El animal más maldito

"You talkin' to me?"

Mi lista de animales favoritos cambia constantemente. Mientras que a principio del año declaré al mapache como mi predilecto, gracias a su pinta de ladrón enmascarado y a su peculiar talento para abrir botes de basura en busca de comida (cualidades que aprecio), regresé mis favoritismos al reino marino hace un par de semanas, pues tuve oportunidad de ver otra vez a ballenas saltando por la superficie del mar y salpicando todo con un despliegue de poderío tan grande como el de un diputado con fuero.

PERO… soy un ser humano de lo más inconstante y disperso, así que la noble ballena, aún en toda su majestuosidad, no cuadra con mi propia idiosincrasia. Ergo, es hora de cambiar de animal favorito una vez más. Así es, Finísimos y Finísimas, creo que hay un nuevo rey en mis predilecciones zoológicas (repitan ‘zoológicas’, antes de que comiencen con sus estúpidos chistes sobre predilecciones zoofílicas). “Pero Toño”, dirán los más confianzudos entre ustedes, que no respetan mis canas o mi reciente título de licenciado,  “¿Que no era el león quien ostentaba el honor de ser considerado como rey de la selva?”

Claro que no. El rey de la selva es, por puro mérito, el ratel.

¿No les suena? También se le conoce como tejón de la miel, o honey badger entre los angloparlantes. No importa el nombre. Este bicho podría llamarse Justin Bieber y aún así sería la criatura más osada, tenaz, atrevida, devastadora, mala leche y admirable del reino animal. Sigue leyendo