Finísimos Filmes #025 – The 25th Hour

Hay quienes dicen que el tamaño no importa. Pero tratándose de Finísimos Filmes, el podcast que grita “¡Ya llegué!” cuando entra con retraso a la función, el tamaño es parte del encanto. Por eso te traemos la edición más larga, sobreproducida y rebosante de estupideces que jamás hayamos logrado retacar en el ancho de banda.

En estos épicos 82 minutos de excelencia podcastera hay docenas de sorpresas y regalos auditivos para el podscucha:

  • Descubre cuál será la mejor opción para ‘echar el fajecín cinematográfico-hipster’ al estilo retro…
  • Uno de los conductores revela cómo estuvo a punto de golpear al Hijo del Santo con una silla plegable…
  • La onanista experiencia que representa el desfile de pompis conocido como Sucker Punch
  • Revelamos qué tanto de “todo México” en realidad está hablando de La Otra Familia
  • Nos pronunciamos a favor de una versión Lópezobradorista de Don Gato y Su Pandilla 3D
  • Películas que debieron quedarse tan sólo en el tráiler…
  • Playboy planea una serie de TV al estilo Mad Men, pero con 100% más ubres…
  • Un modesto homenaje a Elizabeth Taylor y sus perfumes con aroma a golfa de malecón…
  • ¿Oliver odia a los tapatíos? No, pero Toño lo hace sonar como si así fuera…
  • Y muchísimo más, en un episodio de Finísimos Filmes que simplemente no te puedes perder.

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Finísimos Filmes #025 – The 25th Hour (37.7 Mb) MP3

Finísimos Filmes #025 – The 25th Hour (38.1 Mb) AAC

 

Manual de procedimientos para muertos famosos 2.0

Se nos adelantó Elizabeth Taylor (ODIO ese cliché…), y no es que no esperásemos dicho desenlace, pero la verdad yo pensé que hubiera tenido mayor resonancia a nivel mediático. ¿Será que con tanta fuente de información a la mano las noticias ya no pegan como antes? ¿O acaso se debe a que no había hecho nada relevante dentro de su profesión en un buen rato? No importa, fue de las enormes figuras de la pantalla en sus mejores años y eso le reconocemos.

La razón de este post, sin embargo, no tiene mucho que ver con Liz Taylor y su obra, sino más bien con la forma en que se reciben noticias de decesos en las redes sociales y el new media en general. El fenómeno de la muerte famosa ya había fincado bases muy claras cuando se murió el cuatito de Elizabeth hace casi dos años. Ya saben, aquél pedófilo que se sucidó por vía de cirugía cosmética. Pero hoy, gracias a los comentarios de muchos de ustedes, pude elaborar este breve manual de procedimientos para reaccionar ante la muerte de un famoso, que consta de los siguientes pasos:

  1. Diseminar el rumor del deceso, de inmediato. No importa si la noticia del muertito proviene de la BBC o del dudoso sitio Cheezmes-d-Ph4moss0zz.net, el chiste es que TÚ tienes que ser el primero en difundir esa información al mundo. No hay tiempo para reaccionar o editorializar, así que sueles escribir algo como “RIP Fulano de Tal” o “Murió Fulana de Tal“. Cuando mucho puedes permitirte un “OMG! Fulano de Tal se murió!“, pero cada letra que tengas que escribir reduce tus probabilidades de dar la primicia en tu timeline. Y claro, esto se pone muy jocoso cuando la riegas y “matas” a alguien por mero rumor, como pueden atestiguar Capulina, Chespirito, Chabelo, Clint Eastwood y otros “muertos virtuales”. Sigue leyendo