VOTO NULO: Baby Einstein VS Beibi Yisus

Einstein & Yisus

Hace unos días la Finísima Norma D. (bberrystop en su Avatar de comentarista), compartió en Facebook la noticia de que el coloso del entretenimiento llamado Disney decidió ofrecer reembolsos a quienes hayan comprado los videos y DVD de la línea Baby Einstein.

Para los que no son padres de familia: los dichosos videínes se vendieron bajo la promesa de iniciar a los bebés en materia de cultura general. Hasta ahí creo que van bien. La bronca, al parecer, es que el marketing alrededor de estos productos sugería que los niños iban a llegar a la educación formal mucho mejor preparados que aquellos pequeñuelos sin acceso a los valiosos y didácticos materiales producidos para Baby Einstein. Este argumento es difícil de contradecir, pero un grupo de padres de familia se dedicó a combatir dicha noción, amparados bajo la opinión de los pediatras que dicen que los niños menores de 2 años no deberían ver tele de ninguna especie.

La bronca llegó a instancias mayores, al punto de que Disney dobló las manitas. No sólo se vieron obligados a admitir que los argumentos en pro de sus videos eran exageraciones, sino que además los padres de familia que los adquirieron pueden regresarlos y recibir su dinero de vuelta, dinero que seguramente irá a parar de todas maneras a las arcas de Mickey Mouse, vía uno de sus múltiples negocios.

Yo nunca le compré cosas de Baby Einstein a mi hija, y en el fondo me alegro. Si me ve la cara todos los días con sólo una rutina televisiva de Los Backyardigans, Pocoyo y Los Wiggles, ¿qué sería capaz de hacerme con conocimientos “Einsteinianos” a su alcance? ¿Transferir fondos de mis cuentas bancarias a su alcancía de cochinito? ¿Armar un robot asesino a base de Lego? ¿Aprender esperanto, klingon o quenya?

Siendo honestos, lo más seguro es que no hubiera habido ninguna diferencia. Es importante exponer a los hijos a la cultura, no lo niego. Pero asumir que se van a volver genios por ponerles a ver videos “avanzados para su edad” me suena tan iluso como creer que Megan Fox va a acabar teniendo sexo conmigo si diario le hablo con vocabulario sugestivo y lleno de referencias eróticas. Vamos, todos saben que la razón por la que Megan Fox no se ha dado un revolcón conmigo es porque no me conoce.

Yo creo que el error de Disney fue apuntar tan arriba. Einstein está muy cañón como meta aspiracional. Hay que ir paso a pasito, no tirarle a lo más difícil así de sopetón. Yo por eso estoy haciendo mi lucha con una mesera del Hooters, no con Megan Fox. Ya caerá esta última, todo es cosa de ser paciente y dedicado. Se empieza de abajo, como en las grandes empresas.

En fin, todo este borlote me llevó a considerar las posibilidades de hacer mis propios videos educativos, aprovechando la cercanía que tiene este blog con un bebé famoso. Como no voy a invertir dinero en esta empresa así a lo imbécil, quiero presentarles las cualidades de mi candidato contra las del que sería mi competidor directo, en una prueba elemental de mercadotecnia. Sin más por añadir, es hora de escuchar los votos del consumidor:

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En esencia, creo que la ventaja es para el Beibi Yisus, pero quiero que la última palabra la tengan ustedes…