ADDENDUM: La Muerte [Más] Famosa…

Se nos adelantó...

Se nos adelantó...

Repámpanos…

El hecho de que el post de La Muerte Famosa se haya convertido en menos de un día en el más taquillero en la historia de este blog habla del enorme poder de convocatoria que tiene Paiki (gracias de nuevo por la invitación, Lic. Ruy, las chelas irán por mi cuenta), pero también de la enorme fascinación que ejerce el tema en el público en general, sobre todo tomando en cuenta de que los sábados son un día de tráfico usualmente lento en la blogósfera y más si es 4 de julio (pues nuestros paisanos lectores de USA están entrándole bien y bonito al asado).

Sin embargo, me hubiera gustado que las muertes de los famosos se hubieran quedado así por un buen rato, y no tener que actualizar este blog con otro lamentable deceso. Steve “Air” McNair, quien fuera un sólido QB para los Titanes de Tennessee (inicialmente Houston Oilers) apareció muerto la mañana de hoy al lado de una mujer. A las 5pm comenzó a correr el rumor de que dicha mujer es su esposa, y que el incidente se estaba tratando como un asesinato/suicidio perpetrado por ella (parecido al caso del comediante Phil Hartman, asesinado por su esposa), pero no hay nada confirmado hasta el momento. Un hecho triste, sin duda alguna, pues hace unas horas respondí a los comentarios de un lector de este blog tomando los ejemplos de los jugadores de la NFL Reggie White y Walter Payton como tragedias memorables dentro de ese deporte. Añadir un nombre más a la lista está del carajo…

McNair era una máquina indestructible. Mucha gente hablará de que siempre estaba lesionado, pero por eso se le admira más: se paraba sobre el terreno de juego a liderear el ataque aunque tuviera fracturas, esguinces, dislocaciones, fiebres y creo que hasta embarazos de alto riesgo. Su equipo estuvo a nada de arrebatarle un Super Bowl a los Carneros de San Luis, y el trofeo MVP que ganó merecidamente en 2003 queda para la posteridad.

Si amar a Freddie está mal, no quiero estar bien...

Si amar a Freddie está mal, no quiero estar bien...

Mis cuates (Alito iiiii) y otros lectores ya me indicaron por comentarios, Twitter e iméils que también pasé por alto otro mega fallecimiento: el de Freddie Mercury de Queen. Imperdonable error. Aún intento explicarme cómo pude pasar por alto al mejor frontman del rock (estoy dispuesto a escuchar argumentos en contra, pero prepárense para acabar a madrazos), una de las mejores voces que hayan grabado jamás, un compositor de primerísimo orden y además un ícono a raíz de ser, con perdón del Rock Hudson, la mayor celebridad que se haya pelado de sida.

Lo raro del caso es que literalmente me está costando un buen el remontarme al anuncio de la muerte de Mercury. Seguro me enteré por MTV News, pues todavía en ese entonces jalaba bien mi antena pornobólica. Pero por más que lo intente, no tengo claridad del evento y sus consecuencias. Un amigo dice que es porque nos encontrábamos en víspera de exámenes finales durante uno de los semestres más pesados de la carrera, pero no recuerdo haber sido tan responsable como para dejar pasar por alto algo realmente importante como el fallecimiento del buen Farrokh Bolsara.

De él, por lo menos, quedó un gran legado. Queen se las arregló para sacar un par de sencillos muy chidos usando pistas pregrabadas con su voz, y el concierto tributo en Wembley es todavía uno de los mejores toquines All-Star de todos los tiempos. Si tienen duda recétense a David Bowie cantando Under Pressure con Annie Lennox, nomás para abrir boca.

"Ich bin ein Nazi... SIEG HEIL!"

"Ich bin ein Nazi... SIEG HEIL!"

Ya por último, la gran duda: ¿es Bernie Ecclestone, mandamás de Fórmula 1, lector de Finísima Persona? Chequen sus declaraciones recientes sobre Adolfo Hitler, entre otros temas escabrosos que se encargó de tocar. Parecen los argumentos que acabo de usar de ejemplo en el post de Michael Jackson sobre mi teoría del “Sí… PERO…”, seis párrafos abajo de la foto de Jacko en el 25 Aniversario de Motown Records. Mucha casualidad…