Finísimas Visitas: El Jara

En los bajos mundos bloguísticos reside un ser humano lacra y lumpen, pero fino observador del género humano. Además de que nuestros gustos musicales suelen estar prácticamente calcados el uno del otro (aunque él siempre será más METAAAAAAL que yo), tenemos el inmenso placer de ser cuates desde hace casi 20 años. De hecho este ser humano fue uno de los artífices del primer promocional radiofónico (en XHCA Estéreo UIC, radioemisora de la Universidad Intercontinental) de la serie Finísimas Personas, que después se convirtió en sección de albures en la revista La Mula de Tu Hermana, y después… bueno, después ha sido mi columna habitual.

Así pues, el hombre que no merece necesita presentación: Don Arturo Jara y Jara del Sagrado Corazón de Melón y Melquiades.

O El Jara, para los cuates.

"'Está duro el calorcito, ¿verdad? Eso me recuerda bla bla bla..."

"'Está duro el calorcito, ¿verdad? Eso me recuerda bla bla bla..."


Una platicadita …O DE… por qué todos llevan un platicador adentro.

And all your dreams that you keep inside
You’re telling me the secrets
That you just can’t hide

Talking In Your Sleep
The Romantics

Aceptémoslo, a todos nos gusta echar una platicadita de vez en cuando. Algunos por teléfono, otros en un cafecito y algunos más de manera online, osease vía chat. Es la mejor manera de ponernos al día de chismes, o de encontrar consuelo a algun problema que tengamos.  Risas, recomendaciones, advertencias, carcajadas, chismes, chistes, albures y hasta grilla se puede encontrar en una sesión de plática con los amigos.

Pero nótese que dije… amigos.

¿Qué hay con la manía de algunas personas de sacar ese platicador que llevan dentro y tratar de tener una sesión de conversaciones en los lugares menos pensados y por supuesto con gente desconocida? Sí, me refiero a esas personas que a la menor provocación se instalan junto a ti para platicar y platicar y platicar cuando eso es justo lo que menos quieres.

¿Quién no ha estado formado en alguna fila – del banco, del súper, del cine,etc. – cuando de repente alguien ignorando por completo que tú estás leyendo el TvyNovelas (o cualquier revista de super) echa un ojito a tu carro y te pregunta que qué tal sale (pongan cualquier producto que compren)? Obvio no entendió que si estás leyendo algo es para no tener que hablar con nadie. Y todo empieza con una pregunta, pero se sigue la plática hasta que al o la platicador(a) le toca su turno en la caja o a ti.

Otro momento donde los platicadores furtivos buscan a su presa es en los consultorios. Estás en la sala de espera y en cuanto te sientas buscas de manera instintiva una revista y es justo antes de que la abras cuando el platicador te pregunta algo. Bang. Ta atrapó porque de ahí no te soltará hasta que a alguno le llegue su turno de pasar con el doc. Por lo general, la primera pregunta para sacar tema de conversación es EL CLIMA.

Ah… ignorar al platicador no sólo es de mala educación, sino además es inútil.

I think I should speak now (why won’t you talk to me)
I can’t seem to speak now (you never talk to me)
My words won’t come out right (what are you thinking)

Keep Talking
Pink Floyd

Un clásico momento es en el taxi. Tomas el taxi y de la nada, vayas haciendo lo que vayas haciendo el taxista, si es un platicador en potencia, tratará de sacarte plática. El clima, el tráfico, la selección, el gobierno (para bien o para mal) siempre serán los temas recurrentes y por más que saques el celular, un libro, tu agenda o lo que sea, seguirá platicando hasta que llegues a tu destino.

Finalmente (no porque sólo sean 4 situaciones, sino porque no vamos a hablar de todas) la locación donde más platicadores vas a encontrar y si no te pones vivo desde un inicio no te van a soltar es en… un avión. Nada más molesto que un platicador en el asiento junto de ti y más si eres de los que te gusta dormir que tratará de sacarte plática de lo que sea. Recomendaciones del destino al que van, opinión sobre el libro que estás leyendo, dudas sobre tu iPod. Lo que sea siempre hará que tu viaje sea eterno.

Si no quieres ser víctima de un platicadorcito, aquí van unas recomendaciones:

  • Siempre usa audífonos, aunque no traigas ipod, teléfono, o ya de perdis walkman. Los audifonos son una manera de repeleer la plática ya que al verte con las orejotas tapadas pues no intentarán platicar sabiendo que de entrada van a ser ignorados.
  • Si por alguna razón te hablan con los audífonos, quítate SOLO UNO de los dos y manténlo siempre cerca del oido. Estarás enviando un mensaje de: lo que quieras decir, rapidito porque estoy escuchando algo.
  • Trata de estar leyendo siempre… lo que sea… aunque sea tu pasaporte si es que vas en avión o la tarjetita esa de emergencias.
  • Saca tu celular y marca un teléfono (no le pongas send obviamente), al verte hablando por teléfono se contendrán de platicar contigo.
  • Suponiendo que no traes audífonos, ni que leer y tampoco un celular… cierra los ojos y finge estar dormido.
  • Por último y éste es el más importante… Si no se ha empezado una conversación porque traes audífonos o estás leyendo… entonces NO hagas eye contact con la otra persona. Al verla a los ojos le estás dando permiso de hablar contigo.
  • Y ya ahora sí para terminar… si la persona en cuestión que quiere platicar es del sexo opuesto y está de buen ver… ignora todo lo que he dicho.

Tal vez esta colaboración suene un poco amargada, pero SI habemos unos cuantos antisociales en este mundo. Además, al menos a mí me enseñaron en mi casa que nunca debía hablar con extraños.

And I, I’m darkness, I’m anger, I’m pain
I am master
The evil song you sing inside your brain
Drive you insane
Don’t talk
Don’t talk to strangers
DIO

NOTA
Con esta colaboración, el Sr. Sempere queda totalmente comprometido a hacer lo mismo
En el blog de un servidor. Está dicho.

Será un honor, Master Jara.

Mentiras por cable

shoes_on_wire

Autor: niño Antonio Sempere
11 años, 3 meses, 14 días
Colegio Montessori del Pedregal
6o. de Primaria

“¿Quén pompó?/¿Quén pompó?/
¿Quén pompó chapatitos?/¿Quén pompó?”

– Chico Ché

Ese rollo de que los zapatos son de niños de la calle que se fueron al cielo que se lo crea su madre (o sea, mi abuela). No cabe duda de que hoy en día los papás te inventan cualquier estupidez con tal de salir del paso. La pregunta ni siquiera es tan difícil. Mejor, si no saben, que no inventen. Luego se extrañan de que los adolescentes vivan constantemente confundidos.

No esperaba una de esas respuestas poéticas. Mi curiosidad es genuina. ¿Quién los avienta ahí? Y lo que más ofende mi inteligencia de prospecto a la secundaria es que me crea lo de los niños de la calle. Sobran argumentos para refutar esa hipótesis absurda, fundamentada en una falsa caridad y en un temor mojigato a explicar todo mediante los dogmas religiosos.

Pero bueno, vamos a pensar que la respuesta de mi madre sea cierta y que cada par de zapatos pendiente de los cables de luz y/o teléfono simbolice, de hecho, a un niño de la calle que se haya ido al cielo.  Debemos suponer, por tanto, que dicho niño otrora propietario de los zapatos está muerto. Ahora bien, considerando que el Distrito Federal cuenta con 42 286*1 calles, y que podemos encontrar un par de zapatos colgando de un cable aproximadamente cada 25 calles*2 (siendo muy generosos en este último cálculo) concluimos que hay 1691 pares de zapatos pendientes de la redes telefónicas y de alumbrado en el DF. Esto equivale a la representación simbólica de 1691 almas de niños de la calle, y por lo mismo, de sus muertes. En resumen:

a) Los niños de la calle están cayendo muertos como moscas. Nadie hace nada.
b) La prensa se ha negado a reportar estos decesos masivos, posiblemente por amenazas y coerciones del gobierno capitalino.
c) Como es poco probable que todos los niños de la calle se vayan al cielo, deben haber decenas de signos ominosos que simbolizan la muerte de los niños malos de la calle, y estos han pasado desapercibidos.

¿Qué se puede inferir de los datos anteriores? Sólo que mi mamá es una señora mitómana, o proclive al consumo de bebidas alcohólicas, o malinformada por nuestra prensa tendenciosa, o presa de las enseñanzas religiosas de Nuestra Señora del Santo Calzado. A ver qué me dice cuando le pregunte cómo nacen los niños.

*1 Fuente: INEGI, SECOFI, Guía Roji 1983
*2 Fuente: Su papi