Ensalada de Pendejadas – Junio ’09

U2 - Zooropa???

  • Es muy buen actor y todo eso, pero la verdad no puedo ver a Nicolas Cage sin imaginarme a un perro Basset Hound (el de Hush Puppies, para los no iniciados) mirando a alguien comiéndose un sandwich de roast beef.
  • No me gusta meter la laptop al baño cuando voy al W.C. porque pienso que estoy contribuyendo indirectamente a la muerte del periodismo escrito.
  • Hay quienes no comen atún para no fomentar la muerte de delfines en las redes. Yo estoy armando un grupo de choque que impida la entrada a Sea World y otros parques acuáticos hasta que no le den chance a los atunes de saltar a través de un anillo con fuego y aventarle pelotas de playa al público de un coletazo. En este mundo todos debemos tener acceso a nuestros sueños de farándula.
  • Sé que ya me estoy haciendo viejo porque uso recurrentemente palabras como “muchachada”, “trolebús” y “farándula”.
  • Paris Hilton se autodenomina como sexy, pero creo que ninguna mujer merece ese calificativo si no puede llenar unos chones talla adolescente.
  • ¿Cómo se le llamará a la sensación que se genera cuando te das cuenta de que tus papás suelen dejar menos del 10 por ciento de propina en restaurantes?
  • Un día me gustaría estar presente en el preciso instante que una pluma Bic deja salir la última gota de tinta, dejando el tubito de plástico completamente transparente. Es un hecho más raro que ver un Yeti.
  • Mi perfil de Facebook tiene más amigos que yo.
  • ¿Saben que me late un buen? Cuando mi mujer se viste de enfermera. Y luego, ya vestida así, que agarre el coche y se vaya a un hospital, a trabajar de enfermera. Y que aporte dinero a la casa, porque la verdad los salarios en la industria clínica están muy bien pagados.
  • El mundo se divide en dos clases de personas: los que voltean a ver el papel de baño después de limpiarse y los que no.
  • ¿Alguien ha averiguado si las grandes celebridades de África y Asia suelen adoptar exclusivamente niños gringos güeritos?
  • Mi hija me preguntó porqué ella no tenía una hermana gemela. Le dije que sí la tenía, pero que la guardamos en un congelador para usarla como refacciones por si ella se descompone. Eventualmente le encontrará la gracia a mi respuesta.
  • Los psicólogos se sienten muy acá, pero no lo son tanto. Fíjense en la cara que ponen cuando les preguntas si es posible que tus personalidades múltiples se enfrenten a golpes con tu amigo imaginario. ¿Ven? Fraudes, todos ellos…
  • No puedo siquiera pensar en Salma Hayechichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis chichis. Ni escribir tampoco, claro.
  • No entiendo a la gente que te mira raro si les dices que comes pancita, morcillas o escamoles, pero no ven raro el desayunar un par de huevos todos los días. ¿Dónde está la superioridad al consumir embriones de un animal capaz de comer su propio excremento?
  • Me gusta dejarme los calcetines puestos durante el sexo. Es que el cuarto donde está la compu es bien frío.
  • Una botella de agua cuesta diez pesos. Una botella de refresco cuesta los mismos diez pesos. La última contiene la misma cantidad de agua que la primera, más los demás ingredientes que la hacen refresco, y no agua simple. A menos que alguien le esté regalando dichos ingredientes a la refresquera (sumamente improbable), el costo de los mismos hace que estén perdiendo dinero con cada botella de refresco que sale de la fábrica. Y Obama rescatando a la industria automotriz… ¡Prioridades, señores!
  • Creo que a menos que resurja la campaña publicitaria que le dio origen, mi récord de haber sido echado de bares y antros de moda por ordenar una Cubanderas quedará ahí para la posteridad.
  • Hoy en día solemos aplicar el título de rey, reina o zar (El Rey del Rock, La Reina del Pop, El Zar Antidrogas) sin ponernos a pensar que también hubieron muchos reyes, reinas y zares malos. Para ser parejos, tendríamos que usar todos los títulos disponibles, sin discriminar ni temerle a las combinaciones originales. El Tlatoani del Derecho Penal. El Führer de la Canción Ranchera. La Dominatrix de la Repostería. El Macho Alfa del Macramé. La Sultana del Ejote con Huevo. El Proxeneta de la Actuaría…
  • Apenas me estoy poniendo al corriente con la tele nacional, y no me entusiasma mucho, excepto por ese programa de comedia donde Maité Perroni y Raúl Araiza Jr. hacen parodias de los partidos políticos. ¡Vi el sketch que hicieron donde hacen burla del Partido Verde Ecologista y estuvo genial! Es ese sello distintivo de los Araiza, de veras…
  • ¿Cómo puede uno saber si ya se echó a perder un queso Roquefort?
  • Estoy seguro de que menos gente desconfiaría de China si hubiera chinos pelirrojos. Los pelirrojos suelen compensar sus diferencias en pigmentación folicular aceptando de buena gana los apodos alusivos: el Duracell, el cerillo, el Archie… Cuando uno se lleva con alguien de apodo, las relaciones humanas van en vías de ser duraderas. Pinches chinos sin sentido del humor.
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ARCHIVO MUERTO: Hormigas

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Notiux del Editiux: Uno de los pequeños placeres al escribir es tomar una premisa entretenida y vaga, para seguirla durante un desarrollo incierto, sin saber nunca cuándo o en qué terminará. Yo e intentado varias veces este ejercicio, pero el único cuyo resultado final me ha dejado satisfecho es el de este, preparado para las sesiones del Planeta Paulina, basado en una historia de Will Self, uno de mis autores preferidos. A él seguro le quedó más bonita su reflexión sobre la cuestionable condición de los “todopoderosos”, pero creo que yo me divertí más.

20 de junio  de 2000

Hormigas

“El gran éxito de la mayoría de las religiones es

hacernos creer que existe un hombre invisible.”

– George Carlin

Hoy el día ha estado bastante tranquilo. 18’248,590 personas se despertaron por la mañana, pero a propósito hice que 982,227 lo hicieran más tarde que de costumbre, haciéndoles perder minutos valiosos para llegar al metro o tomar el metro, y para checar tarjeta o llegar a la escuela. Curiosamente esa fue la gota que derramó el vaso en algunos de los casos (689 para ser exactos), y fueron despedidos por sus jefes. Creo que el hecho de haber determinado que el 20% de los jefes no durmieran completas sus horas acostumbradas tuvo algo que ver en esto, pero nunca podemos desestimar la volatilidad del ser humano. Y yo menos que nadie.

El hecho de levantarse tarde también generó tráfico inusual en horas avanzadas. De las 8 y media a alrededor de las 10 hubo más trayectos vehiculares que de costumbre, por lo que se generaron 62 toneladas adicionales de desechos tóxicos en forma de partículas suspendidas y emisiones contaminantes. Esto sumó 18,228 casos de enfermedades respiratorias, lo que puso a trabajar horas extra a un grupo de 42 empleados farmacéuticos. En su caso particular, parece que el jefe (quien no había dormido bien la noche anterior) tuvo un error de juicio y destinó un contingente especial de empleados a laborar un turno extra en la distribución adicional de antihistamínicos, antigripales y antibióticos.  Aqui sucederá algo curioso: una madre cuyo recién nacido tardó más en despertarse por la mañana de hoy se asustará mucho,  y acudirá con el niño en brazos a una clínica cercana. El médico de guardia (quien tampocó durmió muy bien, que digamos), asociará el malestar del infante con el exceso de contaminantes presentes en el aire durante el día, y aprovechando el envío suplementario de medicamentos que los laboratorios anticiparon ante la posible demanda, recetará uno de estos antihistamínicos al niño. Ese niño no despertará el día de mañana, ni nunca más. El doctor, en su somnolencia, olvidó preguntarle a la madre sobre posibles antecedentes alérgicos en la familia.

La noche siempre se complica. En cuanto se pone el sol, será otro el que tome las riendas de lo que pasa aquí. A veces manda que un número muy elevado (hasta un 50% en ciertas ocasiones) se vaya a dormir un par de horas más tarde que de costumbre. Eso sucedió precisamente ayer, aunque sólo fue un 10% el total de los que se desvelaron. ¿Cómo iba yo a saber que fueran tantos? Si lo hubiese sabido antes, a lo mejor hubiera hecho que sólo 131,114 se levantaran tarde. Pero las cosas suceden por algo.

Al menos compensé un poco lo sucedido cuando decidí que 11,994 decidieran no comprar el periódico el día de hoy. Cierto, esto provocó que 31 voceadores no alcanzaran sus cuotas de venta mínima diaria, pero sólo 4 de ellos no llevarán dinero suficiente a casa esta noche. Y por otro lado, 1,401 de los que no compraron periódico hoy entablaron conversaciones con perfectos extraños. 204 romances florecieron, y aunque 29 de ellos terminarán con matrimonios establecidos, sólo 9 de dichos matrimonios podían considerarse como “matrimonios felices”. Curiosamente, esos 204 romances producirán 7 niños y 2 niñas dentro de 9 meses. Uno de los niños no sobrevivirá el parto. Tampoco lo hará una de las madres, pero no la de ese niño en particular.

No es fácil llevar la cuenta de todos. No es fácil decidir quiénes van a hacer  algo distinto, y quienes sólo sufrirán las consecuencias de esos actos “aleatorios”. Pero nadie dijo que este trabajo fuera fácil. De hecho, creo que me puedo considerar afortunado de que me haya tocado aquí. Conocí a uno de los que maneja Luzón, y a la que lleva Johannesburgo también. Son capaces, pero creo que no lo suficiente para llevar esas dos ciudades en particular. No sé si haya alguien capacitado para una labor así, de hecho. Quizá Remo, pero no creo que le den otra oportunidad. Nadie le ha dado nunca una otra oportunidad desde lo de San Francisco. ¿Porqué dársela ahora?

Creo que será mejor descansar un rato. No sé que vaya a pasar en especial esta noche, pero mientras no sea una tromba, creo que estaremos bien. Yo, por mi parte, voy a generar un brevísimo apagón, no más de 3 minutos, en punto de las 6:17 A.M., provocando que un 18% de los despertadores eléctricos sin respaldo de batería suficiente no suenen a tiempo. Mis cálculos dicen que se levantarán tarde alrededor de 7,250 y más de la mitad de ellos saldrán de casa sin desayunar. Pero mis cálculos pueden fallar. Todo, de hecho, puede fallar en un momento dado.

Ya llegó el que andaba ausente…

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Ya me había hecho la firme promesa de no descuidar nunca más un blog por tiempo prolongado. Pocos espectáculos son tan tristes que el entrar a una página web donde esperas hallar algo de contenido nuevo (aunque por “contenido” entendamos “las sandeces del Toño”) sólo para descubrir que sigue apareciendo la misma imagen , el mismo texto vetusto y los mismos comentarios añejados en barrica que viste con anterioridad. Y más de una vez.

Así pues, voy a enumerar los pretextos que me han obligado a ausentarme de este espacio tan querido y de sus no menos queridos lectores, a manera de disculpas. Sí, son “pretextos” y no “razones”. ¡Honestidad ante todo, carajo!

  1. Me estaba mudando. No sólo de casa, sino de país. ¿Se acuerdan la última vez que se cambiaron de hogar y de la profuna güeva implícita en empacar todas sus cajas llenas de cómics, CDs, camisetas de Metallica, souvenirs sentimentales, tenis con olor a zombie, gafas oscuras adquiridas en tiendas de gasolinera, colecciones de botellas de cerveza de otros países, pornografía camuflada dentro de inocuos disfraces (la Hustler dentro de un Hola!, el DVD de Asian Debutantes en la caja de Los Mejores Goles de Francia ’98), docenas de gorras beisboleras, tarjetas de antros teiboleros, el balón de Americano, un curso de Francés en audiocassette, el Xbox 360, la calculadora científica que siguen sin saber usar, siete lociones a medias, la compu, la tele y el iPod? Multiplíquenlo por el número de regresos de Brett Favre, súmenle al subtotal el producto interno bruto de Suecia, alarguen el resultado a una distancia equivalente a recorrer el desierto de Gobi en monociclo sin asiento y ni así se acerca al xodido aquelarre que nos encontramos en estos últimos días transcurridos entre territorios estadounidense y mexicano.
  2. El Internet vale para puro chile. No me refiero al medio, sino a las velocidades de conexión. En tres semanas he ensayado con casi todas las opciones “Banda Ancha” en oferta para el mercado civil, y estoy a punto de meter la mano en la licuadora andando para ver si así se me distrae el coraje. Servicios que prometen 2Mb por segundo (de por sí lentón) y en la práctica no pueden rebasar la cuarta parte de esa cifra. Juramentos de que se pueden conectar simultáneamente hasta media docena de periféricos en red sin afectar desempeño, pero que en realidad provocan desconexiones temporales (de uno a 15 minutos) al accesar dos personas simultáneamente a la cuenta de Internet “familiar”. Atención al cliente proporcionada por débiles mentales incapaces de aconsejar entre hacer un buche de agua y uno de cianuro. Olvídense de la Supercarretera de la Información que se vaticinaba a mediados de los 90. México está firmemente instalado en el Camino Ejidal de Terracería con Deslaves Frecuentes, Cruce de Ganado, Estacionamiento en Triple Fila y Baches Tragavochos. De La Información. Y ya veo que la solución en puerta va a ser ponerle un segundo piso al Internet.
  3. Mi hija me distrae. Este es el lado bueno de toda la situación (para mí, obvio). El volver a trabajar desde casa me permite convivir con mi heredera universal (más madura que el padre a sus tiernos 5 años) durante mucho más tiempo que el que tenía en mis recientes días de trabajador “de nueve a seis”. Esto da pie a frecuentes concursos de eructos y otro gases nobles, prolongadas sesiones de Karaoke (ver punto 4) e intercambios como el que aquí reproduzco, mientras jugábamos a que Natalia tenía una pizzería:

ATENCIÓN: El siguiente diálogo es traducción del inglés original. No lo digo por mamón, sino para que se imaginen a mi hija con voz y acento como de Vikki Carr, hecho que aumenta el potencial cómico de la anécdota.

NATALIA: Buenas tardes, bienvenido a Pizza Hut, ¿qué va a ordenar?

TOÑO: Buenas tardes, quiero llevar una pizza que sea mitad de queso y mitad de aceitunas verdes con anchoas…

N: OK, mitad queso y mitad aceitunas verdes con anchoas. ¿Qué quiere tomar?

T: Una cerveza Guinness, por favor.

N: No tenemos cerveza.

T: Ginger Ale, entonces.

N: Tampoco hay (la imaginación de mi hija puede ser muy restrictiva).

T: ¿Qué hay de tomar?

N: Sólo tenemos vino y coca cola.

T: ¡Magnífico! Quiero un Calimocho, por favor. (ODIO esta bebida, pero ya estaba yo entrando en el modo “cliente difícil” para poner a prueba la paciencia de mi hija. Les advertí, soy un inmaduro).

N: No tenemos Calimocho.

T: Claro que sí.

N: Claro que no.

T: Claro que sí.

N: Claro que no.

T: Claro que sí. El Calimocho es vino Y coca cola.

N: (Duda un poco) No se lo puedo vender.

T: ¿Porqué no? Aquí está mi identificación, soy mayor de edad (un bluff, porque mi licencia de conducir está vencida, pero por suerte no se da cuenta de la fecha de expiración).

N: No puedo preparar Calimochos. Pida otra cosa.

T: Quiero hablar con su supervisor.

N: No está. Fue a comprar queso.

T: Entonces quiero hablar con el gerente. Este servicio chupa, grande tiempo (This service sucks, big time en el original, mucho más agresivo).

N: El gerente no está.

T: ¿Qué? ¿Cómo es posible? ¿Quién está a cargo de este inmundo negocio?

N: Yo.

T: ¿Usted? ¡JA! Yo no la pondría a cargo de separar piedras en un plato de lentejas, mucho menos de un establecimiento comerc…

N: OK, su pizza está lista. ¿Quiere queso parmesano rallado con su orden?

Como pueden apreciar, mi hija está más que preparada para el sector servicios. Tiene talento natural.  Y estos intercambios pueden consumir gran parte del día.

4. Estuve montando mi estudio de grabación casero. No sé si es el trauma de que en la universidad había que suplicar para obtener tiempo aire en las cabinas de radio para mal producir nuestros pininos radiofónicos, o la enorme facilidad que la era digital vino a traer a nuestro podcastero mundo, pero recuperé mi gusto por la radio de un par de años para acá, al punto de que me hice de una consola portátil USB de 5 canales, un par de micrófonos decentes y unos cómodos audífonos para monitoreo, y he estado ensayando con diversos proyectos que ustedes mismos ya han tenido oportunidad de sufrir (sí, el podcast que subí aquí hace un par de meses). Ya estoy en proceso de revivir viejas glorias con mis cuates de antaño en forma de nuevos podcasts, pero tuve que cargar desde el gabacho con toda la parafernalia que ya tenía montada de forma semi permanente. En fin, tomen este punto como un breve anuncio respecto a que pronto habrá nuevo contenido MP3 para este blog.

5. He estado comiendo nopales. A lo largo de casi 6 años de no visitar México hemos logrado superar, con mayor o menor éxito, la rara disponibilidad de nuestras muestras culinarias nacionales más representativas. Ya encontramos un lugar en Miami que vende tacos al pastor decentes. Mi cuñada nos lleva paquetes mariguanísticos con tacos de suadero del Charly, congelados. Mi mujer puede improvisar excelentes guacamoles, chilaquiles y hasta chicharrón en salsa acudiendo a los supermercados adecuados para procurar los ingredientes básicos. Pero los nopales, nel. No son lo suficientemente populares ente La Raza del otro lado como para garantizar su importación a los EEUU, ni han despertado la curiosidad del paladar gringo. Así que después de tantos años, me he estado pegando unos encuentros con la nopaliza más intensos que aquella vez que fui a ver a los Dug Dug’s en un antro de Insurgentes Norte. Ahórrense los chistes asociativos entre los nopales y la condición babosa. No van a mermar en nada mi entusiasmo por ese manjar de jade que alimentó a emperadores y espinó a penitentes. Hoy tocan en ensalada. Omaigod!

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6. Sufro de bloqueo de bloggero. No confundir con el bloqueo de escritor, mucho más serio. La verdad casi no hay excusa para no bloggear. Ni siquiera hay que ser cien por ciento original, pues basta comentar alguna pendejada acerca de otra pendejada para saldar la cuenta del día. O refritear un contenido enlatado más, como es costumbre en este mismo URL. Pero ya les he dicho que no me late esa clase de desperdicio de banda. Es por eso que mi Twitter se compone de falsos encabezados periodísticos (¡pero originales!) cortesía de Finísimas Personas Press ® o de cambios realmente drásticos en mi status personal. Jamás me van a descubrir actualizando mi situación con un “Estoy tragando Cheetos mientras veo un episodio de Viaje al Fondo del Mar” o “Me acabo de sacar un moco con sangre”. El bloqueo de bloggero que padecí hasta hace poco es la funesta combinación del punto 2 con el proceso engorroso de descubrir qué es lo que vale la pena compartir con la banda, y qué va a resultar reiterativo en vigor de que TODO EL MUNDO ya está tocando el tema a su manera y por sus medios. En esencia, he estado analizando lo que hay que hacer para mantener el interés (de ustedes y mío) por visitar la página.

7. Mis Pumas me mantuvieron ocupado/preocupado/sublimado. Ya llevaba un buen rato de no festejar campeonato con uno de mis equipos queridos. No estuve en México durante las pasadas coronaciones al mando de Hugo Sánchez, así que verlos triunfar de mano del Tuca fue un periodo memorable. Más aún porque se afeitó el mostacho.

8. Voy a ser Licenciado. De a devis. Tengo mis materias aprobadas, servicios, idiomas y hasta la experiencia profesional, pero no había estado en México el tiempo suficiente para obtener mi titulacho como Comunicólogo Dicharachero con Especialidad en Crítica de Arte, Espectáculos y Ropita del Prójimo. Ansío ver las caras de mis sinodales cuando se den cuenta de que sé escribir sin herrores de hortográfia.

9. Estaba acabando Fallout 3. Está bien chido. Y bien triste. Y bien chido otra vez.

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10. Házme Reír me ha robado mucho tiempo libre. Sí, por supuesto. Lo único que me hace soportar la lentitud del Internet mexicano es la ineptitud de la TV mexicana. Recontrachale. Jamás había visto una colección tan variada de individuos carentes de talento escarbando el fondo del barril de la mediocridad en afán de distraer al pueblo de cuestiones realmente necesarias de atención. Es fuera de serie. La mitad de los programas de noticias y/o divulgación recurren a You Tube para llenar tiempo aire (con las obvias limitantes de calidad de imagen y sonido). El resto sigue una fórmula complicada que pretende mezclar comediantes con informadores serios con viejas semi encueradas (apruebo este último punto, por cierto). Y no hablemos del renglón “entretenimiento”, como el ejemplo que cito arriba. Me he divertido más en mis endodoncias sin anestesia.

Podría seguirle, pero creo que ya estuvo bueno. Procuraré retomar el ritmo de antes con una renovada actitud y bríos, y que en breve pueda resolver siquiera uno de los puntos antes mencionados para que ya no me atrase más con este espacio de expresión expatriada. Se me hace que el punto 9 y el 5 son buenos candidatos, pues no pienso volver al Fallout 3 (tengo unos jueguillos en lista de espera) y ya se me están empezando a atragantar tantos nopales. ¡Provechín!