Finísimos Filmes #029 – Twentynine Palms

Tarde, pero pinche: así llega a ustedes un nuevo episodio de Finísimos Filmes. En esta ocasión:

  • El director de La Otra Familia se pone en plan mamón…
  • Nicolas Cage le mete un raspón a su escuincle…
  • Lindsay Lohan se vuelve cómic…
  • Oliver mienta madres porque no le entendió a Donnie Darko…
  • Toño sigue sin pagar los servicios y ahora cree que eso le da derecho a quejarse de Telmex y Cablevisión…
  • Gran barata de superhéroes…
  • Sasha Gray nos deja sobrecogidos por la emoción…
  • Serias confesiones homoeróticas respecto al Dios del Trueno…
  • Y dulce, dulce amor.

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Finísimos Filmes #029 – Twentynine Palms (33 Mb) en MP3

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Finísimos Filmes #028 – 28 Days Later

Esta Semana Santa es en parte famosa porque alguien, alguna vez, preguntó en medio del sufrimiento: “¿Porqué me has abandonado?”. Pero Finísimos Filmes no les abandona durante este periodo vacacional, y les trae un auténtico viacrucis de noticias frescas sobre el mundo del cine. En este apasionante episodio:

  • El Top Ten de películas de Yisus, según gente que cree en Yisus (o sea, no estará La Última Tentación de Cristo)…
  • ¿Qué es peor: el doblaje de Rio o beber agua de las playas de Ebrard?
  • Ambos conductores sufren la embolia de las 4:27, pero a las 7:46…
  • Jesús del Trolebús: The Movie
  • El nuevo gag auditivo para aseveraciones absurdas e ineptitud cuasi cómica…
  • RIP, Tim Hetherington, un documentalista que los tenía bien puestos…
  • La peli porno en 3D que rompió los récords de taquilla de Avatar
  • Nicolas Cage se cambia de nombre…
  • Y más diversión que echarle limón a un flagelado en Iztapalapa.

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Finísimos Filmes #028 – 28 Days Later (33.8 Mb) en MP3

Mis Ai Dís

Un post rapidín, aprovechando que me encontré un montón de identificaciones y credenciales viejas mientras escombraba una habitación en casa de mis padres…

Esta credencial del Colegio México ya la mostré en mi cuenta de Twitter, y generó tal cantidad de comentarios (algunos no fueron burlas… muy pocos) que me animaron a subir las demás. Dicen que tengo cara de gandallita, pero yo creo justamente lo contrario (esperen a ver el resto). De hecho pienso que luzco angelical y tierno. Claro, toda la ternura desapareció en cuanto los followers empezaron a hacer chistecitos soeces por el hecho de que mi escuela era el CUM. Colegio Universitario México, pero ustedes tienen la cabeza llena de vulgaridad y le dieron otras connotaciones. Sigue leyendo

Finísimos Filmes #027 – Chapter 27

El nuevo episodio de Finísimos Filmes es largo como película de Tarkovsky, caótico como trama de Altman y pretencioso como churro de Iñarritu. ¡Pero es gratis! En esta ocasión:

  • Mentadas a Fox (la empresa mediática, no el ex presidente) por haber traído Rio únicamente en versión doblada al español… y en doblaje naquito, por si fuera poco…
  • Sofía Vergara, chiflada. Y MILF, claro.
  • Don Gato y su pandilla… ¿viven en las ruinas del ground zero del 11 de septiembre?
  • Mexicanos al grito de ¡CANNES!…
  • Un tráiler con changos que nos movió las fibras sensibles…
  • Habemus Hobbit
  • Nueva información sobre Liam Neeson. Y sobre el arma de destrucción masiva que esconde en sus pantalones…
  • Toño hace su chiste estúpido de James Bond…
  • Oliver tiene su embolia de las 4:27 PM, y…
  • Jaime Camil es… ¡BRUNO DÍAZ!

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Ruiditos favoritos

Dicen que somos seres eminentemente visuales, y es difícil de argumentar algo en contra. Es gracias al sentido de la vista que cosas tan vistosas como Spongebob, las camisas hawaiianas y el porno gozan de tanta aceptación y popularidad. Pero en mi caso, el sonido es algo tremendamente evocador.

Cuando compré la consola para iPod que terminó por convertirse en la piedra angular de lo que pronto se convertirá en toda una red de podcasts, mi intención inicial era simplemente capturar las voces de mis familiares. La lógica y la inspiración detrás de la idea fue, curiosamente, generada por mi hija Natalia. Natush tenía como cuatro años cuando me preguntó cómo era mi voz cuando yo tenía su edad. Y haga uno lo que haga, no hay forma de explicar una voz. Hay que escucharla, punto.

Natush, familiarizándose con viejas voces vía GarageBand...

Rescatar mi voz no ha sido fácil, pues el cambio constante de formatos mediáticos no es el mejor amigo de la preservación de materiales históricos a nivel familiar. Sin embargo en el escombradero de la casa de mis padres encontré cajas y más cajas de cassettes donde, sí, aparece mi voz cuando tenía un año y medio. Y en edades subsecuentes también. Ahora estoy buscando un buen reproductor de cassettes para transferir las grabaciones a un medio digital, y listo: el legado de una voz queda preservado para la curiosidad de otra generación.

Ahora tengo colecciones de voces de muchas personas muy queridas para mi, pero en el proceso de grabar cosas y más cosas, he descubierto algo interesante: hay sonidos que me causan un placer fuera de lo común. Son sonidos mundanos, pero al ser capturados de forma fiel y reproducidos de manera adecuada, prácticamente me transporatan a lugares y épocas distantes con la misma facilidad de un aroma o una fotografía. Sigue leyendo

Lecciones de golf

No hay mucho tiempo para bloggear el día de hoy, pero quería comentar sobre algo que vi el fin de semana. Y tiene que ver con el apasionante, intenso y dinámico mundo del golf profesional, así que siéntanse en absoluta libertad de insultarme para sus adentros. Los que tengan paciencia entenderán el mensaje.

El caso es que el fin de semana pasado tuvo lugar el máximo torneo de golf del año, el Masters de la PGA. Es tan pretencioso y relevante como Wimbledon al tenis, o como Spike Jonze a tu festival de cine pretencioso. El torneo inició su recta final con un golfista irlandés, Rory McIlroy, gozando de una cómoda ventaja, al punto de que los comentaristas y expertos prácticamente sugerían que alguien grabase anticipadamente su nombre en el trofeo.

Admítanlo, parece escapado de una peli del Peter Jackson…

Durante los primeros nueve hoyos McIlroy conservó la compostura. Pero de pronto engarzó tres hoyos al hilo donde mostró una incompetencia con el bastón prácticamente incomprensible. En cuestión de unos minutos su cómoda ventaja se esfumó, y cayó del liderato de la forma más estrepitosa y pública posible. Al final del día, McIlroy terminó con ocho golpes arriba de par y una cara de confusión difícil de explicar con palabras.

Si no están familiarizados con el golf como deporte competitivo, he aquí un símil basado en el fútbol, el deporte más popular del mundo: Imagínense que McIlroy fuera el jugador estrella del equipo que en el partido de ida se impuso por tres goles a cero, así que sólo tenía que conservar la ventaja durante el juego de vuelta para coronar a su escuadra. Sólo que en lugar de conservar dicha ventaja anotó dos autogoles, cometió mano en su propia área provocando el penalti del empate, chocó con el portero de su equipo sacándolo lesionado de la cancha y se hizo expulsar tontamente en los minutos finales. O sea, un FAIL a todo lo que da.
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Finísimos Filmes #026 – The 26th Cavalry

Semana accidentada, pero nada detiene el inexorable avance de Finísimos Filmes, el podcast que extiende el suéter a lo largo de tres butacas para “apartarle el lugar” a un par de supuestos amigos “que llegan al rato”, pero que en realidad sólo existen como excusa para poder sentarnos con toda comodidad sin gente extraña usando nuestro descansabrazos.

Este episodio contiene pura calidad, al mejor precio (gratis):

  • Un “combo cuate” de perdedoras de la semana en la taquilla nacional…
  • Don Gato y su pandilla sí contarán con los servicios histriónicos de El Tata (y sus obsesiones con AMLO, quizá)…
  • Orgullo y Prejuicios… y Zombies: la película…
  • Green Lantern ahora sí se ve bien regañona…
  • Javier Bardem se busca un larguísima saga de películas como pretexto para no ayudarle a Penélope con el bebé…
  • Los 10 peores crímenes cometidos por George Lucas contra su propia trilogía original de Star Wars
  • Y recorremos la autopista… ¡rumbo a la zona del peligro!

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Preguntas sin contestar – Por Oliver

 

NOTA DEL TOÑO: Cuando mi carnalito del alma Oliver Showbeast Meneses y yo nos poníamos de acuerdo para grabar el próximo podcast de Finísimos Filmes, él recibió una llamada para avisarle que su abuela paterna había muerto. Sobra decir que en momentos así todo el mundo pasa por reflexiones serias, búsqueda de razones y hasta cuestionamientos personales que van más allá que lo que un pésame y una sarta de misas pueden llegar a cubrir, emotivamente hablando. Oliver, sin embargo, es alguien que escribe y lo hace muy bien. Como él no tiene un blog ad hoc para este texto, me hizo el enorme honor de prestármelo, y yo tengo el orgullo de compartirlo con ustedes para que vean que detrás del amigo con el que digo disparates ante el micrófono es un tremendo pedazo de ser humano, poseedor de una visión de la vida que me ha sacado avante en ratos difíciles y me ha puesto pies en la tierra en momentos oscuros.

Un abrazo, carnalito. Eres de los que no tienen piezas de refacción, por aquello de que se rompió el molde.

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PREGUNTAS SIN CONTESTAR

Hay veces que uno quiere el mundo se detenga y haga eco, o acompañe, a un momento de silencio, a un suspiro o una lágrima.

Que entiendan como uno, y los cercanos, lo importante de lo que se acaba de perder.

Lo escencial que fue una vida para que muchos estemos aquí.

Pero no es así.

El mundo -egoísta peor que uno- tiene su ritmo, apresurado, y su manera de lidiar con el dolor o la nostalgia ajena: sin importarle lo más mínimo.

Y no se culpa. Esa indolencia que nosotros damos a diestra y siniestra se vuelve espejo cuando nosotros buscamos un poco de pausa.

Se murió mi abuela paterna hoy y tuve que seguir contestando mails.

Tuve que seguir recibiendo llamadas de clientes con dudas existenciales y cartera vencida.

La vida sigue. Siguió sin importarle nada.

¿Y cómo detenerla un momento? ¿Se vale decirle a todos lo que te ocurrió? ¿Lo que perdiste? ¿Lo que extrañas? ¿Qué esperarías a cambio?

¿Qué harías tú -o has hecho- cuándo a alguien atraviesa por algo similar?

No se puede. En el mundo de los adultos no hay manera de parar.

¿O cómo les dices a los miles de marchistas que paralizan hoy la ciudad que te abran paso porque tienes que cruzar Reforma para ver el cuerpo sin vida de alguien que te cargó de chiquito? ¿Quién tiene más derecho? ¿Ellos que claman por miles de muertos y muertas o yo que sólo voy por una?

Todos. Y nadie.

Ya entrados en retórica: ¿tuve que sentir culpa por estar hoy mismo en un salón de señoras de dinero cortándome el pelo para no perder una cita hecha con anterioridad y poder asistir a una boda el sábado? ¿Tenía que seguir con mi vida y los planes agendados para antes y después, o no?

Cuando la tristeza y la melancolía no logran interrumpir tu vida, ¿está mal? ¿Somos malos? ¿Insensibles?

En el momento que yo pagaba de más por un corte de pelo, mi tío, el que está haciéndose cargo de la logística del funeral, cruzaba la ciudad en transporte público para seguir con el tramiterío.

Mala juxtaposición de momentos.

Culpas. ¿Culpas?

¿De que él estuviera en esa situación y yo en una más cómoda en ese mismo tiempo-espacio?

Obvio yo me había ofrecido para cualquier ayuda o necesidad. ¿Pero… no debería él sentirse mal de no tener una mejor posición económica? ¿No debería él sentirse mal de jugarle al Superman familiar y no delegar?

¿Y sobre todo: es necesario sentirse mal por otras cosas, aparte de lo que “debe” uno, como es sólo la pérdida de alguien?

Son preguntas sin respuesta.

Quien intente responder es porque quiere tomar partido, hacer villanos y héroes y poner todo en una escala de valores sociales que seguro no pega con nada en la realidad.

Y después de dar un adiós: vienen una boda, 3 días de conciertos. Sol. Una comida familiar. Besos y sexo.

La vida sigue.

¿Está mal? ¿Está bien? ¿Es necesario preguntárselo?

¿Qué pedimos nosotros para cuando no estemos? ¿Y de eso, qué lograrán hacer nuestros cercanos?

Seguro seguirán llegando los mails y los telefonazos. Las marchas y los cortes de pelo.

La lluvia, la noche y luego, más sol.

Somos polvito en el viento.

Vivamos felices mientras.

Hagamos hartas cosas, como dice la canción, antes de que nos olviden.

–– Oliver Meneses, 6 de Abril de 2011

El Clásico Post de Explicaciones – Primavera 2011

¿Se nota mucho que no se me ocurrió nada original para la foto de apertura?

Estimados y finísimos amigos: sobra decirles que el desempeño colectivo de todos ustedes nos ha dejado saldos por demás positivos en este, su blog chilero y ruin de confianza. Récords de visitas en el mes de marzo, magníficos comentarios que enriquecen mis apurados y triviales posts, seguimiento fiel de mi cuenta en Twitter, números a la alza en los tres podcasts a mi cargo, en fin… sobran razones para ponerme mi trusa negra de Alfonso Zayas, desempolvar una de mis mejores botellas de Vodka Kamarada, comprar una docena de claveles al Chimuelo (un desdentado señor que me vende flores) y manejar mi Pacer ’77 hasta sus domicilios personales para hacerles el dulce, dulce amor, como muestra de agradecimiento (o en venganza, depende de ustedes).

Lo cierto es que hay que hacer algunas enmiendas, aclaraciones y notificaciones pertinentes antes de seguir adelante con nuestra tortuosa y disfuncional relación. Y es que muchos de ustedes se preguntan qué onda con diversos proyectos y avisos, así que en vez de contestarles individualmente (muy tardado), mejor posteo al respecto. Ahí va un Sheenesco y Violento Torpedo de Verdad Pura:

  1. Mi salud es buena. Ya es de muchos sabido que estoy siguiendo un tratamiento médico relativo a tres tumores que se me formaron el base del pescuezo (como aprende uno de anatomía con estos Simi-Doctores, en serio), así que cuando se enteran en Twitter que estoy en consulta o sacándome unas placas no

    ¡Gregory House, líbrame de todo mal!

    quiere decir que ya puse mi práctica terapéutica o que me volví camión como los Transformers. La cosa con los tumores es que hay que estar cien por ciento seguros de lo que son antes de meterles cuchillo, y yo por atrabancado ya iba a dejarme filetear como vil trompo de tacos al pastor nada más para salir del paso. Hay antecedentes de muchas enfermedades serias en mi familia, así que los galenos (¡Al BatiDiccionario, Robin!) están tomando toda clase de precauciones antes de proceder. Pero por mi ni se aflijan: no hay dolor alguno, tan sólo algo de nervios y una salpimentada de ansiedad porque se acabe este trajín. Pero reitero: estoy bien de ánimos y no tengo molestias. Bueno, un poco de acidez estomacal, pero son los mentados nervios. Aprovecho de plano para agradecerles tantos mensajes y tanto interés por mi persona (que es Finísima). Quisiera tener la categoría, la clase, la humildad y el corazón para agradecerles tanta gentileza. Pero no puedo engañarlos más: soy tan naco como ordenar un París de Noche con botana de chiles toreados.

  2. Finísimos Studios marcha viento en popa. El proyecto de hacer toda una barra programática para que ustedes tengan una dotación fresquecita de múltiples podcasts temáticos es ya una realidad, y para cumplir con la misma estamos construyendo un estudio de grabación dedicado cien por ciento a la producción de los mismos. Dicho estudio contará con espaciode sobra para podcasts en formato de mesa redonda (aunque la nuestra es rectangular) y nos permitirá tener webcams en vivo durante las grabaciones, producción de simulcasts, interacción en tiempo real con el público y un sinfín de amenidades que espero sepan apreciar, infames bellacos. Vía Factoria UNO (la empresa que estamos fundando el Finísimo Beto Rojas y su servidor) estamos por lanzar una serie de proyectos que pronto tendremos el agrado de presentarles con formalidad de papá que se para a hablar bien ebrio en los XV años de su hija. Tres de ellos ya los conocen: Finísimo Podcast (que tendrá regularidad semanal), Finísimos Filmes (que YA es semanal, gracias al eficaz Showbeast) y Paikast (que ya podrá gozar nuevamente de distribución vía iTunes y periodicidad fija, gracias a los estudios). Les puedo adelantar que tenemos tres proyectos más a punto de estrenarse en un lapso de un mes, aproximadamente, y que contarán con los mismos ingredientes que ya disfrutan en nuestras producciones actuales: mucho humor, una embarradita de contenido y consumo de bebidas al aire. La fórmula ganadora, vamos. El caso es que todos estos podcasts (más otra media docena que se están diseñando) formarán la base de una nueva plataforma de contenidos on-line que también tendremos el agrado de mencionarles en breve.
  3. Ya tengo un espacio fijo en Wonderwall Latino. Algunos de ustedes recordarán mis columnas en la revista Eres donde básicamente me daban libertad absoluta para burlarme de todo lo burlable en el mundo de la farándula. Bueno, tengo el agrado de anunciar que gracias al colega y amigo Rotulín (léanlo aquí y síganlo acá) me estoy haciendo cargo de la sección Notiflash de Wonderwall Latino. Básicamente consiste en hacer comentarios sarcásticos y mal intencionados respecto a los chismes relevantes del showbiz latinoamericano (con uno que otro gringo colado cuando la ocasión lo amerite). El caso es que es una de las múltiples chambas donde ustedes me pueden ayudar mucho visitando y comentando (o mejor dicho haciendo click con su evaluación de las notas) cada nueva edición de esta sección (y sale diario, pero se la recorren en dos patadas). Ya saben que no me gusta andar de rogón, pero es una circunstancia donde sus visitas y clicks se traducen en dinero para mi, mismo que me permite invertir en idioteces más ambiciosas y frecuentes para entretenimiento de ustedes. Hay una analogía con el Círculo de la Vida que mencionaban en El Rey León, pero me da flojera estructurar la idea. Y siempre que me acuerdo de esa peli me siento triste por el pobre Mufasa. En fin, visítenme diario en ese espacio y contribuyan a la causa (también sigan a Wonderwall Latino en Twitter, si no es mucha molestia).

    Seré como un Perez Hilton Región 4, pero un 14.7% más jotales...

  4. Creo que es todo, de momento. ¿Para qué puse número en esta entrada? Mejor hubiera dejado la cosa en tres puntos, es más fácil de reforzar el mensaje. Bueno, no nos desviemos, espero que sigan echándole ganas a todas las iniciativas que Finísima Persona International Ventures, Inc. ha estado generando, así como fomentar el crecimiento sostenido que se necesita para alcanzar nuestras metas YOY y la certificación ISO 900077 que nos validará como una empresa de clase mundial. Y recuerden, es por una buena causa. Vamos, mi estatua ecuestre de oro macizo no se va a construir por sí sola, ¿estamos?

No olviden pasar por nuestra tienda de regalos. Bueno, de momento no, pero pronto también les traeré noticias sobre nuestra tienda virtual de regalos. Estén pendientes.

Educando al Borracho

Mi historia etílica se lee como una clásica historia de rags to riches. Por suerte, pues significa que al menos he evolucionado en un aspecto de mi vida.

El primer trago de una bebida alcohólica fue a los 12 años. Mi papá y unos amigos suyos se habían asociado en la compra de un rancho por Valle de Bravo, con los predecibles resultados para un grupo de citadinos que deciden de buenas a primeras que el agro puede ser una actividad productiva (fue un rotundo fracaso, es lo que quiero decir).

Habíamos estado levantando hierba seca y ramas de un supuesto campo de cultivo (avena, creo), y las magras provisiones en materia líquida se habían agotado ya. Bueno, no del todo. Quedaba una bolsa con latas de Tecate. No estaban precisamente frías (de hecho estaban tibias). Pero mi papá consideró que a mis once años no me iba a morir por darle un trago a una chela para mitigar mi sed de camello. Sigue leyendo