La era electrónica nos ha traído algo mucho más importante que la comunicación a gran escala o el dinamismo de la información: también nos ha permitido encontrar formas cada vez más adictivas y versátiles para tornar el tiempo productivo en prolongados ratos de ocio y divertimento inútil. Me costó trabajo, pero logré enumerar los diez juegos en que he malgastado más horas-hombre desde que tengo uso de razón.
Plataforma… Intellivision, una consola de videojuegos que creo que ni a dos bits llegaba.
Se trata de... Despegar un bombardero B17 durante la Segunda Guerra Mundial, deshacerse de los cazas alemanes que acechan los cielos, evadir los cañonazos enemigos, dejar caer un par de toneladas de bombas sobre objetivos del Eje (fábricas, vías del tren, baterías antiaéreas… hospitales no, por alguna razón), regresar a casa. Repetir hasta que Hitler se convierta en tu perra.
Su atractivo… Desde niño he sido un consumidor enfermizo de todo aquello que suene a este gran conflicto armado. He leído enciclopedias enteras al respecto, coleccioné soldaditos, tanques y aviones de juguete, y he visto Patton, Saving Private Ryan, Downfall, Band of Brothers y El Gran Escape más veces de lo que es considerado sano para cualquier estándar. Pero este adictivo juego en esta cruda consola primigenia me provocó auténticos traumas respecto al estrés generado por una escuadrón de combate aliado en tiempos de hostilidades abiertas con los Nazis. Al lado del drama de B17, un plomero italiano saltando barriles arrojados por un primate simplemente no generaba el drama necesario.
Con el tiempo perdido… pude haber aprendido alemán, sin lugar a dudas. A la fecha sólo conozco algunas frases e interjecciones inútiles. Al menos puedo ordenar cerveza.

Ultima IV: como pueden notar, los diálogos rimbombantes en videojuegos no comenzaron con Metal Gear Solid...
ULTIMA IV: QUEST OF THE AVATAR
Plataforma… Commodore 64
Se trata de… Una épica aventura de rol donde desarrollas a un personaje en base a ocho nobles virtudes (valor, sacrificio, compasión, etc.) con el fin de derrotar a las entidades malignas que emanan de las profundidades de una mítica tierra. Algo así como Lord Of The Rings pero con menos tintes homoeróticos.
Su atractivo… La delicada etapa de la adolescencia, donde te salen pelos por todos lados y tienes problemas para relacionarte con el mundo que te rodea, es terreno fértil para explorar estas larguísimas sagas donde básicamente vives otra vida, mucho más heroica y mucho menos afectada por el acné. Explorar las exóticas tierras gobernadas por el benévolo Lord British mientras le surtías su pedido a orcos, trolls, cíclopes, dragones y demonios, conquistando a una princesa en el proceso, era lo más cercano a cultivar una relación formal.
Con el tiempo perdido… Pude haber evitado reprobar categóricamente un año de secundaria. Sigue leyendo

