“¡Quítame esa cámara!” – 12 Grandes Rockumentales

Anvil: tranquilas chicas, están casados...

Anvil: tranquilas chicas, están casados...

Desde que tengo memoria he sido un consumidor compulsivo de música, en todas sus presentaciones. Mi colección de discos de vinil, Cds, cassettes, MP3 y uno que otro formato extinto (DCC, MiniDisc, DATs, 8 Tracks y hasta cintas de carrete abierto) se extiende en anaqueles, estuches, archiveros y discos duros… regados entre dos casas y una bodega. Pero no se detiene ahí. Colecciono libros sobre música, sean de referencia o biográficos. Cajas y más cajas de revistas Q, Mojo, Select, Uncut, Hit Parader, Billboard, Kerrang!, Guitar World, Rolling Stone, Spin, y hasta algunas copias maltrechas en papel revolución de NME, Melody Maker, Conecte y Rock&Pop. Videocassettes, LaserDiscs y DVDs reuniendo infinidad de presentaciones en vivo. Boletos de conciertos, programas oficiales, memorabilia. Camisetas negras conmemorando un sinnúmero de giras. Y ya ni hablar de los videojuegos que me hacen vivir vicariamente la existencia de una estrella del rock.

Pero entre tanta obsesión, siento una afinidad particular por los documentales sobre mis artistas favoritos. Es un género fílmico que me cautiva, pero cuando se une a la música a la que le he dedicado tanto tiempo y dinero cobra una dimensión obsesiva. Por supuesto, a fuerza de mirar cuanto rockumental se me pone enfrente he llegado a definir una lista más o menos estable con mis favoritos.

Dejé fuera esos macro-documentales como The Seven Ages of Rock o The History of Rock & Roll, básicamente porque son magníficos para entender un género a nivel histórico, pero rara vez revelan los detalles minuciosos que obtenemos con aquellos documentales dedicados a un solo artista, o al menos a un subgénero. Y quizá la ausencia del descomunal documental antológico sobre Los Beatles les parezca extraño, pero la verdad no nos reveló mucho más de lo que todos los fans de hueso colorado de la banda no supiéramos de antemano.

No, un gran rockumental debe ser capaz de sorprender. Debe cambiar nuestra manera de apreciar a un artista, para bien o para mal. Como soy el típico melómano pedante que cree que su opinión merece ser escuchada, comparto mi lista con ustedes. En el peor de los casos, tendrán material para criticar mis gustos. Y en el mejor de ellos descubrirán un gusto renovado por algun artista o banda que a lo mejor no les decía gran cosa. Vamos, pues. No están ordenados de ninguna forma, pues de por sí tuve bastantes problemas reduciendo el número a los que ven aquí:

Woodstock (1970 – Michael Wadleigh) y Gimme Shelter (1970 – Albert and David Maysles). Así nomás de entrada les receto una pareja de clásicos. Woodstock es el decano de estos documentales, así que merece su inclusión pese a estar más choteado que el símbolo jipioso de peace & love. Pero en su versión remasterizada, con una nitidez magnífica tanto en imagen como en sonido, nos permite entender la trascendencia que el magno concierto de 1969 tuvo para definir a toda una generación. Desde la excelente respuesta del público hacia los actos menores como Country Joe & The Fish y Santana hasta la energía pura desatada por The Who y Hendrix, es obvio entender el hype. Pero el uso de pantallas divididas mostrando dos o tres narrativas visuales simultáneas y la ausencia de un narrador logran involucrarnos con el suceso histórico de una forma por demás efectiva.
Por eso el balance ideal se logra al presenciar el desastroso concierto en Altamont, estelarizado por los Rolling Stones, vía Gimme Shelter. Lo que tenía que haber sido un grandioso festival gratuito se convirtió en pesadilla, debido a que los Stones decidieron contratar a la pandilla de los Hell’s Angels como elemento de seguridad. La cámara logra captar todo el aquelarre que se sucede desde que Jefferson Airplane toma el escenario, y para el momento en que los Stones comienzan a tocar la tragedia es inminente. El mirar el momento en que uno de los miembros de la audiencia es acuchillado hasta morir es un duro despertar para la generación de la paz y el amor.


End Of The Century: The Story Of The Ramones (2003 – Jim Fields, Michael Gramaglia). Si quieren explicarse cómo un ser tan bizarro como Joey Ramone pudo convertirse en uno de los frontmen más carismáticos en la historia de la música, tienen que echarse este histórico repaso por la banda que enarboló la bandera punk en los Estados Unidos y abrió las puertas del CBGB en Nueva York a toda una legión de grandes actos independientes (Patti Smith, Television, Talking Heads y muchísimos más). Lo más interesante de la historia de Los Ramones es la dinámica tan exitosa entre individuos que, para fines prácticos, se detestaban mutuamente. El reaccionario Johnny, las tendencias destructivas de Dee Dee y la introversión del enfermizo Joey no deberían haberles permitido permanecer juntos más de una semana, y sin embargo sobrevivieron (musicalmente) para darle al mundo una dosis regular de genialidad a base de tres xodidos acordes. Te hará pensar lo injusta que es la vida llevándose a tantos Ramones para el otro barrio, mientras hay Limp Bizkits aún vivitos y coleando.

The Last Waltz (1978 – Martin Scorsese). El genial director nos ha brindado algunos documentales magistrales, pero este documento histórico, cubriendo la última presentación de The Band al lado de un desfile espectacular de artistas invitados (Dylan, Clapton, Van Morrison, Muddy Waters, Joni Mitchell, Neil Young, Ringo Starr, entre otros), es una auténtica joyita. Presenciar la maestría de Robbie Robertson, Garth Hudson, Levon Helm y los desaparecidos Rick Danko y Richard Manuel nos ayuda a comprender porqué Bob Dylan los eligió para acompañarle a la hora de escribir tantos capítulos esenciales en la historia de la música. Y el exceso tras bambalinas durante ese épico toquín fue memorable, pese a los esfuerzos de Scorcese de omitir las partes más escabrosas durante la edición final. Vean los manerismos de todos los entrevistados en los segmentos que se intercalan entre canción y canción, y entenderán a lo que me refiero. Incluso se habla a la fecha de una toma donde Neil Young estornuda una auténtica estalactita de cocaína momentos antes de tomar el escenario. ¿Cómo te lo puedes perder?

Everyone Stares: The Police Inside Out (2006 – Stewart Copeland). Hasta el momento he mencionado el trabajo de cineastas de carrera. La peculiaridad de este film es que proviene en su totalidad de la cámara del baterista Stewart Copeland, cuyo hobby haciendo cine casero se transformó en un documento histórico de la mayor intimidad durante el meteórico ascenso de una de las bandas más brillantes de finales de los 70 y principios de los 80. Los comentarios del sarcástico Copeland nos llevan de la mano al descubrir a Sting como la figura central que eventualmente consideraría a la banda como una limitante a sus propias ambiciones (tristemente conformistas, como pudimos constatar después). Y la forma en que los inocentes músicos se van convirtiendo en cínicas celebridades es tan sólo uno de los múltiples encantos de la obra.



I Am Trying to Break Your Heart: A Film About Wilco (2002 – Sam Jones).
Uno de mis discos favoritos de todos los tiempos es Yankee Hotel Foxtrot, de Wilco. La historia detrás de su grabación es tan intensa y cruda como la música misma que lo compone. Las rencillas internas, los conflictos con la disquera, la lucha de Jeff Tweedy contra su propia personalidad torturada de artista incomprendido, la difícil vida en la gira, los reveses continuos… pero entre todo esto surge un auténtico diamante que nos hace olvidar las enormes presiones que requiere para siquiera existir. El documental entero vale oro tan sólo por una escena donde el atribulado Tweedy tiene que hacer charla brevemente con ejecutivos de la industria de la música, tan plásticos e ignorantes como los que pretenden parodiar películas como Spinal Tap. El dolor del artista ante tanta incomprensión se puede sentir en carne propia. Simplemente genial.

The Filth And The Fury (2000 – Julien Temple). ¿Qué se puede decir de los Sex Pistols que no se haya dicho ya? Mucho, gracias a la cercanía que el cineasta Julien Temple tuvo con la agrupación durante su era formativa. La brillantez de Temple para brindarnos un contexto histórico y social completo permite entender a la perfección la idea de que este grupo no sólo merecía, sino que necesitaba existir. Les sorprenderá la elocuencia del grotesco Johnny Rotten y la obvia sagacidad tiránica de Malcolm McLaren, pero quizá el gran shock sea ver y escuchar a un Sid Vicious coherente y sincero en sus breves instantes de sobriedad, como un triste preámbulo de la tragedia que iba a protagonizar en el ocaso de la banda. Todo esto aderezado por los comentarios de otras leyendas de la época (The Clash, The Buzzcocks, Siouxsie, et al).


Metallica: Some Kind Of Monster (2004 – Joe Berlinger, Bruce Sinofsky). Hay quienes opinan que Metallica en decadencia musical no ameritaba un documental. Nada más falso. En cuanto la brillantez de sus primeros discos comenzó a mengüar cada vez más, comenzamos a descubrir las auténticas personalidades de los miembros del grupo, donde destacan las de James Hetfield (luchando contra el alcoholismo) y Lars Ulrich (luchando contra tus esfuerzos por bajar sus rolas de Internet sin pagarle). Tras la mala voluntad del público fincada desde el caso Napster, sorprende que se hayan animado a participar en una película que los muestra tan vulnerables y propensos a la autoparodia. La presencia de un gurú a sueldo que pretende mediar entre ellos como una especie de life coach le añade algo de morbo a los eventos, pues estamos constantemente esperando el estallido de alguno de los miembros de la banda revelando que todo es una gran broma. Y la broma, claro, es que todo es en serio.

Dig (2004 – Ondi Timoner). The Dandy Warhols aún no han conquistado al mundo. The Brian Jonestown Massacre, mucho menos. Pero al seguir las historias paralelas de ambos grupos, partiendo de sus inicios en clubes de la costa oeste de USA en 1995, descubrimos dos caminos muy distintos para las bandas. Mientras los Dandies parecen predestinados a encontrar el éxito, gracias en gran parte a la buena fortuna, BJM lucen atados a las tribulaciones de su autodestructivo líder, el talentoso Anton Newcombe. Una breve secuencia sin cortes nos muestra a Newcombe, con un físico visiblemente consumido por la heroína, grabando pistas y sonidos de una enorme variedad de instrumentos y fuentes, en una extraña cacofonía que, de repente, se manifiesta como una increíble experiencia auditiva. Resulta difícil entender cómo un ser tan brillante puede al mismo tiempo agarrarse a golpes con los miembros de su banda en pleno escenario, durante una presentación preparada ex profeso para representantes de disqueras interesados en firmar a la promisoria banda. Los excesos de Anton se contraponen con la actitud más calculada de su contraparte en The Dandy Warhols, Courtney Taylor-Taylor, quien constantemente busca la aprobación de su ídolo, sin éxito. Aquí aplica el cliché del descarrilamiento de un tren: es terrible, pero simplemente no puedes apartar tus ojos de lo que está ocurriendo.

Don’t Look Back (1967 – D.A. Pennebaker). A mediados de los 60, el hijo predilecto del folk está pasando por una crisis existencial. En resumidas cuentas, la música en su cabeza lucha por escapar del género donde es considerado un Dios. Así es como Bob Dylan se decide a romper las ataduras de su propio talento para “electrificar” su estilo, amenazando con perder a sus legiones de seguidores pero dispuesto a explorar todo un nuevo universo de sonidos y sensaciones. El documentalista D.A. Pennebaker logró entrar al austero círculo en torno a Dylan, y así es como pudo acompañarle por el desigual sendero que separa a un músico más de un artista consumado. En el proceso logramos comprender el mundo de influencias que forjó al cantautor desde edad temprana, pero a la vez compartimos su desencanto con la fama y la adulación que amenazaban con limitarle artísticamente.  Y como tráiler para la película, nada mejor que el ya legendario clip con Subterranean Homesick Blues, ampliamente imitado… y jamás igualado.

Tom Petty And The Heartbreakers: Runnin’ Down A Dream (2007 – Peter Bogdanovich). Antes mencioné que un gran rockumental es capaz de hacerte apreciar aspectos de un artista que puedes haber pasado por alto. Nunca me ha sucedido algo en mayor medida que con este monstruo de cuatro horas de duración. Siempre me había considerado fan del relajado y cool Petty, con su pinta de surfer retirado y su voz de vaquero borracho en noche de karaoke. Pero sólo al recorrer la historia de este músico pude reconocer la magnitud de su genio y el inmenso reconocimiento que le dedican los músicos de verdad. Petty ha escrito un legado interminable de rock finísimo, con una manufactura impecable y un éxito mayúsculo en ambos lados del Atlántico. Pero a la vez ha sido recurrentemente solicitado por los grandes genios de la música en diversas etapas de sus carreras. Roger McGuinn. Bob Dylan. George Harrison. Stevie Nicks. Roy Orbison. Todos ellos gozaron de resurgimientos gracias a la visión de Petty. También desafió (¡CON ÉXITO!) a los monstruos de la industria musical muchos años antes que Pearl Jam se enfrentase a Ticketmaster. Pionero de la era del videoclip artístico. Compositor admirable. Productor genial. Y por si fuera poco, sus presentaciones en vivo son la personificación auténtica del rock ‘n roll en su forma más pura. Sí, aún transcurridas las cuatro horas me quedé pensando, ¿habrá alguna versión con mayor cantidad de material?


New York Doll (2005 – Greg Whiteley). Pocas bandas han dejado un legado tan formidable después de una carrera tan corta. Los New York Dolls, marcados por la contraversia y la tragedia en casi igual medida, brillaron brevemente durante los 70 para desaparecer de súbito. Nadie se vio más afectado por el raudo paso por la fama como el bajista Arthur “Killer” Kane. Sumido en el alcoholismo y la depresión, se lanzó de un tercer piso, quedando afectado de por vida con daños cerebrales. Kane buscó paz y refugio adoptando la fé mormona y trabajando como bibliotecario, hasta que Morrissey (uno de los fans más grandes de los Dolls) gestionó una reunión de la banda para una presentación en vivo. El documental nos muestra la vida ordinaria de Kane, y su creciente entusiasmo por probar suerte en el escenario una vez más al lado de los únicos dos Dolls sobrevivientes (David Johansen y Sylvain Sylvain). No quiero arruinarles esta magistral obra revelando el final, pero créanme cuando les digo que sí se le salen las lagrimitas al más cínico.

MENCIONES HONORÍFICAS…

No Direction Home: Bob Dylan (2005 – Martin Scorsese). La continuación perfecta a Don’t Look Back, con acceso ilimitado gracias a que dirige el buen Marty.

U2: Rattle And Hum (1988 – Phil Joanou). Funciona mejor como concert film que como documental, pero aún así nos muestra a la banda a punto de entrar a la gran disyuntiva de sus carreras.

The Devil And Daniel Johnston (2005 – Jeff Feuerzig). ¿Genio o enfermo mental con pretensiones? Fórmate tu propio criterio.

The Decline of Western Civilization (1981, 1988, 1998 – Penelope Spheeris). En tres partes. La primera sigue a las bandas punk de Los Angeles a principios de los 80 (Black Flag, Circle Jerks, Germs, etc). La segunda está dedicada a metaleros angelinos o habituales de clubes como The Roxy y The Whisky A-Go-Go (W.A.S.P., Poison, Faster Pussycat). La tercera parte vuelve a la escena punk abordada en la primera película, analizando lo que sucedió con sus protagonistas al paso de los años. Las tres son brillantes…

Live Forever (2003 – John Dower). La explosión del Brit Pop, sobresaliente por los testimoniales de sus propios protagonistas (Oasis, Blur, Pulp y demás).

Standing In the Shadows Of Motown (2002 – Paul Justman). Esencial para los aficionados al género.

Edgeplay: A Film About The Runaways (2004 – Victory Tischler-Blue). La primera gran girl band y su lucha por pertenecer a un género dominado por hombres. Sólo le falta la colaboración de Joan Jett, pero aún así es una obra muy reveladora.

PARA EL ARCHIVO HISTÓRICO…

Seven Ages of Rock. Brillante obra producida por la BBC.

The History of Rock ‘N Roll. Más viejita que la anterior, pero muy bien lograda, sobre todo en los segmentos dedicados al glam rock y al punk.

MUERO POR VER…

Joy Division (2007 – Grant Gee). Porque la muerte de Ian Curtis siempre me ha provocado la curiosidad por saber hasta dónde hubieran llegado.

Anvil! The Story of Anvil (2008 – Sacha Gervasi). La banda metalera sin suerte, pero con toda la voluntad de seguir intentándolo. Tengo que conseguirla, ya. ¡YA LO VI! ¡Y está rompemadres!

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29 comentarios en ““¡Quítame esa cámara!” – 12 Grandes Rockumentales

  1. Te falto Shine a Light pero de los que mencionas y he visto si están muy chingones.

    Otra de culto seria Jonas Brothers: The 3D Concert Experience

  2. Estaba a punto de berrear airadamente por la ausencia de DONT LOOK BACK (sin apostrofe, según Pennebaker que porque así se veía más chido) y No Direction Home, pero lo chido es que aparecieron abajito con otros bastante buenos.

    Coincido con la mayoría en la lista… algunas hasta se me antojó volver a ver.

    Sabes cuál también incluiría? el Parallel Worlds Parallel Lives, sobre el vocalista de Eels y como mezcla en su música la teoría física de universos paralelos que inventó su padre.

    Pueden conseguirlo (legalmente) aquí:

    http://www.pbs.org/wgbh/nova/manyworlds/

    o en su torrent favorito

    Saludos!

  3. Nel, no estoy de acuerdo. Si bien, el “Beatles Anthology” no aporta datos novedosos, todo el metraje inédito, las entrevistas y el “detrás de cámaras” de los videos “Real Love” y “Free as a Bird”, y otras lindezas q

  4. Nel, no estoy de acuerdo. Si bien, el “Beatles Anthology” no aporta datos novedosos, todo el metraje inédito, las entrevistas y el “detrás de cámaras” de los videos “Real Love” y “Free as a Bird”, y otras lindezas que antes sólo se conseguían en Meave (cuando estaban en la calle, antes de la plaza) la Ciudadela y el Chopo (cuando era rocker, no esa ensalada de “tribus” que es ahora); decía, todo esto le dan otra dimensión, nada que ver con el “Beatles Complete”, que si estaba más de huevita, con la narración de Malcolm Mc Dowell (yo esperaba que en cualquier momento, la narración se empezara a escuhar en la jerga de “Naranja Mecánica”.

    Algunos de los que mencionas, la verdad ni los conozco, pero siento que también se deberían mencionar películas tales como “The song remains the same”, de Led Zeppelin; “The kids are al’right”, de The Who. Además de la bromita titulada “This is Spinal Tap”.

    Perdón, en el comment de arriba me equivoqué. Saludos Toño, veré cuales consigo de los que mencionas y no he visto. Saluditos

  5. Se te fue la de “Hevy The History of Metal” y uno del Punk britanico que no me acuerdo como se llama, pero salio en Vh1.

    Maestre Toño donde consigo los documentales que pasan en Vh1? Neta que quiero conseguirlos y verlos otra vez.

  6. Debo confesar que nada más vi Some kind of Monster y Seven Ages of Rock, el primero me parece bastante bueno, es interesante ver como los egos de James y Lars chocan continuamente, el tambaleo de la producción del disco por los problemas de alcoholismo de James y su personalidad hasta cierto punto bipolar, y cuando al fin encuentra la inspiración, aunque el St Anger resulto un disco bastante mediano.

    Y el de Seven Ages of Rock es buenísimo

  7. Mi estimado Toño serias tan amable de informarme en donde puedo conseguir la pelicula de The Band porque yo tengo el disco y dejame decirte que esta muy chin#%&, es mas consegui el disco despues de ver la pelicula que la pasaron por canal 11 hace un buen de tiempo.

    Saludos!!

    P.D. Ya conseguiste la nueva cancion de James???

  8. ¿y las biopics de rock-stars? ¿o son material para otra entrada? Hay de donde sacar material: La Bamba, The Doors, Sid & Nancy… Échele ganitas, y póngase a chambear. Besos

  9. Me declaro ignorante del tema. Como sabrán, la música forma una parte nsds impresionante de mi vida e intereses, a menos que esté acompañada de visuales simplemente chngonas, como un video, el soundtrack de una buena película o un AMV.

  10. Chingona antología, aunque debo aceptar que el unico que he visto es la de 7 Ages of Rock y el Some Kind Of Monster de Metallica.

    ¿Por cierto y los documentales del Sam Dunn? Metal: A Headbanger’s Journey, Global Metal y el mas reciente Flight 666 de Iron Maiden son unas documentales muy bien hechos, vale la pena verlos [para quienes somos fans, nos prende la pila; para los que estereotipan al metal como algo sin estructura o satánico, ahi se despejan las dudas de que [no todo] el Metal es malo.]

    Saludos y que el maloccio de Ronnie James os acompañe

  11. He visto casi todos los documentales que pones, exepto el de Police y el de The Runaways y mi lista de 3 seria algo asi:

    – Woodstock
    – Joy Division
    – I Am Trying to Break Your Heart: A Film About Wilco

    Razon de gustos simplemente, el #1 lo dice todo, el #2 las tomas de Manchester en los 70’s y ver tanto material de la banda me hizo babear, el #3, es por que Wilco es una de mis bandas favoritas y ver lo que es el proceso creativo incluyendo peleas, y ese silencio de parte de los de la disquera que en verdad me hizo enojar y claro el glorioso resurgimiento simplemente ensucio mi ropa interior…

    Y bueno! varios documentales que pones ahi se han presentado en ciclos en la cineteca, en proximos dias se iniciara esa muestra:

    http://www.cinetecanacional.net/ciclos.php?cic=1082

    En ese link esta el programa, horarios y demas, personalmente ya ando preparando el dinero para el abono, ya que tambien hay una muestra de cine japo y si fuera por mi me quedaria ese mes a vivir ahi, aunque cerca esta el hospital de Xoco y puedo hacerlo ahi…

    Salu2~

  12. Estoy revisando mi “pirateca”, y veo que también hay otro documental muy chicle bomba: “Hail, Hail! Rock & Roll” sobre Chuck Berry… te lo recomiendo. saluditos

  13. ScottWalker 30 Century Man. No quiero incluirlo en tu lista, pero si conoci a este tipo que me parece super importante y nunca lo habia oido mencionar. dale un vistazo a ver si te cuadra. un abrazo.

  14. Anvil The Story of Anvil es de lo mejor que se haya filmado jamas enserio, y si quieres leer una reseña, no muy buena pero al fin y al cabo reseña pasate por mi blog, es verdad son como Spinal Tap pero estos cabrones (con bastante talento) son verdaderos.

  15. Excelente post estimado Sr. Toño S.!

    Lo que màs me llena de gusto, es la menciòn del Tom Petty y sus Rompecorazones!!!! Honor a quien honor merece que no? No por nada el master -como usted lo menciona acertadamente- tiene -tuvo- amigotes pesados -Harrison, Dylan, etc.- ademàs de tener el honor de haber sido -junto con sus Heartbreakers- la banda de apoyo para los ultimos 5 discos de San Johnny Cash!!! Si quiere echarse el rebane y esbozar una sonrisa marca Crest, bajese “Sea of heartbreak”. Puede escuchar claramente cuando el Petty comienza a contar: one, two, three…
    La Porqueria y la Furia, Estoy tratando de romper tu corazon y Alguna clase de monstruo tambien se cuecen aparte… que chingon ver que Juanito Podrido no solo tenia jodidos los dientes -gracias por PIL-, y se cargaba un verbo. Al Jeff T. decepcionado de la industria discografica -tendra algo que ver su pasado punk con Uncle Tupelo?- y los berrinchotes del pinchi enano del Ulrich porque Napster lo jode o porque le aplastan su piecito de hobbit en un estuido -nota: no se debe estar descalzo al lado de una silla que tenga rueditas-.

    Pregunta: ya vio American Hardcore de Paul Rachman? Con apariciones de los Bad Religion, Black Flag, Minor Threat-Fugazi, Bad Brains y màs… verlos morrillos y rucones no tiene precio. Y Rude Boy de The Clash???

    Saludos y sigale pa lante!

  16. Si les gusta el metal “Metal: A Headbanguer´s Journey” es la mejor, también la de “Heavy Metal: Louder than Life” esta buena pero recomiendo más la primera

  17. Uno que esta muy interesante es el de “Punk:Attitude”, asi es: La historia del punk, lo que mas me gusto de ese documental fueron los agudos y graciosos comentarios de Henry Rollins, hahaha, es wey me cae rebien, como decimos por mis lares: “ese vato es al mero pinche putazo”.

    Otro chidillo es el de “Once Upon a Time in Norway: the history of Mayhem and the rise of Norwegian Black Metal” o el de “Until The Light Take Us”, tambien de Black Metal.

    Saludos

  18. Bueno yo el primer rockumental que me chute fue elde Woodstock recuerdo que era hasta en formato vhs muy chingon pero creo que no hiciste referencia a uno de los mejores Pink Floyd “The Wall” no se que hizo para merecer tu omision como quiera excelente gusto musical ¡estas grueso we! saludos y mas saludos.

  19. Si quieres ahondar más en Joant Jett puedes ver “The Runaways” (2010-Sigismundi) que se estreno a comienzos de este año (aunque parece que paso sin pena, ni gloría, es decir yo no he visto muchos comentarios).

    Es la contracara de “Edgeplay” por el rollo aquel de los derechos. Las dos de enfrentaro a rollos de derechos, en fin.

  20. ami me gustan bastante los documentales de la bbc, con 7 ages of rock te da muchas ideas de que poner en tu playlist si no sabes mucho de rock pero esta chido, otro de la bbc que me gusta bastante es el de prog rock britannia, es de la historia del rock progresivo, en 7 ages of rock ignoraron totalmente al progresivo, pero fue uun movimiento de los 70 como el glam… y los musicos de progresivo realmente son inhumanos, es una pena que no tengan tanta popularidad porque muchos se merecen estar in the hall of fame .. creo que asi se dice.. si te gustan los documentales que hablen de movimientos ese esta bueno, solo que esta en ingles

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