NOTA: Este post acaba de ser actualizado con una receta nueva. Búscala al final del texto…
La música de Warren Zevon me sublima. Es de esos artistas que considero “míos”. Cuando “El Color del Dinero” de Scorsese popularizó la canción más conocida de su repertorio hasta ese entonces, la genial Werewolves Of London, despertó en mi el ansia por conocer más de ese artista. A lo largo de los años seguí sus múltiples descalabros y semiretiros musicales, sus coqueteos con el estrellato que se quedaron siempre en la orilla y, por último, la agonía del final de su vida cuando se le descubrió un cáncer inoperable que le dio tiempo tan sólo de grabar un último, gran disco: The Wind. En septiembre del 2003 se fue de este mundo.
¿Qué tiene que ver esta fúnebre introducción con este post? Muchísimo. Verán, Zevon fue un hombre sencillo. Tenía sus demonios y sus vicios, como todo mundo. Pudo vivir de lo que más le gustaba hacer, y en eso fue un hombre afortunado. No llegó tan lejos como merecía, en opinión del puñado de fans que aún lo recordamos con nostalgia. Pero al ver de cerca su muerte la enfrentó con singular entereza y buen humor, lo que se le agradece sobremanera. Cuando fue invitado por David Letterman (súper fan de Warren) a su show en los últimos meses que le quedaban en este planeta, el presentador y comediante le preguntó si había adoptado una nueva perspectiva respecto a la vida y a la muerte debido a su condición. Zevon hizo estallar las risas de la audiencia con su lacónica respuesta: “Enjoy every sandwich.”
Disfruta cada sangüis. Así de simple. Zevon explicó después que sólo había querido reflejar lo mucho que le gustaba este versátil modo de consumir alimentos, y lo fácil que era disfrutar algo en apariencia tan sencillo. Tenía mucha razón. Un sangüis puede ser tan simple o tan majestuoso como uno quiera, pero su disfrute no suele estar atado a contener ingredientes carísimos o difíciles de conseguir. No, un sangüis es lo que es. O mejor dicho, es lo que queremos que sea, de acuerdo a nuestros recursos a la mano y a lo que se nos antoje experimentar en materia gustativa.
El disco homenaje a Warren Zevon se tituló, por ende, Enjoy Every Sandwich (se los recomiendo sobremanera). Y lo escuchaba el otro día cuando se me ocurrió preguntarles en Twitter acerca de sus sangüis favoritos. La dinámica del sangüis generó casi un centenar de respuestas de parte de los Finísimos Lectores, y pensé de inmediato que había demasiado saber útil en sus aportaciones como para que se quedasen perdidas en el stream tuitero. Así pues, recopilé algunas de las mejores y más originales recetas, que reproduzco a continuación, junto con algunos buenos comentarios en torno a esta religión sangüichera que nos une a todos. ¡Provecho!
- Todo empezó con un probado favorito personal: Pan ciappatta, queso roquefort, lechuga romana, ate de membrillo. Por cierto, este fue mi tweet #1000. ¡Trascendente!
- El buen Alfredo Quintana, todo un sibarita, abrió el fuego con: @MaestroLimbo Recomiéndote higo y jamón serrano entre la zapatuda.
- Y le siguió una recomendación de uno de los Finísimos Tapatíos, @yorkperry pastrami, pan de ajo, queso manchego en rebanadas gratinado, cebolla, tomate cherry, poquito aceite de oliva y vinagre balsámico. Sigue leyendo



