”, cuando Harry y su esposa Ginny, ya en plan adulto contemporáneo, van a llevar a sus hijitos a la estación del tren para que se vayan a estudiar a Hogwarts. Y también vemos a Ron y Hermione adultos, a Draco Malfoy y señora adultos y a un montón de referencias a la saga entera. Esta escena no utiliza actores distintos, sino que emplea maquillaje y ropita fodongona para hacernos creer que se trata de una convincente maduración de nuestros héroes. Sobra decir que no está muy bien lograda, pero para estas alturas habían tanta gente echando lágrima en la sala y a mi me urgía tanto hacer pipí que no hubo mayores críticas en el momento. Fin.

Ahora bien, queda considerar el lugar de esta saga en la historia del cine y de la cultura pop en general. Es mayúsculo, sin lugar a dudas. En ocho películas de Harry Potter se rompió el récord de recaudación logrado por 22 películas de James Bond, así que de entrada ya son la franquicia fílmica más redituable. Los libros también son un éxito sin precedentes, cultivando a lectores chavitos que crecen a medida que la obra se va poniendo más escabrosa, así que tampoco hay motivos para pensar que la fortuna de JK Rowling viene del narcolavado o algo parecido. Y ya no hablemos de todos los subproductos derivados del fenómeno. Cañonazo sólido y contundente, mi licenciado…

Ya yéndonos por la parte crítica objetiva, hay que hablar de una saga que llegó a lucir desigualona, particularmente cuando dejaron a David Yates en la silla de director para la segunda mitad de la obra, pero en términos generales sigue funcionando. Cuando llega la comparación obligada con otra saga de fans hardcore como es Star Wars, se nota de lejos que los fans de Potter tienen muchísimo menos que reclamar a Rowling que lo que los fans de Star Wars tienen que objetar ante George Lucas.

¿Para mi? Ya les he confesado que leí todos los libros, y que me entretuvieron un rato, pero no los volvería a leer. Algunos de ellos (del quinto en adelante, de hecho) están sobreescritos y abusan de recursos baratos para alargar historias que serían más interesantes contadas con la agilidad de los primeros volúmenes. Pero en definitiva instaré a mi hija para que los lea, llegado el momento. Son buen material introductorio a la lectura temprana, y creo que los disfrutará por lo que pueden llegar a ofrecer.

¿Las películas? El caso es similar. Disfruté las primeras, en especial la tercera y cuarta, pero después me fueron perdiendo un poco. La conclusión fue satisfactoria, pero nada que me conmoviera ni animara a volverlas a ver.

Por hacer una analogía gastronómica (ya me conocen): las películas de Harry Potter son como un plato de arroz con huevo estrellado. Cuando voy a un restaurante no acudo a él con la idea expresa de ordenar ese platillo, godinezco y humilde como puede llegar a considerársele, y sin embargo sabroso y razonablemente completo. Es raro comerte un arroz con huevo frito que te haga renegar del platillo para siempre, pues su preparación no es complicada y sus ingredientes suelen ser confiables.

Las pelis de Potter tienen actuaciones que van de buenas a muy buenas, consistentemente. Su ambientación y dirección artística también son buenas, consistentemente. Lo mismo se puede decir de la musicalización, edición, fotografía y otros elementos fílmicos básicos, que suelen ser buenos… consistentemente. Claro, hay uno que otro bache en la trama y en las secuencias de acción, y muchas cosas se quedan por explorar debido a que no se apartan mucho del material literario, pero al final no te arruinan la experiencia.

El arroz con huevito siempre estará ahí en el menú, consistentemente confiable. Es raro que te arrepientas de ordenarlo. Puede que te cortes de paladearlo por miedo al qué dirán, pero no te deja insatisfecho. A veces está muy, muy bueno. Y cuando no lo está tanto, tampoco es nada catastrófico.

Pero eso sí, nunca ha combinado muy bien con el alcohol. Eso sí se los puedo jurar.

43 comentarios en “Harry Potter y La Reseña Retrasada

  1. Tengo que admitir que la reseña estuvo bien buena, gracias al uso del alcohol. Y si soy uno de esos que no tenia de que chingados hablabas.

  2. Hasta ahorita todavía no se me quitan las nauseas que sentí al ver la peli por primera vez así que por el momento no he ido a verla, yo si soy bien fans pero le mente la madre a Yates muchas veces y a Rowling también, en fin. La peli más o menos le faltó muchisimo, pero yo jamás estaré conforme.
    Saludos Patre desaparecido😀

    • Yo insisto en que el guión es el núcleo del cual puedes obtener una mala o buena película, pero necesitas de un director con visión y propuestas claras que ejecuten dicho guión, a lo mejor si hubieran resucitado a Anthony Minghella o cuando menos a Aaron Sorkin para adaptar las novelas de la Rowling, quizás estarías menos enojada con las pelis. Yo si quedo contento con las 8 películas, pero te aclaro que no he leído las novelas. Saludos.

  3. Me emocioné más leyendo esta reseña del final del buen Harry Cuatro ojos Potter que cuando la ví en el cine, será porque me tocó sentarme al lado de un niño que le daba miedo y le rogaba a su padre que ya se quería ir con su mamá a ver el Panda Karateca y el ojeis de su padre se quedó hasta ver al Harry cuarentón

  4. Don Toño, tengo tiempo leyéndolo pero nunca he participado por aquí, un saludo.
    Yo creo que en las dos últimas películas la Rowling se apendejó gruexo. Después de ver la primera parte del final, me prometí no ver la segunda. Y eso que me chuté todos los libros y las películas anteriores, que considero entretenidos de a madres. Pero rompí mi promesa por la mera curiosidad de ver a Longbotton gritar: “Dumbledore´s Army!!!”, sacar la espada del sombrero y volarle la chomosta a Nagini… in da fukin same act,,,, Y en vez de eso escuché un discursito inmamable… Bueno, creo que ni la señora Wesley le dijo BITCH!! a la Lestrange. Que fea manera de acabar una saga tan bien hecha.

    Saludos y gracias por sus originales reseñas.

  5. Pues como de costumbre mister Sam Perez, buena reseña llena de chistes y sarcasmos, suerte que tengo la oficina cerrada por que si no…
    Yo como fan de los libros (ojo, no de las peliculas) reconosco que en algunas secuencias si te transmite el sentir de los personajes, pero en un 90% falla en adaptar cosas que en libro se manejan muy simples un claro ejemplo es la platica entre Harry y Voldy antes del duelo final, cuando yo lei esa parte en el libro, dije “- nomames!!! ahora si Harry tiene huevos!!! -” y en la pelicula nunca te transmite eso, se la pasa “sufriendo como precious”, para mi parecer esa escena era muy importante, ya que el dialogo entre ellos hubiera permitido a los no tan familiarizados con la saga literaria atar cabos sueltos, incluso cuando en el libro al final habla con el retrato de Dumbledore dicen consas muy importantes, la pelicula se llamo .. y las reliquias de la muerte” y al final no les dan la importancia que en determinado punto si alcanzan en el libro, pero bueno. adaptacion a final de cuentas.
    Aunque cuando aparecio “FIN” en la pantalla yo si dije en voz bastante alta VETE AL INFIERNO YATES!!!
    PD si su ocupada agenda lo permite, dese una vuelta por mi “blò” y deme su opinion de mi reseña…

  6. Finisima reseña (no hace falta mencionarlo, pero ahí está mi dejo de zalamería descarada), reconozco que igual me mamé todos los libros de Doña Esa, igual el Damn Yates no me late y hubiera dado chance de nuevo al Columbus. Recuerdo que ese vato me parecía que si sabía que hacer (y con menos lana). Sin embargo, si ya me chuté todo eso, lo menos era terminar de ver su última peli y dejar de lado ese lapsus ñoñesco de mi vida y continuar con algo de más sabor o “flow o algo, (que no tenga vampiros con glitter)…

    Esperemos que a los Warner Boys no quieran sacarle más lana a este pex y opten por una precuela, o una nueva septualogía o un remake desde cero. Rogamos que a la Rowling no le lleguen al precio…

    Saludos como siempre…

  7. Tu analogía del arroz con huevo es muy parecida a la que yo empleo del taco grasoso de la calle: la carne condimentada y picada hasta alcanzar un grado irreconocible, las salsas y los complementos (cebolla, cilantro y en ocasiones rábano), son una fórmula bastante comercial, no dejan de ser sabrosos, pero sólo pueden ser comparados con los tacos del puesto de enfrente. Ya había comentado en mi blog, que la saga para mi, cumplió su propósito y hasta ahí. Fueron los fans quienes la hicieron grande y los que lograron convertirla en un éxito monetario. Ya emitiré mi opinión respecto a los libros, el día que me anime a leerlos. Te mando un gran abrazo y felicidades por la excelente reseña chacotera.

  8. Gran reseña, Don Licenciado Toño. Yo, sin ser fan de hueso colorado, no llegué al estreno libre de spoilers, y me enteré de muchos simplemente por estar en la fila, a la cual me colé descaradamente a menos de 20 lugares del primer formado. Me sorprendió que hubieran dejado la varita más poderosa del mundo ahí nomás encima del cadáver de Doubledork, siquiera se la hubieran escondido ahí clavada en el orto, donde ni el Señor Oscuro se hubiera atrevido a esculcar (aunque tal vez hubiera llamado a Draco Malfuck a ensuciarse las manos), además de que hubiera sido un sitio que no hubiera deshonrado al Magazo Gay, antes todo lo contrario.😄

    Bien aprovechadas y sin pena alguna las tomas de escote de Hermione, a ver si la vemos ya en producciones más maduras. Los otros dos me pueden valer madre por el momento, a menos que interpreten a alguien de los X-Men o sean reservas de los Avengers.

    Me reí bastante, un saludo. Y a prepararse para el final en dos partes de Crapúsculo.

  9. Ciertamente no se que quiso hacer el director con la mamada esa de romper la varita, en el libro, Harry usa la varita maschingona o como se llame para reparar la suya y despues le dice a Dumbledore cuadro viviente que la va a dejar en la tumba otra vez para que cuando muera, su poder muera con el (Harry) o pueda hacer una secuela en caso de que a Rowling se le acabe el dinero, lo que ocurra primero ya sabes.

    Buena reseña, esta si no decepciona

  10. “awkward but still somewhat magical handjob behind the Whomping Willow” Definitivamente esto fue lo mejor de la reseña. Y a mi tampoco me gusto nada el final, ni la pelea en el castillo ni que no hubieras pasado como celebraban en una gran orgía después de vencer a Voldemort.

  11. A mi la verdad si me gusto la pelicula, tal vez tenga que ver con que no esperaba nada de esta ya que la anterior estuvo de hueva, fue como hora y media de magos acampando en Oaxtepec.

    Se agradece la reseña (que esta bien chingona) ojala te las aventaras mas seguido.

  12. Buenisima reseña!!! me encanto (como todo lo que usted escribe ;D) y más las imágenes, la mayoría no as había visto me acabo de echar más de hora y media (o menos, no mido el tiempo cuando leo) Leyendo mientras me muero de risa D:

    En fin, soy fan de la serie pero tampoco freak de la serie, para empezar no he leído los libros solo me he sentado en el cine 8 veces por más de dos horas para ver las pelis, y claro mi madre (freak de Harry Potter) se ha encargado de que las 7 pelis hasta ahora lanzadas en DVD se encuentren en nuestro librero abarrotado de pelis (menos la primera que esta en VHS ;D)
    A decir verdad a la peli le falto mucho para gustarme tanto como la tercera y la cuarta; así que mientras mi primo salió como niño chiquito en navidad recibiendo su Nintendo, yo salí poco impresionada y decepcionada por que nuestro querido (¿?) Yates se las arregló (como en la anterior) para cotar partes importantes del libro que debió marcar en la peli (nota, me se algunas cosillas de los libros por spoiler de gente que los ha leído)

    De ahí en adelante la peli me gusto, no me encanto pero pues bueno… el chiste es que la saga termino y que lastima que no pude ir al estreno (prioridad a un concierto) yo quería ver a los freaks formados con sus lentes, su bufanda y su capita u_u

  13. Tu reseña es demaciado muy buena la pelicula muuuuy mala, me parece que en el mismo sentido de las ultimas. No tengo mas que decir solo espero que estes guardando energias para destrozar agusto a la que viene de crepusculo, (que vaya las de potter nunca me fascinaron, pero en comparacion a las de crepusculo son una maravilla) Bella atrapada entre la sofilia y la necrofilia y su talqueado novio vampiro metrosexual eduaward, podran fajar y neta siendo vampiro no podrias encontrar una novia mejor????

    • Perdón, me apendejé.
      Con respecto a la película: yo fui arrastrado al cinematógrafo con un estado de fanboy extremo y con unas ansias, extremas también, resultado de estar esperando la conclusión con hartas ganas y durante varias semanas. So, mi único objetivo, ahí, sentado, fue disfrutar la última entrega fílmica de la saga con la que crecí, y nada más. Lo hice, y lo hice bien.

      Con respecto a la reseña: Fínisima, como siempre.

      ¡Zasculera!

    • Mano, tú la acabas de nombrar en un comentario, jaja… Okey, mejor voy a mencionar la siguiente de Harry Po… ¿Qué, ya se acabaron? Pues a lo que sigue. Así sea Crapúsculo. ¿O mejor el Hobbit?

      • Jaja, es a lo que me refiero. Hay cosas que valen más la atención después del mago; por tomar tu buen ejemplo, El Hobbit. O qué se yo, tantas cosas. La verdad es que no he consumido Crapúsculo ni por cultura general.

        Aunque, he de decir que si estamos hablando aquí de las hilarantes reseñas que el señor Sempere, seguramente, va a hacer sobre las películas… bueno, creo que ahí sí todos estamos interesados.

  14. Pues yo no soy fan de Harry Potter ni nada parecido vi las las 2 primeras en DVD y la 3ra en el cine por que bueno la escogí al azar no había nada que ver y necesitaba entrar al cine para … bueno iba con mi ex novia y lo muy poco que vi, ya que estaba ocupado co..miendo palomitas me pareció aburrida.

    Mi opinión de la saga seria como la de mi sobrina que textualmente me dijo esto el día del estreno

    Yo–> Hija quieres ir a el cine? ella–> Si pero que película ahí o vemos? Yo –> No se que tal Harry Potter Ella–> (con cara de asquito) Noo!! esas películas son para niños retrasados Yo–> o.o°😄

    Nota ella tiene 10 años

  15. yo vi la 1ra en el cine se me hizo bastante laaaarga, la 2 la deje pasar y cuando me dijeron que habia levantado en la 3ra, dije “ah pues luego la checo” (hasta la fecha no la he visto), cuando salio la 4ta, la vi en el cine, todo iba bien hasta que el mentado valemadr se la habia pasado durante 4 episodios haciendose pendejo y al final salgan con que: ¡ahora sí! empezaban los madrazos.

    Ahí fue cuando me dije “esto es estupido” y no quize volver a saber de la saga; hasta que salieron los pottercast,los cuales me ahorraron los boletos del cine y me concedieron buenas carcajadas.

    Tal vez compre los libros y no para mi.

  16. En efecto, la reseña se va por la vía de la risa fácil, de la cual fui presa. Es un indudable que el alcohol no dejó mucho espacio para una reseña más feroz pero creo que tú reseña supera la adaptación fílmica del libro que realizó Yates. Mi esperanza radicaba en que Rowling le aplique un cruciatus a Yates pero después de los millones que se embolsaron todos pues lo dudo. Gracias por compartir tan sincera pseudoreseña potteriana. Deje de beber Butter Beer, destruye el hígado y la magia para el dulce dulce amor.

  17. Me reí demasiado con la reseña, por lo tanto Brindo con Whisky de fuego ;D … Al final, todo es cuestión de percepciones😀 lo que para algunos es blanco, para otros es negro. Yo creci con la saga, mas alla de la estética de las pelis, aprendí muchas cosas, no se si estaban hechas para enseñar, pero a mi me enseñaron y que puedo decir, soy fan de Harry Potter porque me enseño que la magia si existe ϟ y esa es la Amistad (entre otras cosas)😀 soy parcial y por obvias razones carezco de criterios objetivos, pero joder, se trata de disfrutar lo que te gusta y me gusta tanto la saga (libros y pelis) como me ha gustado tu reseña porque me reí demasiadooo!! solo puedo decir bendita sea la diversidad en gustos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s