Hablar en Público: Ese Asesino Silencioso

Hoy por la mañana, mi hija (Natalia, 7 años) impartió una conferencia magisterial para sus compañeritos de 2o.B. Bueno, si podemos considerar una “conferencia magisterial” al acto de hablar durante 3 minutos y 14 segundos sobre galletas. El tema es lo de menos, pero es perfectamente explicable para alguien que padece diabetes, además de que mi hija eminentemente sabe que los niños de su edad son mucho más receptivos a las variedades de confecciones horneadas que, digamos, a la situación actual de Libia, Egipto o Argelia. Natalia conoce a su audiencia, vamos.

El caso es que lo hizo muy bien. Habló con soltura, planteó preguntas al final para involucrar a la concurrencia y sólo se equivocó al decir que una forma de evitar que las galletas se peguen al hornearse es cubrir la charola o molde con mantequilla o “papel higiénico” (era “papel pergamino” en el original). Básicamente se desenvolvió con la soltura necesaria para comunicar su mensaje, y no pasó al frente hecha un manojito de nervios con trenzas y falda tableada.

Yo, claro está, me sentí de lo más orgulloso. Pero no por la conferencia en sí, que no me dijo nada nuevo sobre las galletas (miren, es mi hija, pero hay que ser objetivos), sino por el hecho de que va por buen camino para vencer ese célebre temor que aqueja a muchos seres humanos: hablar en público.

A mi me sorprende la estadística que reporta al acto de hablar en público como el temor social más común y manifiesto en el género humano. Me asombra aún más enterarme que el 92.7% de la humanidad padece de dicho temor. Y me desconcierta todavía más que ustedes crean que todas las estadísticas que cito en mi blog tienen alguna base científica real, pero no nos desviemos del tópico: la gente tiene miedo de hablar ante el escrutinio de más gente, y nadie hace nada por resolver este terrible azote de nuestra psique.

CIFRAS REVELADORAS: el miedo a hablar en público es responsable del 65.1% de fotos de stock estúpidas...

Como Finísima Persona cifra todo su éxito en prestar un valiosísimo servicio social (las estadísticas así lo demuestran), he aquí algunos datos interesantes que deben saber acerca del temor a hablar en público:

  1. Muchos de los grandes oradores de la historia eran inicialmente tímidos y renuentes a hablar en público. Marco Tulio Cicerón. Sir Winston Churchill. Ari Telch. Estos grandes líderes de hombres tuvieron en común el haber superado con creces el temor al discurso público, echando mano de diversas técnicas de probada efectividad. Los historiadores mencionan que Cicerón surfeaba internet en busca de pornografía zoofílica para relajarse antes de tomar la voz cantante en el senado romano. Churchill practicaba parkour por la Abadía de Westminster previo a sus comparecencias ante el parlamento británico. Telch le recetaba sendos latigazos a Ninel Conde para calmar su ansiedad durante las representaciones teatrales. En fin, todos estos próceres buscaron algún elemento que distrajera sus agitadas mentes de la horrible perspectiva de tener que expresarse en público de forma elocuente. Entonces deducimos que ustedes también pueden sobreponerse a ello, todo es cosa de encontrar aquello que los relaje. O casarse con Ninel Conde. De cualquier forma, hay remedio a vuestro mal.
  2. Hablar en público es responsable por el 48.7% de los suicidos documentados en el mundo occidental. Esta cifra es abrumadora, principalmente porque demuestra que al autor de este blog sólo le interesa el mundo occidental. Bueno pues, el secreto ha sido develado y no tiene caso callarlo durante más tiempo: que se xoda el mundo oriental. No saben lo liberador que es admitir los prejuicios de uno. Bueno, ¿en qué estábamos? ¡Ah, cierto, hablar en público! Recapitulando: es terrible saber que algún pobre diablo prefiere compartir un baño de tina con un tostador conectado al tomacorriente antes que reportar al consejo administrativo que la nueva política de ahorro de suministros de oficina es consistente con los estándares ISO-90210. No hay consistencia en la magnitud de los temores, y la verdad es que suicidarse por tener que balbucear idioteces antre otros humanos igual de subnormales que tú no debe sentar las bases para considerar el quitarte la vida. Que pierda tu equipo favorito en la gran final, de acuerdo. Pero lo demás son trivialidades.
  3. La facilidad de hablar en público con soltura te hace más atractivo al sexo opuesto. Como alguien que acostumbra dar conferencias (aún no solicitadas) con frecuencia, puedo confirmarles que pararme en un estrado frente a un micrófono y tirar el choro mareador es un acto de seducción tan efectivo como portar mi tanga negra de Alfonso Zayas. Las chicas literalmente se le arrojan a uno, presas de malsana concupiscencia (“¡Al BatiDiccionario, Robin!”). Aún no sé si se deba a mis dotes como orador o a regalarles botellitas de agua estratégicamente aderezadas con Rohypnol, pero definitivamente hay un efecto positivo en la libido femenina. Y masculina, por desgracia, pues a veces uno se confunde a la hora de repartir botellitas de agua estratégicamente aderezadas con Rohypnol. Aún así, se sentirán halagados por la atención.
  4. Un remedio eficaz para vencer el temor de hablar en público es imaginarse a su público desnudo. Claro, no es un remedio infalible. Si están impartiendo una charla en un asilo de ancianitos, por ejemplo, el efecto puede llegar a ser contraproducente. Si quieren algo realmente efectivo, prueben hablar en público estando ustedes desnudos. Tengan por seguro que lo último que ocupará la mente de su auditorio será si tartamudean o se equivocan en alguna cifra.
  5. Si tienes el valor de hablar en público, al público le vale. Este interesante factoide creo que fue una campaña social de Televisa hace poco tiempo, pero es una verdad tan valedera hoy en día como lo era entonces (por eso la tenemos tan presente). En esencia, deduce que tu auditorio está pensando cosas más apremiantes que el hecho de que superes tus temores a hablar en público, cuestiones medulares como “¿Qué poseyó a este imbécil a ponerse una corbata de Taz: El Demonio de Tasmania? ¿Nadie le explicó a esta estúpida que ‘etcéteramente’ no es un vocablo aceptado por la RAE? ¿De cuándo acá se puso de moda pasar al estrado con la bragueta abierta y parte de la camisa asomándose por la apertura?”, y así, etcéteramente.

Bueno, Finísimos Amigos y Amigas de este blog, creo que los números y los datos científicos no mienten: la amenaza de hablar en público es la próxima gran plaga del mundo moderno (occidentalmente hablando, pues en el mundo oriental no hay modernidad alguna y se comen a los perros). Es preciso vencerla cuanto antes, pues sólo así legaremos un planeta más verde para nuestros hijos. Este fue un mensaje de Finísima Persona en beneficio de la sociedad. Y he aquí otro más, aprendido en una conferencia magisterial que tuve el privilegio de presenciar recientemente: “las galletas son divertidas”.

El remate es la clave del éxito en toda presentación. Y regalar galletas a la audiencia también...

Anuncios

38 comentarios en “Hablar en Público: Ese Asesino Silencioso

  1. Pingback: Tweets that mention Nuevo Finísimo Post Hablar en Público: Ese Asesino Silencioso -- Topsy.com

  2. Pregunta: Por qué la señorita conferencista sostiene una paleta en la imagen si el tema fueron las galletas??.
    Ya sé, van a decir que soy un amargado y que seguro estoy desviando la atención hacia cosas insignificantes. Pues sí, pero es solo porque yo quería entrar a LA conferencia y no pude, no me alcanzo para la inscripción.

  3. Jajaja. Hace tiempo que no leia una entrada tan inspirada. Creo que el efecto de la pequeña Natalia en su finisimo padre ha sido positivamente positiva y otras etceteranzas. Bravo.

  4. Cierto es un miedo muy comun, generalmente las exposiciones ajenas en la escuela (sea secundaria, prepa o universidad) son una tortura incluso me ha tocado estar en conferencias en las que el conferencista se esta literalmente orinando del miedo.

    Ahora le queda a la finisima hija vencer el miedo a escribir barbaridades en un blog, luego tal vez a decirlas frente a un microfono, digo, para igualar las proezas del padre al menos.

  5. Yo aprendi hablar en publico, al principio en la secu por un maestro, y posteriormente mi hermano me reto a hacer un curso de orador que me ayudo mucho en pulir las hablidades que ya tenia.

    Caso irónico, la mayoria de mis compañeros/as (que ya son mayores de 20 años) no saben exponer en publico. Asumen que leer lo que tienen en PowerPoint es exponer, y les he dicho cientos de veces que eso no es exponer y que esta mal, agregandole que no se dan una leidita previa de la informacion que van a exponer.

    En una clase que estaban exponiendo sobre informatica, todo se vino abajo para unas compañeras cuando les preguntaron el significado de Windows NT y ellas no supieron que responder, lo que hizo que el maestro les recalcara leer previamente la informacion, no hacer kilometros de texto (que eso era. Lineas y lineas de palabras) y no vil mente copiar lo primero que se encuentra en Google.

  6. Pues yo he tenido que hablar/declamar/cantar frente a grandes audiencias, y nunca he sentido nervios o cosa parecida, y nunca he tenido que tomar curso o metodo para hablar en publico, siempre he creido firmemente que eso es algo con lo que se nace, y el gusto lo vas desarrollando, dice mi madre que desde chavito he sido bien chorero, ya a mis tiernos 5 añitos en el kinder me parabla a hablar frente a mis compañeros, las exposiciones en la escuela (desde la primaria hasta la universidad) siempre fueron elogiadas por los maestros (ja!) asi que al parecer en la finisima heredera hay una triunfadora en potencia… se me hace que llegara bastante lejos y no terminara blogueando o haciendo podcast de cine…

    • Yo mejor la empinaba. Y agarraba impulso desde 15 metros atrás para asestarle tremendo patadón en el chocho de fuerza tal que la dejara insensible de la cintura a las rodillas, jajaja. Si eso ne relaja a cualquiera, no hay nada qué hacer.

  7. Yo siento el nervio pero ya empezando vale gorro. Mi novia si es la que se pone muy mal si tiene que hablar en público. Me dice que hasta se pone nerviosa al saber que se va a poner nerviosa :S

  8. Es verdad que muchos se “apanican” y ha habido casos que hasta desmayados hay.
    Yo tambien siento los nervios pero no tan extremos. Eso si me dan muchas ganas de ir al baño por eso procuro no tomar mucha agua en eso casos 😛

  9. Yo siempre fui de los que les gustan hacer exposiciones al frente de su clase, aunque la verdad a veces no me sentía bien si una niña que me gustara se la pasaba viendo por la ventana para no pelar mi exposición, chale. Pero con el tiempo, ya en secundaria y prepa desarrollé mejor lo que era una actitud cínica (pero no mamona) de valemadrista ranteador y que se metía con el público para provocar que participaran. Me funcionó bien hasta la uni, y a la fecha mi truco sigue siendo ese.

    Ah, una vez sí hice rollo mis calcetines y los coloqué en mis calzones para aumentar el volumen del paquetón, nada más para poder pasar a exponer en la clase de una maestra guapetona que me caía mal por sus pendejadas de Feng Shui. Imagínenme ahí, totalmente serio y enciclopédico, parado frente a la clase con lo que aparentaba ser una erección de prominente volumetría y citando datos aburridísimos, solamente para que la maestra se incomodara por mi reacción involuntaria y totalmente inadecuada de mencionar. XD

  10. YA DECIDI DEJAR EL PSEUDONIMO A TOAT 4 THE DOUCHEBAGS, ESTE SERA MI NICK…respecto al tema, que chido que tu hija haya hecho algo que yo solo he hecho en mis sueños…hablar en publico sin orinarme (o cagarme)…gracias por mi saludo en el podcast 19!!!

  11. Me encanto este articulo! Felicidades a tu nena! Es cierto el miedo a hablar en publico es increible, yo he tenido dos que tres experiencias en eso y es horrible!

  12. Para mi, muy Dehesiano el post. Como que le faltó canela. No es de tus mejores escritos.

    Los osos y los nervios ante el público dan para carrilla malsana e hilarante y como que no atreviste a profundizar en ello. Igual traías hueva.

  13. La verdad es que hemos olvidado cómo enfrentábamos el miedo y esa es la razón por la que muchos profesionales, que pudieran destacarse, prefieren ocupar un segundo o tercer plano por no enfrentar el miedo a hablar en público.

    Cuando un niño empieza a caminar, primero empieza gateando, pareciera que al ritmo que va no lo logrará, pero finalmente, después de muchas caídas y levantadas lo logra. Como adultos, si tuviéramos que pasar por una experiencia parecida, desde la primera caída nos acobardamos y nos cuesta mucho seguir adelante.

    Así que no le tengas miedo a hablar en público porque si desarrollas esta habilidad lograrás excelentes resultados en tu desarrollo profesional, empresarial y de negocios. No te rindas nunca!.

  14. Desde la primaria mis padres me enseñaron a hablar en publico, en especial mi papá. Recuerdo muy bien que el publico mas grande que he tenido ah sido en mi servicio social, eran 400 lepes de secundaria prestando atención a mi “conferencia” sobre “Hábitos de higienes bucal de la población actual” Afortunadamente aplicando la técnica de Vertebreaker (la de hacer participar al publico, no la otra… ahí me hubieran calificado de depravado por las niñas en primera fila :S ) todo salio perfecto. 😀

  15. Cuando Trabajaba en la SEP, di muchos cursos y seminarios de informática (duh) a maestros normalistas, y mi secreto para conservar la calma es mirar al público persona por persona, y noto quienes me ponen verdadera atención y me fijo en ellos alternadamente.

    Y siempre trato de que sea divertida, aunque me pase de chistoso, jojojo

  16. Cosa rara yo mis habilidades para hablar en público se incrementan mientras más grande sea este. En una exposición en una habitación pequeña tartamudeo, se me olvida lo que tengo que decir, digo cosas incorrectas, mientras que frente a un auditorio nada, se me hace que me voy a lanzar de político, water parks for everyone, XP.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s