“21 años, modelo/chef/abogada de patentes, adicta al Xbox 360 y a los cómics, ninfómana bisexual, coleccionista de motocicletas, me fascina complacer oralmente a mi novio mientras él ve el fútbol en la tele LCD de 60 pulgadas en mi depa de Polanco…”
¿Les suena familiar? Perfiles como el anterior, con ciertas variaciones, pueblan infinidad de cuentas en Facebook, Twitter, MySpace, Hi5, MSN y demás redes sociales. Y siempre están acompañadas por sugerentes fotos (entiéndase: enseñando generosas porciones de cheechee y/o pawmpee) de mujeres con toda la pinta de extranjeras sensuales. ¿Lo mejor de todo? ¡Ellas te siguen a ti! ¡Y ni siquiera las conoces!
La triste verdad es que en el 99.99% de los casos (fuentes: INEGI, SECOFI, TEPEJI, SUPAPI), estas mujeres no son reales. Son, simple y sencillamente, bots: programas destinados a buscar incautos en la red, con la idea de hacernos morder el anzuelo y después extraernos información personal, cuentas de correo y demás datos valiosos. Dichos datos son utilizados para llenarnos el inbox de SPAM variadito. Lo mismo puede ser tan inocuo (y hasta placentero) como invitarnos a ver una webcam sexosa, que dañino para nuestra economía personal, animándonos a mandarles dinero a cambio de facilitar una transacción comercial con el gobierno de Nigeria. Sigue leyendo
